Absuelven de apropiación indebida al promotor de la urbanización La Pinilla en Pozuelo

Belén Rodríguez Ciudad Real
El promotor acusado durante el juicio, el pasado 19 de junio / Clara Manzano

El promotor acusado durante el juicio, el pasado 19 de junio / Clara Manzano

La Audiencia Provincial falla que la no devolución de las cantidades entregadas a cuenta “son un problema contractual que habrá de resolverse en sede civil”. El comprador que denunció entregó 24.000 euros entre 2005 y 2007 que no ha recuperado

La sección segunda de la Audiencia Provincial ha absuelto del delito de apropiación indebida a M.A.N., administrador único de la sociedad Mortorlu Construcciones que hace diez años promovió la urbanización La Pinilla de chalés adosados en Pozuelo de Calatrava, vacía en la actualidad.

Al empresario, “completamente arruinado”, según explicó en el juicio, lo sentó en el banquillo uno de los compradores, C.R.A., un vecino de Miguelturra que entre 2005 y 2007 entregó 24.000 euros en diferentes pagos como reserva de un chalé. Pero llegó la crisis, la sociedad quebró, y él y otros (unas cincuenta familias, según el querellante)  se quedaron sin dinero y sin casa.

El querellante pedía 4 años de cárcel

Este comprador pidió en el juicio, en el que la fiscalía no acusaba, cuatro años de cárcel y  68.000 euros para el empresario (los 24.000 iniciales más los intereses y las costas), además de la responsabilidad subsidiaria del Banco Castilla-La Mancha (Liberbank). Pero el tribunal, como en otros casos, considera que hubo engaño y falla que este tipo de reclamaciones “son un problema contractual que habrá de resolverse en sede civil”, en sintonía con lo que defendió la fiscalía  hace una semana en el juicio.

Responsabilidad administrativa

“Cuando el promotor incumple las obligaciones de abrir la cuenta especial y dedicarla a  la obra comprometida, y la dedica o la confunde con otros patrimonios de otras promociones pero ante la petición de devolución de lo recibido entrega las cantidades adelantadas, o acredita el destino de ese dinero a la ejecución de la obra comprometida – aunque no acabada-, entonces podrá existir responsabilidad administrativa derivada del incumplimiento de tales obligaciones, pero no delito de apropiación indebida”, dice textualmente la sentencia.

El tribunal considera acreditado que el promotor compró el solar, existe licencias de obras, préstamo hipotecario concedido y  se construyó un 90% de la edificación, por lo que no ve delito.

En su derecho de última palabra M.A.M. insistió en su inocencia: “Nunca he tenido intención de engañar a nadie, yo me he arruinado y he arruinado a mi familia con esto. He perdido hasta mi casa”.