“Quiero crear conciencia: en África hay 55 países y son de los africanos”

Nuria Moraga
Tomelloso

Belén García, enfermera y cooperante durante quince años en ayuda humanitaria en varios puntos de África, presentó su libro Dibujando África en Cicato.

Componen el libro una variedad de escenas y detalles de distintos puntos del continente vecino, dibujados por Belén al final de las intensas jornadas de trabajo y sobre cualquier trozo de papel que difícilmente llegaba a sus manos.
Muchos de sus dibujos, cientos, se quedaron en manos de los habitantes de los lugares remotos donde habitualmente ha trabajado… donde habitualmente la han querido y enseñado a amar sus culturas.

“El día que me pusieron mi nombre africano, me emocioné muchísimo. Fue una señora ciega la que dijo que yo sería la hermana  Njolela, que en su lengua bantú umbundu significa la que trae alegría”.

Finalizada su etapa en la cooperación internacional, y empujada por su entorno, Belén ha publicado este libro de bellas imágenes y textos, una profunda mirada de amor que también denuncia el modo en que miramos y castigamos a lo que llamamos África.
Completando el emocionante testimonio de la cooperante, miembros de la asociación de asistencia a inmigrantes Otra Argamasilla es posible, de origen senegalés y mauritano, deleitaron con el ritmo de sus djembes, el ritmo vertebral de las ceremonias de infinidad de pueblos de África.  “Recuerdo como durante las noches de los fines de semana, se oían sin cesar…”, recordaba Belén.
Como broche, los asistentes realizaron una entrevista a la autora.

Adivinos
Nuria: Uno de tus dibujos muestra un cesto con palos de adivinación ¿para qué se utilizan?
Belén:
Lo que he visto, o me han dejado ver.., pues no es fácil acceder a los adivinos, es que estos palos son raíces que cruzan los caminos. Caminos por donde transita todo tipo de gente: gente buena, gente mala, mi familia, mis amigos… Así, según la persona que preguntaba al adivino sobre qué enfermedad tenía, o por qué le estaba pasando determinada cosa, éste utilizaba palos de distintos caminos.
Luego hay otro tipo de magia, que es más bien para hacer el mal. Fetiches, muñecos hechos de trapo y con clavos; otros con espejos en el centro, donde el adivino podía ver quién te hacía daño…

Olivia: estuviste en una cárcel de mujeres ¿Por qué motivos estaban allí?
Belén:
Me dijeron que no preguntara, y no supe por qué estaban allí. Las acompañaba en talleres de manualidades y costura. En el módulo de hombres, me tocó estar en el botiquín de la enfermería. Al llegar, yo pensaba que las personas que estaban allí eran el equipo sanitaria, pero cuando me dijeron que eran presos comunes, tuve miedo… No estaba acostumbrada. Sin embargo, el roce hace el cariño, podían haber hecho lo que hubieran hecho, pero estaban en mi equipo ¡eran mis ayudantes!

España y Europa
Harem: ¿Qué quieres transmitirnos de África?
Belen:
Es sobre el discurso que hay en España, en Europa, y sobre todo ahora por el tema del ébola. He conocido gente más o menos reticente, pero hay personas que no quieren ni ver al inmigrante. Entonces, con mi blog o el libro quiero decir que yo estoy por África, que bajo la piel, todos somos iguales…
Llegué a quitarme de los foros de enfermería porque no soportaba leer a mis compañeros. Yo tengo que atender a todo el mundo, no puedo dejar de atender a una persona porque venga de África. Extremos como lo de la valla de Melilla, diciendo que por ahí iba a entrar el ébola… Es más fácil que nosotros traigamos el ébola, que somos quienes tenemos más posibilidades de viajar. Desde la zona del ébola hasta Melilla, una persona con ébola no llega. Quiero crear conciencia, son 55 países y son de los africanos.