La banda ‘Julián Sánchez Maroto’ vuelve a colgar el “no hay billetes” en el tradicional concierto de fin de año de Manzanares

Lanza Manzanares

Durante este acto se quiso volver a poner en relieve el mérito de una de las componentes por sus excelentes méritos académicos en la especialidad de trompa que en esta ocasión sí se hallaba entre la plantilla, Marina Díaz Peñalver Calero, ausente durante la gala en la que se hizo entrega de estos reconocimientos por motivos formativos.

La banda de la Asociación Músico-Cultural ‘Julián Sánchez Maroto’ volvió a colgar el “no hay billetes” en el tradicional concierto de fin de año en el Gran Teatro de Manzanares con su propuesta de música americana.

Siendo fieles a su cita anual,” ofreció su tradicional concierto por estas fechas con un agradecido repertorio que hizo las delicias de todos los presentes, brillando como solista en una de las obras Miguel Ángel García Mezcua al saxofón.

El sábado veintinueve de diciembre, a las ocho de la tarde, se celebró este concierto que la banda de dicha asociación programa haciéndolo coincidir con la proximidad de fin de año, consiguiendo un lleno total en el Gran Teatro. De la misma manera, una numerosa plantilla de componentes ocupó el escenario de este magnífico auditorio, ya que en estas fechas tan señaladas son muchos los que retornan a su localidad natal y no faltan a su compromiso con la banda, formando parte de este proyecto. No faltó el agradecimiento a este sentimiento de pertenencia y participación compartido por todas las generaciones que conforman los músicos de la banda en la actualidad.

Una original propuesta para estas fiestas fue elaborada por su director artístico, Eduardo Gallego Ballesteros, vertebrada por la música de diferentes países americanos. De esta manera, las melodías de Broadway, los ritmos latinoamericanos y las improvisaciones como sello distintivo de estas culturas musicales pobló cada rincón del teatro, rompiendo clichés y saliéndose de los típicos valses y polkas que suelen nutrir los programas por estas fechas, pero sin abandonar la pretensión de hacer disfrutar a todo el aforo. La primera parte del concierto se abrió con la “American Overture”, de J.W. Renkins, seguida de la “Suite Porteña”, del compositor y saxofonista italiano Silvio Zalambi, pieza que deja latente su pasión por la música latinoamericana y que no deja de rememorar a Piazzolla, con Miguel Ángel García Mezcua como solista al saxofón soprano. Esta obra está estructurada en cuatro exigentes movimientos, la  Milonga que fue, Al club del vino, Nostalgia del presente y Buenos Aires e Ritorno; su interpretación destacó no solo por la brillante ejecución del solista  que supo transmitir ese sentimiento de añoranza y que nos hizo pensar por momentos que cualquier pasado fue mejor, sino también por la perfecta sintonía entre solista y acompañantes que en todo momento compartieron la misma intencionalidad en cuanto a los matices, energía y emoción de pieza, lográndolo con resultados más que notables. Destacamos el hecho de que el arreglista para banda de esta composición, Marcos J. Atencia-Arenas, tuvo el agradecido detalle de compartir escenario con los músicos al saxofón barítono.  Finalizaba su actuación Mezcua obsequiando al público con un Bis de A. Piazzola acompañado al piano por Alberto Abengozar.

Tras esta primera parte, una segunda más informal y desenfadada comenzó con unos músicos contagiados del espíritu navideño  y de buen humor que no quisieron defraudar a su novel director en este evento con las esperadas bromas, reubicándose en puestos diferentes a los correspondientes sobre el escenario o dejando que el playbak sustituyera inicialmente su arranque en una de las piezas del programa, la “Second Suite” de Alfred Reed, dividida en cuatro partes: Son Montuno, Tango, Guaracha y Paso Doble. Tras la misma, la “Conga del Fuego Nuevo” de A. Márquez cerró esta segunda parte con el lucimiento de todas las cuerdas en esta trepidante pieza donde los metales, las maderas y la rica percusión disfrutaron de lo lindo. Pero la cosa no quedó ahí para todos estos músicos, pues el primer bis de la noche, que se quiso sumar al homenaje del centenario del nacimiento de Leonard Bernstein con la interpretación del Mambo de West Side Story los hizo vibrar aún más, transmitiendo esa diversión a todo el público asistente. Como no podía ser de otra manera en estas fiestas navideñas, una selección de villancicos orquestados dentro del estilo de los musicales de Broadway constituyó el segundo bis, “A Christmas Carol Fantasy”, arreglados por Takashi Hoshide, seguida de los aplausos impacientes del emocionado público que ansioso demandaba el broche de la noche, la “Marcha Radetzky” de Johan Strauss.

Durante este acto se quiso volver a poner en relieve el mérito de una de las componentes por sus excelentes méritos académicos en la especialidad de trompa que en esta ocasión sí se hallaba entre la plantilla, Marina Díaz Peñalver Calero, ausente durante la gala en la que se hizo entrega de estos reconocimientos por motivos formativos. También se aprovechó para felicitar a todos los presentes un año nuevo disfrutando de la vida, de la cultura y de la música, y nada mejor que hacerlo en el siguiente concierto programado por la AMC “Julián Sánchez Maroto” el 30 de marzo de 2019, nada menos que el estreno mundial de una obra, contando con el solista internacional de trompeta, José Cháfer, todo un honor para dicha formación y para Manzanares. Esperamos que el 2019 siga siendo un año lleno de éxitos y bonitas experiencias para una de las asociaciones que más dinamizan la cultura de la localidad.