La escultura de Castrortega centra las miradas en el día de la exaltación de la cruz en Piedrabuena

Noemí Velasco Piedrabuena
José Luis Cabezas, José Manuel Caballero y David Triguero, con miembros de la Corporación, en la cruz municipal de Piedrabuena / N. V.

José Luis Cabezas, José Manuel Caballero y David Triguero, con miembros de la Corporación, en la cruz municipal de Piedrabuena / N. V.

La apertura del altar de brezo diseñado por el pintor Pedro Castrortega ha marcado este miércoles la fiesta de las Cruces y Mayos de Piedrabuena. José Manuel Caballero y José Luis Cabezas han destacado el esfuerzo de las gentes de la localidad por conservar las tradiciones, la historia y la cultura popular ligada a la primavera. Elaboradas en brezo o en tela, las cruces destacan por su singularidad y su visita moviliza a miles de personas cada año

Las gentes de Piedrabuena han abrazado al patrimonio cultural este miércoles durante la inauguración de la ruta de cruces de monte y de brezo, fenómeno popular y artístico conservado entre generaciones desde hace siglos y que en el último año ha cogido un impulso mayor si cabe tras la declaración de las Cruces y los Mayos como Fiesta de Interés Turístico Regional.

El alcalde de Piedrabuena y director general de Industria, Energía y Minería de Castilla-La Mancha, José Luis Cabezas, acompañado del presidente de la Diputación provincial, José Manuel Caballero, el diputado provincial David Triguero y el pintor Pedro Castrortega, han escenificado a las ocho de la tarde la apertura de cruces desde la enclavada en el antiguo Castillo de Mortara.

Ante una gran multitud de vecinos que no han querido faltar a la apertura, José Manuel Caballero ha destacado el “compromiso” del Ayuntamiento y de las gentes de Piedrabuena para que la fiesta cada vez vaya a más y sea “más atractiva”, y no cabe duda, después de la implicación de Pedro Castrortega en el diseño de la cruz municipal.

Si las cruces de brezo y de tela de Piedrabuena siempre han sobresalido por su espectacularidad artística, al evocar el paisaje de monte propio de esta zona de La Mancha, con paredes de brezo, olor a ajedrea y chorreras, este año han superado las expectativas. Así pues, el pintor piedrabuenero ha aportado a la cruz una escultura inspirada en un pájaro, que refleja la “ascensión a la espiritualidad” que representan estos espacios.

Generaciones comprometidas en transmitir el patrimonio cultural

José Manuel Caballero, José Luis Cabezas y David Trigueron en una de las cruces de brezo de Piedrabuena, que emula una cueva llena de vegetación y agua / N. V.

José Manuel Caballero, José Luis Cabezas y David Trigueron en una de las cruces de brezo de Piedrabuena, que emula una cueva llena de vegetación y agua / N. V.

Tras hacer hincapié en la declaración en 2017 de las Cruces y Mayos como fiesta de interés, José Luis Cabezas ha recalcado el esfuerzo de “muchas generaciones de piedrabueneros por transmitir el patrimonio cultural”, que “nos emociona y encanta” a las gentes de la zona, pero también a las de fuera, pues Piedrabuena atraerá en los próximos días a visitantes procedentes de toda la provincia y la región.

Los agradecimientos a Pedro Castrortega no han faltado por parte de la Corporación municipal, ni tampoco a la Diputación, que además de su compromiso con los pueblos a través de obras, contribuye a la perpetuidad del patrimonio. Así, la institución provincial elaboró el informe definitivo para la declaración de interés turístico.

Piedrabuena se supera y aspira a atraer gentes de toda Castilla-La Mancha

José Manuel Caballero antes de inaugurar la cruz municipal de Piedrabuena / N. V.

José Manuel Caballero antes de inaugurar la cruz municipal de Piedrabuena / N. V.

Cercano a Piedrabuena y a la fiesta de las cruces y mayos como alcoleano, José Manuel Caballero ha reconocido el “delicado” y “ambicioso” trabajo que realizan las gentes de Piedrabuena cada primavera, a su juicio, “artistas que con sus manos demuestran al trabajar la materia viva una gran sensibilidad y condición artística”.

Al respecto de la implicación de Pedro Castrortega en la elaboración de la cruz municipal, el presidente de la Diputación ha destacado que este año además Piedrabuena se ha “superado”, con la introducción de la visión de un artista internacional, “que sí es profeta en su pueblo”.

Tras aludir a la importancia de conservar la tradición y la historia, “la cultura que nos une”, porque “pensando en el presente y deseando el mejor futuro, no olvidemos nuestro pasado”, José Manuel Caballero ha admitido que Piedrabuena será en los próximos días el “centro de interés provincial, regional y ojalá nacional”. De hecho, la fiesta suscita cada año la visita de franceses de Nort Sur Edre, pueblo hermanado con Piedrabuena.

Pedro Castrortega representa la espiritualidad

Vecinos aglutinados a las puertas del antiguo Castillo de Mortara antes de inaugurar la ruta de las cruces / N. V.

Vecinos aglutinados a las puertas del antiguo Castillo de Mortara antes de inaugurar la ruta de las cruces / N. V.

Ante otros representantes del tejido cultural como el poeta Francisco Caro, Pedro Castrortega ha reconocido que “ha sido un placer diseñar la cruz y trabajar con el Ayuntamiento”. Consciente de que la tradición debía ser la protagonista, el pintor ha expresado que como en las demás cruces “la naturaleza entra dentro del edificio” y el brezo es el elemento más representativo.

Aparte de un grabado que cuelga en una de las paredes del edificio de la plaza de toros, Pedro Castrortega aporta como elemento propio de su línea artística una escultura elaborada con plásticos, plumas y algodones delante de la cruz. Para el piedrabuenero “la cruz no solo representa muerte, sino alegría, la bienvenida a la primavera y la ascensión”, de manera que ha intentado representar la espiritualidad propia del espacio independientemente de las diferentes sensibilidades religiosas o profanas.

Las cruces estarán abiertas hasta el 15 de mayo

Dieciséis altares de monte y de tela representarán la exaltación de la Santa Cruz hasta el 15 de mayo en Piedrabuena, en casas particulares, sedes de peñas y espacios municipales. Las Cruces y los Mayos de Piedrabuena mueven cada año a miles de personas y existe la posibilidad de concertar visitas programadas para conocer con mayor profundidad esta tradición de gran arraigo y particularidades.