Manzanares tiene corazón para el cuplé

Noemí Velasco Manzanares
Paloma García-Consuegra e Irene Domínguez durante la representación de 'Es mi nombre' en el Centro Ciega de Manzanares / N. V.

Paloma García-Consuegra e Irene Domínguez durante la representación de 'Es mi nombre' en el Centro Ciega de Manzanares / N. V.

Canciones popularizadas por las conocidas Olga Ramos y Sara Montiel inundaron el Centro Ciega de Manzanares en un divertidísimo espectáculo que homenajeó la memoria de las cupletistas españolas con una mirada pícara, desenfadada y contemporánea. Livianas Provincianas conquistó al público manzanareño con su espectáculo 'Es mi hombre' en el 44 FITC Lazarillo

Oídos poco acostumbrados a la canción española y mucho a la música electrónica o al rock and roll viajaron entre melodías de los años veinte algo picaronas en un divertidísimo espectáculo que rescató el cuplé del desván sin perder la mirada actual en el 44 FITC Lazarillo de Manzanares.

Livianas Provincianas convirtió el emblemático patio de columnas del Centro Ciega de Manzanares en un salón de cabaret digno de principios del siglo XX, donde dar rienda suelta a canciones popularizadas por las conocidas Sara Montiel, Olga Ramos o la Argentinita, un lugar donde “coser y cantar”.

Más de ochenta personas demostraron que Manzanares tiene corazón para el cuplé en este mundo postmoderno, donde pocos imaginarían que unas “modistillas” agarradas a letras castizas iban a enganchar a lo largo de una hora y media al público, en gran parte muy joven, con su espectáculo ‘Es mi nombre’.

Conocidas letras como ‘La regadera’ y ‘Ven y ven’, aparte de la canción que da nombre al espectáculo, no podían faltar en este espectáculo que consiguió más de un coro entre los más mayores. Entre diálogos introducieron los cuplés con voces delicadas.

La memoria de las cupletistas con una mirada actual

Paloma Garcia-Consuegra e Irene Domínguez hablaron de la vida de la mujer casada con reflexiones actuales, invitaron al público a elegir entre patrones vestidos de “novia a la fuga”, coquetearon con más de un hombre de la sala con sensualidad y se bañaron con pulverizadores y regaderas ante la estupefacción del público.

Livianas Provincianas no pasaron de hurtadillas por algunas de las canciones más machistas de la época, la mayoría estrenadas entre 1900 y 1930. Así, recuperaron la historia con una mirada contemporánea, crítica y hasta feminista bajo la dirección de Carlos Tuñón.

Diez años llevan este par de geniales cantantes e intérpretes desenfadadas en su recuperación del cuplé, con picardía, pero sin excesos, con mucho humor y hasta reflexión social, para rescatar un género que homenajea a todas aquellas mujeres que eligieron el cuplé como forma de vida y que hoy resurge con una mirada contemporánea.