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La Asociación de Amigos de la Venta de la Inés espera que no haya más retrasos en la construcción de la tubería

La Asociación de Amigos de la Venta de la Inés confían en que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir comprobará que esta nueva malla de separación, colocada en la zona por donde debe discurrir la tubería que dote de agua potable a la Venta de la Inés, ha sido instalada en estos días. Un hecho que denunciaba el presidente de FUCI (Federación de Usuarios y Consumidores Independientes) en Castilla-La Mancha, Pedro Romero, a través de las redes sociales.

El secretario de la Asociación de Amigos de la Venta de la Inés, el puertollanense Eduardo Egido, manifestaba que han tenido conocimiento de que el propietario de la Cotofía ha arado el terreno y plantado algo en esa zona, por este motivo habría colocado esta malla de separación. Desde la asociación se piensa que ésta podría ser una posible nueva “jugada” del propietario de la gran finca próxima a la Venta de la Inés para que cuando se presenten en la zona para realizar las obras de canalización de esta tubería, el dueño de los terrenos esgrima que es una zona en la que hay una plantación y esta tubería tenga que ir por otro lugar diferente al diseñado actualmente, retrasándose una vez más, la demandada tubería.

Tras la aprobación de una subvención desde la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, en esta semana pasada, por más de 13.000 euros para poder llevar así el agua hasta la Venta de la Inés, al tratarse de una reivindicación histórica que la familia Ferreiro lleva realizando durante años, los obstáculos pueden estar otra vez presentes en este tema, según mantiene el colectivo de apoyo a los propietarios de la Venta de la Inés, ocupada hoy por un octogenario y una hija con una fuerte discapacidad intelectual.

No obstante, el Ayuntamiento de Almodóvar del Campo será quien tenga que aprobar este licencia de obras y remitirla a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir para que, una vez otorgada, se presente en la zona para hacer el acta de replanteo y poder hacer posible la servidumbre de paso. “Confiamos que comprobarán que estas acciones se han llevado ahora para seguir postergando este asunto”, apuntaba Egido y espera que esto no vuelva a retrasar todo una vez más porque ya son muchas las ocasiones en las que se han puesto diferentes trabas para evitar que el agua llegue hasta la Venta de la Inés. Agua que tenía en los años ochenta, hasta que se hizo desaparecer la canalización que la llevaba desde el cercano del río Tablillas hasta esta histórica venta cervantina, declarada como Bien de Interés Cultural.