Martín: “La historia no hay por qué compartirla, pero sí asimilarla”

Noemí Velasco Valdepeñas
Jesús Martín, Martín-Miguel Rubio Esteban y José Rivela, de derecha a izquierda, en la presentación del libro sobre Ramiro Ledesma / Lanza

Jesús Martín, Martín-Miguel Rubio Esteban y José Rivela, de derecha a izquierda, en la presentación del libro sobre Ramiro Ledesma / Lanza

El alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín, ataja la polémica suscitada en torno al ensayo novelado publicado por Martín-Miguel Rubio Esteban sobre Ramiro Ledesma, una de las figuras claves del desarrollo intelectual del fascismo en España a principios del siglo XX. IU consideró una “torpeza” la cobertura “administrativa” dada a la presentación

El alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín, valoró la importancia de documentar la historia, incluidos sus pasajes más oscuros, durante la presentación del ‘Ensayo novelado de Ramiro Ledesma Ramos’, escrito por el expresidente del PP y exportavoz municipal del partido, Martín-Miguel Rubio Esteban.

“La historia, aprendámoslo de una vez, no hay por qué compartirla, pero sí asimilarla, porque está ahí nos guste o no”. Así zanjó este jueves el regidor municipal la polémica suscitada esta semana por la “cobertura administrativa e institucional” dada a este ensayo que gira en torno a una de las figuras claves en la articulación intelectual del fascismo español.

En nota de prensa, Izquierda Unida consideró un “error” y una “torpeza” la invitación que envió el alcalde a grupos políticos y medios de comunicación para asistir a la presentación. A su juicio, iba a favorecer “la difusión de un pensamiento reaccionario”, ya que consideraron el ensayo “un lavado del fascismo”.

Cabe recordar que Ramiro Ledesma fundó junto a Onésimo Redondo en 1931 las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS), que se fusionaron en 1934 con la Falange, creada por José Antonio Primo de Rivera, para dar lugar a FE de las JONS, que capitaneó el dictador Francisco Franco posteriormente.

Inquietud ante las pasiones que genera la extrema derecha entre la juventud

Desde el Centro Cultural ‘La Confianza’, donde tuvo lugar la presentación, Jesús Martín lamentó la polémica suscitada en torno a esta novela histórica, aunque expresó la inquietud que le genera que, en el siglo XXI, casi cien años después, haya “chavales jóvenes de 20 años que arrastren cicatrices de odio”.

Frente a los que enarbolan las ideas de la extrema derecha, Martín advirtió que “en el odio no hay patria”, sino que ésta solo existe “en el encuentro y en el diálogo”. Asimismo, aprovechó para poner en valor la Constitución del 78, como espacio de consenso.

Es literatura, no política

Por su parte, el autor de la obra defendió que el ‘Ensayo novelado de Ramiro Ledesma Ramos’ es literatura y no política. “Si digo algo político, seguramente aporte algo que ya han dicho muchos”, dijo tras agradecer al alcalde su presencia en el acto, “porque “las diferencias políticas no enturbian la ética”.

Ahora bien, durante la presentación, Martín-Miguel Rubio Esteban asimiló el comunismo al fascismo y repartió culpas de cara al estallido de la Guerra Civil, tras el golpe de Estado de julio de 1936 y que acabó en la dictadura de Francisco Franco.

Según el autor, “probablemente la fascistización” de la derecha española a través de Falange, sin diputados en el 36, y la “comunistización” del Partido Socialista, “hizo que este tipo de movimientos que estaban en los extremos de la izquierda y la derecha entraran en colisión”. Apoyado en la educación y en la democracia, Rubio Esteban consideró que esta situación “no se debe volver a producir”.

En la presentación de la obra también estuvo el profesor de dibujo y articulista José Rivela, que puso de relieve el trabajo de Martín Miguel Rubio, como catedrático de Latín y doctor en Filología Clásica, traductor, novelista, ensayista, articulista y poeta. Entre sus novelas cabe destacar ‘Apócrifo Cleónico’, ‘La última carta de Isidoro de Sevilla’, ‘Historia novelada y perimundo de Miguel de Cervantes’ y ha escrito artículos en ABC, El País, La Razón y Lanzadigital.