El fuego ancestral marcado por una promesa de trece familias a la Virgen de Gracia en la villa de Puertollano en el año 1348 sigue quedando patente en la ciudad en estos días y dando forma a una de las fiestas más tradicionales de la ciudad, el Santo Voto.
Tras el encendido mítico de las ollas del Santo Voto, este año más inclusivo que nunca, el guiso se prepara lentamente para, al calor de la leña, ir cogiendo sabor y poder ser degustado por los ciudadanos de Puertollano a partir de las 13 horas de este jueves.
Tras la bendición preceptiva el guiso del Santo, unas 9.000 raciones, comenzará a repartirse entre los vecinos dando así cumplimiento a una de las longevas promesas de la ciudad de Puertollano.
