Ruta ornitológica y cultural por las lagunas de La Guardia

Lanza Puertollano
La ruta tendrá lugar el próximo 4 de febrero / Lanza

La ruta tendrá lugar el próximo 4 de febrero / Lanza

El Colectivo Ecologistas en Acción-Valle de Alcudia propone para el próximo domingo, 4 de febrero, una ruta senderista por las lagunas en las localidades toledanas de La Guardia

Un itinerario de trece kilómetros de dificultad baja desde la Ermita del Santo Niño a las Lagunas y que concluirá con un paseo urbano.

La inscripción, al precio de 18 euros no asociados y 15 los socios de Ecologistas en Acción-Valle de Alcudia, puede hacerse en Bazar Tercia (Tercia, 4, Puertollano) o a través del teléfono 685-175-197

El viaje se iniciará a las 8 horas del edificio Tauro, con parada en Quijote Arena de Ciudad Real, media hora más tarde, y el regreso está previsto a las 20 horas.

La ruta

Cerca de la localidad toledana de La Guardia comenzará la ruta en la Ermita del Santo Niño, que se dirigirá a visitar las tres lagunas que se ubican junto al cauce del Arroyo Cedrón. En una de ellas se ha instalado recientemente un observatorio de aves, mayoritariamente acuáticas. Los censos que se realizan en ellas revelan la importante presencia de aguiluchos laguneros, flamencos, avocetas, bigotudos, carriceros, cigüeñuelas, fochas, garcillas bueyeras o grullas, entre otras muchas especies.

Después de un tiempo para la observación de las aves en las lagunas, se encaminará hacia la llanura elevada en la se ubica La Guardia. Camino de esta localidad, pasaremos por dos miradores naturales con unas amplias vistas panorámicas de su entorno.

Finalmente, la ruta terminará con un paseo urbano por La Guardia. Haremos un recorrido por la Plaza Mayor, el Pósito, la Iglesia Parroquial, la Casa de los Jaenes, el Convento de Los Trinitarios, restos de la Muralla y el Castillo, y por lo más típico de la localidad: las Cuevas, viviendas excavadas en el cerro, que se han mantenido habitadas hasta la segunda mitad del siglo XX.

Se trata de una interesante ruta, en la que es aconsejable llevar unos prismáticos, y en donde la cámara no cesará de “cliquear”.