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La transformación de la antigua sede de la CEOE en colegio, principal novedad del curso en Ciudad Real

La transformación de un símbolo de los excesos de la burbuja inmobiliaria, como lo ha sido la antigua sede de la patronal CEOE-Cepyme en Miguelturra, en colegio de educación infantil y primaria ha sido la principal novedad del inicio del curso escolar 2018-2019 este lunes en la provincia de Ciudad Real.

Que el centro haya estado listo para las clases en apenas cinco meses y medio (las obras empezaron a mitad de marzo) le ha dado incluso emoción al estreno de las aulas este lunes, en el que se ha implicado el equipo directivo que dirige Tina Nieto que incluso ha trabajado en verano para que todo estuviera listo hoy.

“Nadie pensaba que esto saldría adelante así”

“Nadie pensaba que esto saldría adelante como ha salido”, reconoce la directora, que en este arranque del curso escolar ha guiado a los medios de comunicación por aulas en las que todo huele a nuevo y a limpio.

Un “lujo” en lo físico

El centro, que ocupa una parte del enorme edificio de la CEOE en terrenos del Ayuntamiento de Miguelturra, es en lo físico “un lujo”, dice Nieto, con magníficas instalaciones que incluyen gimnasio (el segundo más grande de Miguelturra después del pabellón deportivo), salón de actos (el mismo de la CEOE pero adaptado) además de un comedor escolar con capacidad para cincuenta alumnos propios y del vecino El Cristo.

‘Mindfulness’ como sello propio

En lo intangible, el colegio número 5 (ese será su nombre hasta que la comunidad decida lo contrario) se ha marcado como objetivo desarrollar “un buen proyecto de convivencia” en el que la cercanía de los padres será clave (hoy han compartido las horas de adaptación de los más pequeños al cole).

Para ello el profesorado recurrirá a técnicas de ‘mindfulness’ (atención plena o conciencia plena) que consiste en trabajar la concentración y la atención del alumno utilizando técnicas de respiración y relajación. “Uno de los problemas de la educación es la falta de atención, aquí queremos trabajarla desde infantil”.

Por su puesto que en este colegio, como en todos los de primaria, no tienen cabida los teléfonos móviles y el resto de normas se irán trabajando con la comunidad educativa. “Todos debemos ir de la mano en este proyecto”, explica la directora.

A las afueras de Miguelturra en dirección a Ciudad Real, el colegio número 5 se estrena con 98 alumnos, la mayoría del entorno, pero también hay escolares de Ciudad Real capital.

En principio se pensó que solo habría alumnado para unas pocas clases de primaria e infantil, pero la inscripción final ha sorprendido al equipo directivo, “que tengamos chicos de los últimos cursos significa un esfuerzo adicional de las familias”.