Siete goles se metieron en el estadio del Olympiacos, 3-4 a favor del Real Madrid, y siete comunicadores, naturales o estrechamente ligados con la provincia, recibieron este miércoles los Premios Nacionales de Periodismo y Comunicación Legado Quijote 2025. Acudieron al Rectorado de la UCLM, primer Partenón de estos reconocimientos, para recibir las distinciones todos los galardonados, salvo Tomás Roncero, pendiente a esa misma hora, de la Liga de Campeones y el devenir de los merengues por Atenas.
Como diría Di Stefano, puede que no lo merezca, “pero lo trinco”, dijo respecto al galardón Roncero, que aseguró sentirse “muy honrado” de formar parte de la primera relación de profesionales que reciben estos premios en torno al espíritu idealista y luchador del Quijote que comparten todos los manchegos.
Si en Villarrubia de los Ojos y Herencia están las raíces familiares de Roncero, en Campo de Criptana están las de la periodista alicantina Luz Sánchez Mellado, quien, además de a sus hijas, dedicó el premio a sus abuelos y su padre criptanenses, quienes, aunque no tuvieran estudios, le transmitieron la pasión por saber, leer y escribir, así como conocer la vida de los demás sin juzgarlos, ir a la flor, a la esencia del mismísimo meollo, algo que conecta directamente con el periodismo.
El de proximidad reivindicó otro criptanense, Miguel Ángel Mellado, que destacó cómo la gran obra de Cervantes es un libro de aventuras y muy periodístico, recordando para ello por ejemplo el capítulo 52 de la segunda parte en el que Teresa Panza le envía un reportaje en formato carta a su marido gobernador de la Ínsula Barataria sobre lo que ocurre en su pueblo en un alarde de periodismo de precisión. También asumió que este Legado Quijote les obliga a continuar a pie de obra en cuanto a desfacer entuertos, estar cerca de los débiles, no temer a los gigantes y cometer, de vez en cuando, actos de locura manteniendo la cabeza fría y el corazón caliente sin caer en el partidismo.
No sólo iba a tener cargos o títulos Sancho Panza. También los posee como marquesa del Valle de Alcudia la puertollanense Cristina García Rodero, que lleva cincuenta años trabajando por mostrar con su fotografía “lo diferentes e iguales que somos”, ayudando a que haya una visión más grande y abierta del mundo, sin obviar el sentido del humor que le ha dado su tierra e intentando dejar una obra de calidad para “conocernos mejor y estar un poco más cerca unos de otros”. Como Don Quijote, “quiero soñar en estos campos tan llanos y con estos cielos que nos invitan a pensar que todo es posible si le ponemos empeño, dedicación y amor”.
Talaverano de nacimiento, una relevante parte de los juegos de la infancia de Roberto Brasero sucedieron en el entorno del castillo de Peñarroya, en Argamasilla de Alba, donde acudía a las colonias veraniegas de niño, una tierra de aventuras donde jugó de niño y que no cambiaría ni por Torremolinos o Matalascañas, al tiempo que una tierra “universal y mágica”.
Al castillo de Peñarroya llevan precisamente los solaneros a su Virgen, apuntó, por su parte, Casimiro García-Abadillo, natural de La Solana y para quien ser periodista es “un privilegio. Nos quejamos de la intensidad del trabajo y los horarios, pero lo de poder cada mañana observar, crear y contar lo que pasa con libertad, yo no lo cambio por nada”. El periodista debe ser idealista y buscar la verdad y la libertad, sin apartar, al mismo tiempo, los pies del suelo, apuntó García-Abadillo, que constató que “hay buenos periodistas en esta tierra”, muy posiblemente porque, “ya pueden venir duras, que no nos rendimos nunca y así tenemos que seguir”.
“Deseo utilizar el humor, la sátira y la ironía en lugar del dogmatismo, agresión y abuso para mostrar la realidad, modas, vicios sociales y estructuras del poder tal y como Cervantes criticó en las novelas de caballería”, expuso Ángela Vallvey, autora de San Lorenzo de Calatrava que aseguró “querer ser cervantina o por lo menos no dejar nunca de intentarlo”, luchando contra los abusadores de los más débiles y pese a que no se reciban precisamente halagos por ello, así como defender la ilusión, soñar despierta y perseguir un ideal con justicia, honor, amor y belleza ante el mundo real.
La Orquesta Ciudad de la Mancha, con dirección de Fernando Bustamante y el tenor Juan Antonio Sanabria, actuó en el transcurso de la entrega de estos premios impulsados por la Diputación Provincial de Ciudad Real, cuyo presidente, Miguel Ángel Valverde, resaltó que, aunque son varias las localidades que estiman que son ‘el lugar’ en concreto, El Quijote en realidad es toda la provincia, la cual atesora numerosas potencialidades que “estamos intentando” impulsar, tratando también de seguir la estela del ingenioso hidalgo en cuanto a valores como la defensa de la libertad y causas justas pues tenemos como modelo al mayor caballero que ha dado los siglos. El Quijote, que ya incluye en el siglo XVII por ejemplo el discurso feminista de Marcela reivindicando su libertad, fue puente entre realidad y ficción, justicia e injusticia y los que más y menos tiene, expuso Valverde, que deseó que estos premios puedan también contribuir a ser puente en favor de una sociedad en la que haya más entendimiento y empatía y en la que caminemos juntos.
“Embajadores de Legado Quijote” ya son los siete premiados en la primera edición de estos galardones, apuntó la vicepresidenta de la Diputación, María Jesús Pelayo, que resaltó que este proyecto cultural se inspira en la figura del “mejor embajador” de esta tierra, la cual no deja de ser un parque temático viviente de la genial novela de Cervantes, de cuya primera parte se cumple el 420 aniversario.
La puesta en valor de la historia y patrimonio de la provincia persigue este proyecto que contempla propuestas de divulgación cultural y humor, especial atención a las Universidades Populares y asociaciones cervantinas, eventos deportivos, iniciativas formativas y encuentros con divulgadores y comunicadores, además de este reconocimiento a referentes en el periodismo y la comunicación.
