Piden más plazo para reestructurar vides por la falta de plantas

J. Y.
Ciudad Real

Como ya ocurriera en la anterior convocatoria de reestructuración del viñedo, los viticultores de Castilla-La Mancha y de toda España están muy preocupados por la falta de plantas que les permita renovar sus viñedos y tramitar las subvenciones en el marco del nuevo Programa de Apoyo al sector vitivinícola español para el periodo 2014-2018. Las organizaciones agrarias en Castilla-La Mancha han empezado a reaccionar a la inquietud de los productores y ya están solicitando a la Consejería de Agricultura la ampliación del plazo más allá de 2016. A la falta de suministro de plantones se suma la subida de precios de las estacas de injerto, “escandalosa” para los agricultores y “compensatoria” según los viveristas.

La prolongación del plazo de los derechos de replantación hasta el 31 de julio de 2018, opina el sector, permitirá solucionar el “grave problema” que se ha creado al haber un desequilibrio entre la oferta y la demanda de plantas.

Ciudad Real, como territorio de gran tradición vinatera, será una de las provincias más afectadas, ya que habrá decenas de agricultores en peligro de quedarse sin suministro de plantas, con el riesgo de perder sus derechos de 2014.

Pedro Alcolea, vicepresidente provincial de Asaja, explicó que el problema viene derivado del pasado año cuando “los proyectos (los expedientes) se aprobaron tarde y no dio tiempo a plantar (entre enero y marzo)”. De esta manera, este año ha aumentado la demanda de plantas de uva (sobre todo de variedades blancas y tintas airén y macabeo), que está haciendo que los precios “estén desorbitados”.

Así, la premura de los trámites  ha creado “una delicada situación”, que desde Asaja ya han intentado atajar al solicitar a la Consejería de Agricultura a través de una carta “que alarguen los plazos para que las medidas concluyan en 2018, en vez de en 2016”.

Tranquilidad

“Pedimos que informe a los viticultores para dar tranquilidad” al sector, ya que están llegando “a subastar la planta”, advirtió Alcolea.
“El objetivo es que no estemos agobiados”, dijo, teniendo en cuenta que en Castilla-La Mancha hay previstas la renovación de entre 60.000 y 70.000 hectáreas de viñedo, con una subvención de 75 millones de euros, y hasta la fecha “se habrán replantado entre un 7 y un 10%”.

Desde Unión de Uniones, Jorge Rodríguez, secretario general de la organización a nivel regional, se expresó en la misma sintonía y avisó de que de seguir sin existencias “no se alcanzará” la finalidad de esta ayuda. En concreto, las actividades que contempla la normativa europea son la reimplantación del viñedo, la reconversión varietal y la mejora de las técnicas de gestión, para impulsar la adaptación de la producción a la demanda del mercado y reducir los costes del cultivo.

“Estamos planteando un documento para pedir a la administración que nos den facilidades”, dado “el abuso de precios de los viveristas”, señaló Rodríguez, a la vez que aseguró que “se está produciendo especulación”, debido a que “el año pasado se vendían a 1,20 euros y ahora están a entre 1,30 y 1,50 euros porque ven al agricultor agobiado y con un plazo determinado”, se quejó.

De su lado, indicó que “el que reestructura y recibe las ayudas (una media de 6.000 euros por hectárea) tiene el compromiso de explotar la viña durante 10 años, pero si la abandona tiene que devolver el 120%”

Dos circunstancias

Por contra, David Marcos, representante de Viveros ‘Provedo’ (de Navarra) en Castilla-La Mancha reconoció que “la oferta de planta no es suficiente para la demanda”, una situación producida por “dos circunstancias”.

Por un lado, “todos los viveros han tenido un mal rendimiento de las estacas que se injertan (ha bajado del 70% al 50%) por las condiciones metereológicas de la primavera”, así como “la oferta ha ido a la baja y la demanda, al alza”.

Marcos desmintió “que haya especulación” por parte de los semilleros, a pesar del desequilibrio del mercado al dispararse las compras por las necesidades de zonas vinateras como como las DOs ‘Rioja’ o ‘Rueda’, que se suman a la nueva reestructuración de Castilla-La Mancha.

“Es falso que el precio de la planta está subiendo de forma abusiva”, se defendió, ya que si se incrementa su cotización es “para compensar la falta de producción porque tenemos menos plantas y, por tanto, menos ingresos”. “Pero no suben para obtener un beneficio añadido”, matizó.

'El Progreso'

La cooperativa “El Progreso” de Villarrubia de los Ojos fue la primera en dar la voz de alarma por la inquietud transmitida por muchos de sus cooperativistas ante la escasez de suministro de plantas de vides para llevar a cabo la reestructuración.

En un comunicado recordaban que la cooperativa ha renovado desde 2011 más de 6.000 hectáreas de las 12.000 que suman sus socios.

En los últimos 3 años, un total de 600 hectáreas se han modificado de vaso a espaldera y otras 900 que se están arrancando para plantar nuevas.

También advirtió del encarecimiento del precio de las plantas.