Mil y un encantos de la Semana Santa en la provincia

Mercedes Camacho Ciudad Real
Procesión de las Palmas en Ciudad Real / Elena Rosa

Procesión de las Palmas en Ciudad Real / Elena Rosa

El trajín de cofrades, su mirada implorante al cielo, las últimas costuras, los primeros lavados de las túnicas o los ensayos de los costaleros... Son algunos de los detalles que llevan tiempo anunciando la proximidad de la Semana Santa de Ciudad Real. Sin embargo, es desde hace unos días cuando las calles de nuestros pueblos -exceptuando los ratos de lluvia- están inundadas del aroma a incienso, el sonido de los tambores, la devoción de los fieles y la admiración de los amantes de las tradiciones: Días grandes a los que van a seguir otros muchos con mil y una maravillas que no hay que perderse.

Temporalmente, este Miércoles Santo marca el ecuador de la Semana Santa en la provincia, si bien es estos días en los que, coincidiendo con los días festivos, llegan algunos de los actos más destacados por distintos motivos y que, sin lugar a dudas, han contribuido a que Ciudad Real se consolide como un importante destino del turismo de interior durante estas fechas.

Así, la provincia cuenta con dos celebraciones pasionales declaradas de Interés Turístico Nacional como en el caso de la de Ciudad Real y de la Ruta de Pasión Calatrava, además de otras de Interés Turístico Regional como Campo de Criptana y la Semana Santa de Daimiel. Y eso por no hablar de las peculiaridades propias de cada uno de los municipios que hacen que  en los cinco días que restan de Semana Santa haya opciones para todos los gustos.

Comenzando por la capital, hay que destacar, entre sus características principales, que es muy participativa, de gran belleza plástica y con una armónica combinación de estilos que nuestra posición geográfica posibilita al situarnos entre la austeridad de Castilla y León y el ‘folclore’ más andaluz, de forma que tiene un importante interés artístico y cultural.

En esta festividad de marcado estilo barroco participan más de 15.000 personas, siendo el Jueves y el Viernes Santo cuando desfilan las cofradías de más antiguas de la ciudad, si bien en muchos casos la imaginería data de los años 40 como consecuencia de que muchas imágenes titulares  de hermandades fueran destruidos durante la Guerra Civil.

El Encuentro, en la Plaza Mayor de Ciudad Real / J. Jurado

El Encuentro, en la Plaza Mayor de Ciudad Real / J. Jurado

Desde este Miércoles Santo ya hay algunos “imperdibles” que merecen incluirse de forma obligatoria en la agenda como la procesión por la tarde de la Hermandad de la Flagelación -una de las que cada año llevan más nazarenos en sus filas y que más fervor despiertan- especialmente a su paso por el pasaje de la Merced porque fue la primera cofradía que lo atravesó y es un momento especialmente emotivo.

Y en un estilo completamente diferente, y claro ejemplo del eclecticismo de la Semana de Pasión ciudadrealeña, a las tres de la madrugada en la iglesia de San Pedro -aunque hay que ir un poco antes si se quiere coger un buen sitio- hay que ver la salida de la Hermandad del Silencio, de las más antiguas de Ciudad Real, la que tiene mayor número de hermanos y la que menos veces a lo largo de su historia ha tenido que quedarse sin procesionar como consecuencia de la lluvia.

Ya el Jueves por la tarde, la Pasionaria de Santiago depara momentos inolvidables como el canto del coro de la UCLM a la salida del impresionante conjunto monumental de la Santa Cena y la Virgen del Dulce Nombre; el canto de las monjas de la Cruz a la Reina del Perchel en la Plaza de Santiago, la salida del Cristo de la Caridad o el inimitable  ‘trompo’ de Pilatos a su paso por la catedral.

El Viernes Santo de nuevo es jornada de contrastes: del colorido de la Pasionaria de San Pedro que cierra la Santísima Virgen de la Misericordia -un bella Virgen Niña- se contrapone al luto riguroso de la denominada ‘procesión oficial’ -la del Santo Entierro- durante la que se pueden ver tallas de un incalculable valor como el Cristo de la Piedad, la Dolorosa de la Catedral(Ave María), la Virgen de las Angustias -una maravillosa Piedad-, el Santo Sepulcro -con Cristo tumbado, un ángel y un magnífico catafalco ricamente tallado- o el grupo escultórico del Descendimiento.

Dos procesiones más pondrán el broche de oro -al menos si el tiempo lo permite- durante el próximo fin de semana. La primera de ella es la de la Virgen de la Soledad el sábado por la tarde, que sale acompañada por las típicas ‘manolas’ o mujeres de mantilla portando en la solapa la flor de la pasión. En esta procesión es recomendable no perderse la salida o la entrada ya que las medidas del palio obligan a los costaleros a hacerla de rodillas.

Finalmente, el Domingo de Resurrección todas las cofradías de Ciudad Real procesionan juntas, cada una con su túnica, lo que convierte esta procesión en la más colorida de la Semana Santa y la más alegre, protagonizada por la Virgen de la Alegría y por el paso de misterio de Jesús saliendo del sepulcro en triunfo realizado por el afamado escultor contemporáneo Joaquín García Donaire, si bien en los últimos años el mal estado en que se encuentra el conjunto escultórico -pendiente de rehabilitación-, ha provocado que no procesionen los cuatro soldados romanos asombrados a su alrededor.

Ruta de la Pasión Calatrava

También de Interés Turístico Nacional desde noviembre de 2016, se puede disfrutar en nuestra provincia de la Ruta de la Pasión de Calatrava, integrada por las localidades de Aldea del Rey, Almagro, Bolaños de Calatrava, Calzada de Calatrava, Granátula de Calatrava, Miguelturra, Moral de Calatrava, Pozuelo de Calatrava, Torralba de Calatrava y Valenzuela de Calatrava.

Esta celebración, que moviliza a más de 20.000 cofrades y músicos de 50 hermandades y que cuenta con momentos fundamentales como el “Caracol”, las “Caras” o los “Prendimientos”, cuenta con los “Armaos” como representantes del sello de identidad más peculiar de la Semana Santa Calatrava, además de que le dan distinto colorido. Estas cofradías religiosas organizadas a modo de compañías militares son un recuerdo de las soldadescas barrocas, que, hoy por hoy, acompañan a Cristo en esta Semana de Pasión.

Por días, este Miércoles Santo los actos vienen marcados por la llamada al Silencio. Destacan la Procesión del Silencio en Pozuelo de Calatrava, La Procesión de la Oración en el Huerto en Torralba de Calatrava, donde la imagen del Niño Jesús se portará a hombros por jóvenes; Jesús de la Oración, llevado por costaleros, y la Virgen de la Veracruz, por costaleras, las “Dianas de los Armaos” en Moral de Calatrava, y el Vía Crucis del silencio con el toque de la “Bocina” en Calzada de Calatrava.

Ya el Jueves Santo es el día en el que se escenifica el Prendimiento de Jesús en el Huerto de los Olivos, actividad que en cada municipio tiene variantes como por ejemplo el canto de romances de tradición oral o la hora de celebración.

La Compañía Romana, los Armaos, desfila por Almagro

La Compañía Romana, los Armaos, desfila por Almagro

En Aldea del Rey comienza a las 10 de la mañana en el huerto realizado en la Plaza Mayor, donde se escenifica la venta de Jesús por parte de Judas.

En Bolaños de Calatrava tiene lugar a las 19 horas en la Avenida de la Vereda, esquina con la calle Virgen del Monte, aunque los Armaos comienzan a las 11 de la mañana la “búsqueda” de Jesús por toda la localidad.

En Calzada de Calatrava, a las 21,45 horas se lleva a cabo el Vendimiento, y un cuarto de hora después, el Prendimiento.

En Granátula de Calatrava comienza a las 19 horas con el canto de un largo romance de orígenes desconocidos en la calle Duque de la Victoria.

En Almagro tiene lugar a las 21 horas en la Plaza Mayor, y allí mismo a las 14,30 los armaos realizan el caracol, desfile que se repetirá viernes y sábado.

En Moral de Calatrava, el Sermón del Prendimiento da inicio a las 19,30 horas.

Durante el Viernes Santo destacan varias actividades, pero especialmente el juego de Las Caras con especial renombre en Calzada de Calatrava, donde se celebra desde la mañana y hasta las 19 horas.

Juego de Las Caras en Calzada de Calatrava

Juego de Las Caras en Calzada de Calatrava

A las 04,30 horas, la primera Guardia de Armaos tiene lugar en Miguelturra. Pero si queremos estirar el sueño, la Procesión del Sermón del Paso —con sus diferencias, claro, como el canto de la Sentencia— es común en distintos municipios como Bolaños y Granátula de Calatrava. En Valenzuela puede asistirse al Encuentro.

Tras las procesiones de la mañana, comienza el juego de Las Caras, que tiene lugar en las poblaciones del Campo de Calatrava con especial incidencia en Calzada de Calatrava. Rememora el sorteo de la túnica de Jesús y en él, colocados los apostantes en círculo, se va depositando la apuesta en el suelo, donde será igualada por la banca. Se lanzan al aire dos monedas y si sale cara la banca recoge la ganancia. Si sale cara y cruz se repite la tirada. Y si salen cruces ¿quién sabe? Podremos obtener una pequeña ganancia en nuestra visita al Campo de Calatrava.

Ya en la noche y tras la cena, nos emocionará la espectacular procesión del Santo Entierro en Miguelturra, a las 20 horas, en Moral, a las 20,30 o en Torralba de Calatrava a las 21,30 horas.

Por otra parte, el Sábado Santo, es el día que Bolaños de Calatrava consagra a sus armaos, que a las 12 de la mañana representan La Caída y tras ella realizan el desfile del caracol, el mismo que a partir de las 16 horas se celebra en Almagro. Al atardecer, son señores de estas celebraciones el Encaje de Bolillo y la Blonda, artesanía tradicional de la comarca, que veremos en las mantillas de las asistentes a la procesión de La Soledad de Almagro, a las 21 horas. Si nuestro fervor es elevado, remataremos el día en Miguelturra, donde a las 23 horas comienza la Misa del Aleluya o Misa de los Armaos.

Finalmente, el Domingo de Resurrección se cierra con las procesiones del Resucitado: en Pozuelo de Calatrava, a las 8,30 horas; en Moral, a las 12; y en Torralba de Calatrava a las 12,30. La localidad de Calzada celebra su Aleluya a las 10,50 horas.

Los ‘colores’ de Daimiel

Declarada de Interés Turístico Regional, también es una de las ‘imperdibles’ la Semana Santa de Daimiel de la que con un solo dato se puede tener idea de la gran importancia que tiene: Siendo una población de dieciocho mil habitantes cuenta con doce mil cofrades, nueve cofradías y veintinueve pasos procesionales.

Los orígenes de la Semana Santa en Daimiel se remontan al siglo XVI teniéndose constancia de las ordenanzas de la cofradía de la Vera Cruz (1577), una de las primeras documentadas en La Mancha. Durante esta misma época Daimiel era la villa en el Campo de Calatrava que poseía mayor número de cofradías, en concreto trece, como así lo documentan los visitadores de la orden.

Procesión de los 'Coloraos' en Daimiel

Procesión de los 'Coloraos' en Daimiel

La evolución de las cofradías durante este periodo alcanzó su punto culminante durante el Barroco, cuando ya se realizan desfiles procesionales y se escenifica a través de las imágenes, más conocidas como “pasos”,  la pasión, muerte y resurrección de Cristo.

Característico de su celebración es la sucesión de sus desfiles procesionales siguiendo el estricto orden de la Pasión de Jesucristo así como la profusión de velas -influencia más andaluza que se combina con la sobriedad y solemnidad del desfile penitencial de clara influencia castellana- el colorido de los mantos, capuces y capirotes de los cofrades, que han dado origen a sobrenombres populares: coloraos, capuchinos, moraos, blancos, negros y corbatos.

La Flagelación de Villarrubia

Más de 3.400 cofrades y una asistencia masiva de público justifican también una visita a la Semana Santa de Villarrubia de los Ojos, donde el Jueves Santo al atardecer se produce la procesión de La Flagelación con la participación de tres hermandades: la primera porta cuatro pasos -Niño Jesús de la Bola, El Prendimiento, Jesús Nazareno y La Flagelación-; la siguiente porta tres pasos -La Virgen Niña, Las Santas Mujeres de Jerusalén y Nuestra Señora de los Dolores. Cuando esta procesión da término, comienza la de La Oración en el Huerto, con su paso, seguido del Niño Jesús Carpintero.

Cartel de la Semana Santa de Villarrubia

Cartel de la Semana Santa de Villarrubia

El Viernes Santo destaca la procesión  matinal de Los Encuentros: La cofradía de Jesús Nazareno porta el paso del “Flagelado cargando la Cruz”, que se encontrará con el paso de “La Virgen”, escenificando las tres caídas de Cristo y el enjugado del paño de la Verónica.

Ese mismo día por la tarde, para tener una imagen más global de la Semana de Pasión villarubiera, es un buen momento para  ver la mayoría de los pasos y a sus cofradías por las calles-

Por otra parte, el Sábado Santo tiene lugar la procesión de “La Resurrección”, en la que las hermandades Blancos, Morados y Verdes -por el color de sus túnicas- van destapadas y mezcladas entre sí. Los pasos de El Sepulcro Vacío, Jesús Resucitado y La Virgen María cierran esta Semana Santa declarada de interés turístico regional.

Gran antigüedad

Cerca de cinco siglos de antigüedad contemplan una de las celebraciones más multitudinarias de Campo de Criptana, que goza también del reconocimiento de Interés Turístico regional gracias a sus seis hermandades, que ponen en la calle veintinueve pasos en sus nueve procesiones que se caracterizadan por seguir el orden cronológico de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.

El Archivo Histórico Nacional certifica, ya en 1568, la existencia de dos cofradías pasionales: la de la Veracruz y la de Nuestra Señora de las Angustias, que por entonces también procesionaban, al documentarse que disponían, aparte de la existencia de la imagen titular, de otros enseres como estandarte o andas.

Desde entonces la Semana de Pasión ha venido adquiriendo aún mayor esplendor y relevancia, fervor, arte, participación, calidad e interés, con la salida a las calles de 28 grupos escultóricos de una gran pluralidad y valores artísticos, que logran un portentoso poder de convocatoria.

La riqueza, la variedad, las singularidades de la Semana Santa alcanzan su cenit con la procesión del Silencio, el Vía Crucis, que comenzó a celebrarse en la década de los 60 y que asciende hasta la más valiosa muestra del patrimonio histórico-artístico criptanense: la Sierra de los Molinos, entre los gigantes más universales.

Asimismo, esta fiesta religiosa comprende otras costumbres excepcionales y de gran valor como  las cruces -penitencia que realizan quienes han hecho promesa y cargan con una cruz en las noches de Cuaresma-, las subastas -pujas en la Plaza Mayor de todos los pasos que van a desfilar-, los anderos -cerca de un millar de personas portan a hombros los pasos, caracterizados por su perfecta alineación, uniformidad y ritmo singular de llevar las imágenes- o los paseillos -forma de portar las imágenes desde las casas de hermandad o ermitas hasta el punto de inicio de la procesión-.

Novedades en Valdepeñas

La Ciudad del Vino, Valdepeñas, también es otra buena opción para disfrutar de este tiempo ya que, además, este año se han incorporado novedades como el traslado de día de la salida penitencial de la Hermandad de la Soledad del Jueves Santo al Sábado Santo -día en el que desde hace décadas no había procesión en Valdepeñas-; o la recuperación del acto del “Prendimiento” por parte de la Cofradía de la Jesús Orando en el Huerto y María Santísima de la Amargura, momentos antes de su salida penitencial del Jueves Santo.

Procesión del Domingo de Ramos en Valdepeñas / Antonio López

Procesión del Domingo de Ramos en Valdepeñas / Antonio López

Pero además de los numerosos lugares enumerados, la Semana Santa es un buen momento, sin duda, para recorrer cualquier pueblo de nuestra geografía provincial ya que en todos se podrán apreciar encantos propios y únicos. Seguro que más de uno repetirá.