La fiesta del Santo Voto hacía este miércoles su particular y especial reconocimiento a dos ilustres puertollanenses. Por un lado al Caballero del Santo Voto a Luis Fernando López, cirujano cardiovascular en el hospital de Toledo y natural de Puertollano por su labor profesional al ser considerado uno de los mejores cardiólogos. La Dama del Santo Voto era para Marta Francés, triatleta y medallista paraolímpica que siempre ha representado el esfuerzo y el ímpetu en el deporte y en la misma vida. Ambos recogían su reconocimiento acompañados del público de su Puertollano natal en la Glorieta de la Virgen de Gracia y al calor de la fiesta del Santo Voto.
Un acto que también tuvo reconocimientos para el Club Baloncesto en Silla de Ruedas AMIAB por sus logros deportivos y al Fútbol Sala Femenino Salesianos Puertollano por su larga trayectoria como sólido equipo en la categoría de la segunda división nacional.
El alcalde de Puertollano, Miguel Ángel Ruiz, señalaba en su discurso ante los puertollanenses al inicio de esta fiesta centenaria que «esta fiesta más antigua nos une con nuestras raíces» y animó a disfrutar de la identidad cultural de la ciudad con el folfklore que nos conecta con el pasado.
En este día, era momento de «honrar la promesa de hace más de seis siglos y reconocer el desvelo y fe de la Cofradía de Señoras de la Virgen de Gracia por estas fiestas», una celebración que «encarna el espíritu de ciudad luchadora y solidaria.
Marta Francés agradecía este reconocimiento de su ciudad tras ser nombrada, la pasada semana, Hija Predilecta de Castilla-La Mancha y lo hacía asegurando que sus «hazañas de vida me hizo agarrarme al deporte como una manera de ser feliz y libre, el valor de la valentía, soy de Puertollano y somos fuertes por naturaleza, no perdemos nunca la esperanza».
Por su parte, Luis Fernando López se refirió a los corazones de tantos enfermos que en algún momento reparó sus cicatrices marcadas por las batallas de la vida, «agradezco a los alquimistas y curanderos que agotaron sus esfuerzos en abolir la peste negra». López no dejó pasar la oportunidad para recordar a los trabajadores de Fertiberia en su lucha estos días por sus puestos de trabajo porque en muchas ocasiones, afirmó, no nos damos cuenta que se pone en jaque nuestra vida acomodada.
López aseguró verse reflejado en aquellas trece familias del siglo XIV e invocó a la protección de la madre de Dios, recordando la vigilia antigua en sus días de niño en esta ciudad. Así pues, el Caballero del Santo Voto animó a no buscar fuera lo que tienen dentro y a «reconvertirnos a un futuro que ya es presente, con retos y desafíos».
Por último López pidió, como dice siempre hace al inicio de sus intervenciones quirúrgicas, «acierto para empezar, dirección al progresar y perfección al acabar» para la ciudad de Puertollano, dedicando su reconocimiento a familiares y amigos, con especial mención a su compañero de colegio Agustín Escobar, pero también para las Hermanas de la Cruz que señaló ser su segunda casa.
Una fiesta dedicada a la Virgen de Gracia, aquella que las personas que viven fuera es la primera en saludar y la última en emprender de nuevo su camino hacia otros puntos geográficos.
Un acto que estuvo acompañado por el folklore de las agrupaciones de Puertollano y que continuó con la vigilia nocturna a la Virgen de Gracia.
