Un casco ibérico muy peculiar, de tipo monterfotino, el primero que aparece en contexto arqueológico en la provincia de Ciudad Real, y otras armas de hierro vinculadas a la aristocracia guerrera de la ciudad ibérica de Alarcos, se exhibirán pronto como novedades en el Museo de Ciudad Real-Convento de la Merced.
El casco, que está golpeado (cuando se publique el estudio de las piezas se explicará), una espada recta anulada y puñales biglobulares (por la forma de la empuñadura), forman parte de las once piezas restauradas con aportación económica del Ayuntamiento de Poblete, en convenio con la Universidad de Castilla-La Mancha, que se han presentado este jueves en la biblioteca de localidad, antes de que exhiban en la vitrina de las novedades del museo.
El Ayuntamiento, que ha recibido elogios de la viceconsejera de Cultura Carmen Olmedo, el director del Museo de Ciudad Real, José Ignacio de la Torre, y el arqueólogo de la UCLM, David Rodríguez, no descarta mostrarlas algún día en la localidad, según ha comentado el alcalde Luis Alberto Lara, algo a lo que ni el museo ni la Junta se oponen, «siempre que se den las condiciones de seguridad y preservación», y en alguna situación excepcional, apostilla De la Torre.
Las nuevas joyas ibéricas de Alarcos
Las nuevas joyas ibéricas de Alarcos se han encontrado en la necrópolis III del yacimiento, en el término de Poblete, considerada la necrópolis ibérica más importante hallada en los últimos lustros en la Península Ibérica, cuyos descubrimientos están aportando nuevos datos sobre el papel de la mujer en el mundo antiguo prerromano.
De esta necrópolis es la célebre crátera griega que se ha mostrado en la exposición ‘Atempora’ sobre patrimonio de Ciudad Real (2023), hallada en una tumba de una mujer -se supo el año pasado-, enterrada junto a una veintena de cabezas cortadas.
En la necrópolis, que se ubica en las faldas del cerro de Alarcos, han aparecido ya un centenar de tumbas en los dos años de excavaciones arqueológicas que tendrán continuidad este año, las once piezas restauradas con apoyo del Ayuntamiento de Poblete (aporta 10.000 euros), son la parte más llamativa de un enclave que sigue aportando mucha información sobre los primeros pobladores del cerro de Alarcos.
La necrópolis ya es visible
La necrópolis se puede visitar desde Poblete, haciendo la a pie la Ruta de la Batalla de Alarcos, según recomienda el alcalde, o como parte de la visita guiada al parque arqueológico, tras la intervención para instalar una plataforma y vallar el espacio financiada por la Junta.
“Hemos invertido 230.000 euros en esta necrópolis en los últimos tres, cuatro años”, ha contado la viceconsejera de Cultura Carmen Olmedo, en la presentación de las piezas y ha contado que la semana que viene se darán a conocer las ayudas para las excavaciones arqueológicas de este verano, que incluyen otra campaña más de excavación en ese lugar.
Otro gran trabajo de restauración de piezas de Alarcos
La viceconsejera también se ha referido a las personas que han restaurado las piezas, un trabajo complejísimo y muy minucioso, especialmente delicado en el caso de los metales ibéricos, que en muchas ocasiones se quemaban con el difunto. Las restauradoras han sido Isabel Angulo, Cristina Peña y Carmen Alañón, además del restaurador Javier García Lozano.
“Son buenas noticias recuperar patrimonio, queremos seguir avanzando en el conocimiento de nuestro pasado”, ha subrayado Olmedo. “Castilla-La Mancha hace tiempo que dejo de ser tierra de paso, por los asentamientos que hubo, como este de Alarcos, así nos lo dice”.
