Necrológica de Alberto Vilches Collado, creador y director del Orfeón Enpetrol de Puertollano

Graci Galán Puertollano
Alberto Vilches en una imagen de TVE Fantástico

Alberto Vilches en una imagen de TVE Fantástico

Ha fallecido en Cartagena, a la edad de 73 años, Alberto Vilches Collado, persona muy recordada en Puertollano, donde fue creador y director del Orfeón Enpetrol. Dicha agrupación nació en el seno del Grupo de Empresa de la refinería manchega (actualmente Repsol), pero pronto abrió sus puertas a todas aquellas personas de Puertollano aficionadas al canto coral.

Aunque la formación profesional de Vilches estaba anclada en el Derecho y las Ciencias Empresariales, su verdadera pasión fue siempre la música, un amor que supo contagiar y difundir entre quienes le rodearon a través, precisamente, de su labor como director coral y su capacidad como pedagogo y aglutinador de talentos.

En 1976, con sólo 29 años, asumió la dirección de un proyecto que arrancó con 35 componentes y que, en muy poco tiempo, llegó a rozar el centenar. En cada actuación, el recién nacido Orfeón Enpetrol conquistaba no sólo al público, sino también a más “adeptos” que se contagiaban de la felicidad que transmitía participar de una agrupación que destacaba por su calidad musical pero, también, por la complicidad y la amistad entre sus componentes.

La musicalidad que supo imprimir Alberto Vilches aquel recordado grupo coral fue determinante. El talento y el impulso de su director les llevó a ofrecer conciertos en escenarios de toda la provincia. En los programas diseñados por él no faltaba nunca una combinación exquisita de canciones populares y “música culta”, sin despreciar ni la polifonía religiosa ni compositores contemporáneos. Cada concierto era una fiesta, y así lo sintieron tanto quienes tuvieron la fortuna de formar parte del Orfeón Enpetrol como el público que les aplaudía.

Dos momentos marcaron los cinco intensos años en los que brilló esta formación manchega: su participación en el Certamen de Habaneras de Torrevieja y su aparición en el programa de Televisión Española “Fantástico”, en septiembre de 1979.

Dos años después, en 1981, Alberto Vilches fue trasladado por motivos laborales a Cartagena, de donde era originario, lo cual significó el final del sueño del Orfeón Enpetrol. Y es que la figura de Vilches se consideró insustituible. Había sido, junto a los coralistas que formaron parte del Orfeón, el alma mater de un proyecto con personalidad propia, irrepetible, que sin él no tenía ya demasiado sentido.

La figura de Alberto Vilches quedó para siempre ligada a la memoria y a la amistad con muchísimas personas de Puertollano. El recuerdo imborrable de unos años míticos en los que el canto coral brilló con fuerza inusitada en la ciudad manchega y le dio una ventana al mundo.

Alberto Vilches estaba casado con Elena Ros y tenía cuatro hijos: Pablo, Juan, Luis y Mar.