“Estrella está viva por suerte, esta sentencia del Supremo por intento de asesinato sí es justa”

Belén Rodríguez Ciudad Real
Estrella Parras concedió ayer una entrevista a la televisión regional Castilla La Mancha Media / CMM

Estrella Parras concedió ayer una entrevista a la televisión regional Castilla La Mancha Media / CMM

Carmen Martínez, letrada del Turno de Violencia de Género del Colegio de Abogados de Ciudad Real que ha conseguido la primera sentencia con “perspectiva de género” del TS por el intento de asesinato de una mujer en Miguelturra, cree que el fallo refrenda “el buen trabajo que hacemos en este servicio”

La primera sentencia del Tribunal Supremo “con perspectiva de género” –según el propio tribunal-, en un caso de malos tratos e intento de asesinato en Miguelturra, la ha propiciado un recurso en casación de Carmen Martínez Cabanes, abogada del Turno de Violencia de Género del Colegio de Abogados de Ciudad Real, que defiende a Estrella Parras, una de las pocas mujeres que ha sobrevivido al infierno de los malos tratos y a ocho puñaladas.

“Estrella [de 43 años ahora] está viva por suerte, porque Miguelturra está cerca de Ciudad Real y los servicios sanitarios tardaron poco en asistirla, porque salieron las vecinas en su ayuda y sus hijas…desde luego no porque su pareja Francisco Bertol [60] desistiera. Él trató de asegurar su muerte”, explica la letrada, “satisfecha” de que el Tribunal Supremo haya visto alevosía e intento de asesinato, donde la sección segunda de la Audiencia de Ciudad Real consideró probado intento de homicidio.

Casi 17 años de cárcel en vez de 12

El matiz es muy importante porque eleva de 9 años y medio a 14 años la condena más grave para Bertol: la de intento de homicidio, ahora asesinato con la agravante de parentesco; y mantiene los dos años y ocho meses adicionales por delitos de malos tratos a Estrella y a su hija mayor. El resultado final son 16 años y ocho meses para este hombre que lleva encarcelado desde noviembre de 2014 cuando pasó todo.

En la sentencia, a la que ha tenido acceso Lanzadigital.com, el tribunal explica la concurrencia de la alevosía en “la ausencia de capacidad defensiva de la víctima, lo que vendría a cualificar el hecho como asesinato”.

La agresividad “brutal” del acusado

Y relaciona este hecho con otras circunstancias concretas, “la aceptación de que existieran episodios previos de malos tratos no puede llevar consigo ser esperable por la víctima una reacción tal como la que ocurrió el día de autos en el que el condenado, con una agresividad brutal le asestó ocho puñaladas a la víctima. Ello incide en el carácter imprevisible de la acción del agente y su carácter alevoso por sorpresivo”.

La  sentencia, cuyo ponente ha sido el magistrado Vicente Magro Servet, destaca también el lugar en el que suceden los hechos: el hogar, “un escenario en donde el agresor tiende en este caso concreto a asegurar el hecho arrastrando a la víctima hasta la cocina para, una vez allí, asestarle ocho puñaladas”.

Más miedo por la presencia de las hijas

El otro aspecto que redunda en la calificación de intento de asesinato es la presencia de menores, una hija en común de la pareja de sólo 10 años entonces y otra hija de la mujer adolescente, “la presencia de los menores, incluso, ahonda más en el miedo que pudo sentir la víctima de que ante tal escenario de agresividad pudieran ser agredidas las dos, ante la forma tan brutal en que sucedieron los hechos”, dice textualmente el fallo.

Bertol, en una de las sesiones del juicio. Al fondo la fiscal del caso y la abogada de la acusación particular Carmen Martínez / Clara Manzano

Bertol, en una de las sesiones del juicio. Al fondo la fiscal del caso y la abogada de la acusación particular Carmen Martínez / Clara Manzano

“Luchamos mucho por la alevosía”

Martínez Cabanes, que todavía no ha podido conversar cara a cara con Estrella, incide en que esta decisión judicial refrenda el trabajo que hace el turno especial de Violencia de Género de la abogacía en Ciudad Real, y el esfuerzo personal por defender algo en lo que se cree, “tanto la fiscalía como yo luchamos mucho para que se estimara que Bertol actuó con alevosía, sin posibilidad de que su mujer se defendiera”.

La abogada destaca “lo bien” que está Estrella Parras, al menos en lo físico. La víctima concedió ayer una entrevista a la periodista María Jesús Mora, de Castilla-La Mancha Media, que le informó de la sentencia y reconoció su alegría. “Nunca ves suficiente pena para tanto dolor, sobre todo por lo que pasaron mis hijas”, ha dicho.

El cambio de Parras

La víctima de este caso que conmocionó a la provincia en 2014 en una localidad, Miguelturra, especialmente castigada por la violencia machista (han sido asesinadas varias mujeres en la última década) es ahora una nueva mujer. Su abogada recuerda cómo le impactó la primera vez que fue a hablar con ella tras el apuñalamiento, “estaba completamente irreconocecible, cuando salió del hospital no parecía la misma persona”.

“Para mí este nuevo fallo sí es justo”, remata Martínez Cabanes.

Pierde la patria potestad de su hija

El Tribunal Supremo también le ha dado la razón en parte al recurso de la fiscalía que planteó que se le retirara la patria potestad de la hija en común que tiene Bertol con Parras, ahora de 13 años y que presenció el intento de asesinato.

A petición de la fiscal, cuyo recurso ha sido estimado, la Sala ha acordado imponer a este hombre la pena de privación de la patria potestad de la hija de la pareja al haber presenciado el intento de asesinato. Una pena que no impuso la sentencia recurrida porque entendió que, pese a la gravedad de los hechos, no se había producido ningún comportamiento delictivo respecto a la menor para imponer una pena tan drástica.

“En contra de este criterio, la sentencia explica que no es preciso que se produzca un ataque directo al menor para que se proceda la imposición de esta pena, sino que el ataque a la propia madre de este menor por su propio padre, y con la clara intención de acabar con su vida, determina la imposición de la pena interesada de privación para el ejercicio de la patria potestad”.

El 15 de noviembre de 2014

La nueva sentencia, que anula la primera de la Audiencia de Ciudad Real, considera probado que Francisco Bertol intentó asesinar a su compañera sentimental Estrella Parras la madrugada del 15 de noviembre de 2014 en Miguelturra.

Ella quería dejarlo porque la convivencia se había deteriorado pero no era capaz. Esa noche, sin que ella lo esperara, él la sacó de la cama sobre las tres de la mañana y le asestó ocho puñaladas, una de ellas “mortal” en el cuello, y otras en la cara y en otras partes del cuerpo, mientras sus hijas intentaban impedirlo.

Desangrándose, Estrella logró arrastrarse hasta el portal de la vivienda y pedir ayuda a una vecina.