Se enfrenta a 44 años por violar, vejar, maltratar, amenazar y retener a su exnovia adolescente en Valdepeñas

Belén Rodríguez Ciudad Real
Oficina de Víctimas de los juzgados de Ciudad Real en una imagen de archivo / Clara Manzano

Oficina de Víctimas de los juzgados de Ciudad Real en una imagen de archivo / Clara Manzano

La chica, que solo salió tres meses con el acusado, tiene graves secuelas físicas y psíquicas de la decena larga de agresiones que sufrió, la más degradante obligarla a beberse una botella de orín en presencia de familiares mientras la amenazaba con una catana

La Audiencia Provincial juzgará la semana que viene un caso extremo de violencia de género  en Valdepeñas. El protagonista es F.A.A., un vecino de Daimiel con hasta cuatro antecedentes penales por delitos de amenazas, coacciones y tenencia ilícita de armas acusado esta vez de violar, maltratar, amenazar, vejar y retener contra su voluntad a su exnovia adolescente, que lo dejó en julio de 2015 después de tres meses de tortuosa relación.

El “atrevimiento” de la menor, con graves secuelas físicas y psíquicas en la actualidad, empeoró su obsesión con ella y en los meses que siguieron: agosto, septiembre y octubre se dedicó literalmente a hacerle la vida imposible.

El escrito de calificación de este caso describe todo un rosario de violaciones, maltratos, golpes y vejaciones a cuál más terrible, por los que la fiscalía reclama 44 años de cárcel para el procesado, que supuestamente ha humillado hasta tales extremos a la chica que en una ocasión y en presencia de familiares suyos en Daimiel la obligó a beberse sus orines mientras la amenazaba con una catana.

“Me voy a mear en tu boca”

Antes de esos hechos que la fiscalía califica de “trato degradante” el acusado se bajó los pantalones mientras le decía “me voy a mear en tu boca”. En vez de eso orinó en una botella que después le dio a beber a ella bajo amenazas de muerte.

Once delitos en cuatro días de contacto

La calificación del caso, en el que la fiscalía imputa por hasta once delitos de agresión sexual, maltrato, amenazas, detención ilegal y coacciones, describe violencia extrema en cuatro días de los meses de octubre (dos), agosto (uno) y septiembre (uno) en los que el acusado quedó la chica o directamente fue a buscarla para llevársela de los pelos y la sometió a su voluntad.

La grabó haciéndole una felación

La fiscalía también considera probado que la grabó mientras la obligaba a hacerle una felación y la amenazó con difundir el video.

Suelto pero desterrado de Valdepeñas

El acusado, que será juzgado el martes ante la sección segunda de la Audiencia, está en libertad pero desde el 16 de octubre del año 2016 tiene prohibido la entrada y la residencia en Valdepeñas, mientras que la joven, de veinte años ahora tiene una orden de protección integral.

Una inadaptada con merma cognitiva y social

Las conclusiones provisionales de la fiscalía dedican varios párrafos a hablar de las secuelas que padece la joven a consecuencia de su relación con este presunto maltratador: trastornos gastrointestinales, dolores de cabeza, pérdida moderada de peso, temblores, animo ansioso depresivo, trastornos en el patrón del sueño, irritabilidad,  estrés postraumático y autoestima deteriorada e indicadores psicosociales de maltrato (disminución de relaciones sociales, desmotivación, aislamiento, apatía, etc…

“Este cuadro clínico también comporta una reducción en sus capacidades cognitivas y sociales que le han provocado su inadaptación en los distintos ámbitos de su vida”.