Izquierda Unida de Puertollano quiere manifestar su más enérgica condena ante la brutal agresión sufrida este lunes, 8 de diciembre, por una médica del servicio de Urgencias del hospital de nuestra ciudad. Según ha informado la prensa, la facultativa recibió golpes, puñetazos y patadas que le causaron un traumatismo craneoencefálico y una herida inciso-contusa en la cabeza.
Desde IU, denuncian que este terrible suceso no es un caso aislado, sino el reflejo de una situación de inseguridad recurrente que sufren quienes trabajan en la sanidad pública, y exigen a la Gerencia de Área Integrada (GAI) de Puertollano y al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) que tomen medidas urgentes e inmediatas para garantizar la seguridad física, jurídica y emocional de todo el personal sanitario.
En este sentido exigen la implementación inmediata de todas las medidas de seguridad acordadas -y aún pendientes- tras los compromisos asumidos con los colectivos médicos y de enfermería: instalación de cámaras de vigilancia en espacios comunes, presencia de seguridad privada, pulseras de alarma o botones de pánico, control de acompañantes, limitación de accesos, etcétera.
Que el personal de urgencias, de hospitales y de centros de salud sean reconocidos oficialmente como “autoridad” en el ejercicio de su función, según lo comprometido, con todas las garantías administrativas y legales correspondientes.
La puesta en marcha de un Plan de Prevención y Protección contra agresiones en todo el sistema sanitario de nuestra zona, con formación obligatoria en gestión de conflictos, comunicación, primeros auxilios, protocolos de actuación ante agresiones y atención psicológica y jurídica inmediata para las víctimas.
Además, piden campañas de sensibilización hacia la ciudadanía que promuevan el respeto y la convivencia en los centros sanitarios porque la sanidad pública es un servicio colectivo, y el personal que la sostiene no puede ejercer su labor con miedo.
Que el SESCAM y la GAI asuman su responsabilidad institucional, dando la cara públicamente, informando de las medidas que adoptan, y rindiendo cuentas ante la población sobre su compromiso real con la seguridad de quienes cuidan de nuestra salud.
Desde Izquierda Unida consideran inaceptable que quienes dedican su vida a salvar otras vidas, acaben trabajando bajo la amenaza constante de agresiones físicas o verbales. Exigimos responsabilidad, firmeza y compromiso real. No toleraremos que un servicio esencial como la sanidad pública se preste al precio de la integridad de sus profesionales. Al mismo tiempo manifiestan su solidaridad con la profesional sanitaria agredida, y ponen a disposición de los sindicatos, colegios profesionales y demás organizaciones sociales su colaboración para impulsar todas las actuaciones necesarias hasta que la seguridad del personal sanitario esté garantizada.
