Samuel Moraleda: “El Plan de Sequía nos obliga a restringir el consumo de agua de los acuíferos”

Belén Rodríguez Ciudad Real
Junta de explotación de la masa de agua subterránea Mancha Occidental II, este miércoles en Ciudad Real / Elena Rosa

Junta de explotación de la masa de agua subterránea Mancha Occidental II, este miércoles en Ciudad Real / Elena Rosa

La Confederación del Guadiana mantiene la máxima de reducir un 10% los consumos en las masas de agua sobreexplotadas del Alto Guadiana, pero no ve con malos ojos la propuesta intermedia de entre un 5-6% que hace la Consejería de Agricultura y han asumido usuarios de algunas masas en las juntas de explotación de esta semana

La campaña de riego 2020 con agua de los acuíferos del Alto Guadiana –de los que depende la mayor parte de la agricultura en Ciudad Real- se plantea como la más dura de los últimos treinta años.

“El Plan de Sequía, que se aprobó a finales del año pasado, nos obliga a restringir el consumo de agua subterránea en base a una serie de indicadores que se dan para esta campaña”, señala Samuel Moraleda, presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadiana.

“No queda más remedio que plantear una reducción del 10%”

Moraleda se refiere a la situación de las unidades territoriales de escasez (UTE) en las que se ha dividido la cuenca. Dos de las que dependen las seis masas de agua sobreexplotadas en el Alto Guadiana, en concreto la UTE-03 Cigüela-Záncara y la UTE-01 Mancha Occidental (el grueso del antiguo acuífero 23) están en alerta por escasez, rozando la emergencia, en el primer caso; y directamente en situación de emergencia, en el segundo. “No queda más remedio que plantear una reducción del 10% de los consumos, en función de los derechos reconocidos en cada masa de agua, si queremos paliar efectos irreversibles”, afirma Moraleda.

El comisario de Aguas adjunto Domingo Carrillo está presidiendo las juntas de explotación de las masas de agua del Guadiana / Elena Rosa

El comisario de Aguas adjunto Domingo Carrillo está presidiendo las juntas de explotación de las masas de agua del Guadiana / Elena Rosa

La primera vez que se recorta en 30 años

De llevarse a efecto –la decisión final la tomará la junta de gobierno de la Confederación el mes que viene- sería la primera vez que no se prorroga el régimen de extracciones de los acuíferos manchegos, desde que se declararon sobreexplotados a finales de los años ochenta, claro que la medida es “coyuntural, mientras siga esta situación”, remarca el  presidente.

Postura intermedia: entre un 5 y 6%

No obstante, y por lo que se está viendo en las reuniones de las juntas de explotación de cada masa de agua –hoy se ha celebrado la de Mancha Occidental II, la de mayor consumo-, existe una postura intermedia que defiende la Consejería de Agricultura y Agua del Gobierno de Castilla-La Mancha, que plantea reducciones de entre el 5% para herbáceos, y algo más del 6% para leñosos, dependiendo de la masa, que la Confederación no ve con malos ojos.

“En las juntas de explotación que se han celebrado la Confederación ha valorado positivamente esta propuesta, que la comunidad de usuarios Rus-Valdelobos ha asumido, algo que también es de agradecer”, “vamos por el buen camino”, agrega.

Las seis juntas de explotación de esta semana elevarán diferentes propuestas a la consideración de la junta de gobierno de diciembre, en la que también habrá pronunciamiento respecto al régimen de extracciones de las masas de agua de los Campos de Montiel y Calatrava (esta última recién incorporada a estos mecanismos de control del uso del agua).

El agua para el riego subterráneo

El grueso de los consumos de agua subterránea en el Alto Guadiana está en las masas que se asientan sobre el antiguo acuífero 23, el gran mar subterráneo de Ciudad Real. Así Mancha Occidental I tiene autorizado un consumo anual de 91,2 hectómetros cúbicos, Mancha Occidental II 106,2, Rus-Valdelobos 24,6, Sierra de Altomira 26, Lillo-Quintanar 17 y Consuegra-Villacañas 28. Y eso con la declaración de sobreexplotación que pesa sobre ellos.