El parricida de Socuéllamos “pinchó” a su padre en plena discusión por llegar tarde a casa

Belén Rodríguez Tomelloso / Ciudad Real
El juez ha decretado prisión prosivional para el acusado que ha reconocido que

El juez ha decretado prisión prosivional para el acusado que ha reconocido que "pinchó" a su padre en el cuello / Francisco Navarro

El presunto homicida, que tiene una discapacidad psíquica del 35%, dice que está arrepentido, que le clavó una navaja en un arrebato, con tan mala suerte que le seccionó la carótida. El juez ha decretado prisión provisional y la abogada que lo defiende va a recurrir

C.I.G., el detenido en Socuéllamos por matar a su padre el martes de madrugada en la casa familiar de la calle Santiago, ha declarado que no quería hacerlo, que “lo pinchó” con una navaja en el cuello en un arrebato, con tan mala suerte que le seccionó la vena carótida.

“Está muy arrepentido, cuando huyó de casa ni siquiera sabía que su padre había muerto, se fue porque se asustó”, ha explicado a Lanzadigital.com la abogada Gema Pozuelo que lo asiste por el turno de oficio.

Prisión provisional por homicidio

De 43 años, el presunto parricida tiene reconocida una discapacidad psíquica del 35%, que según su abogada limita su capacidad de razonar sus actos. No obstante, el juez ha decretado esta tarde prisión comunicada y sin fianza para él, como autor de un presunto delito de homicidio, “imputación que es provisional y que se concretará a lo largo de la investigación judicial”, han informado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha. “No nos conformamos, vamos a recurrir”, ha señalado la letrada.

 ¿Qué paso?

El investigado, que vive con sus padres y dos de sus hermanas, una de ellas también discapacitada, ha explicado que tenía muy mala relación con su progenitor. El martes cuando llegó cerca de las cuatro de la madrugada a casa el padre le echó la bronca y sin pensarlo cogió una navaja que tenía a mano y “le pinchó” en el cuello, un corte lo suficientemente grave como para acabar con la vida del octogenario, que murió desangrado en pocos minutos.

¿Y por qué huyó?, según ha declarado ante el titular del juzgado de instrucción número 2 de Tomelloso, de guardia esta semana, “por miedo a la reacción del padre”.

El parricida de Socuéllamos estuvo huido más de doce horas durante el día de ayer, deambuló por las antiguas instalaciones de la fábrica de Terrazos Vanguard, cercanas a su casa, hasta que la Guardia Civil lo detuvo en una edificación semiaderruida a primera hora de la tarde. Desde entonces ha estado detenido en dependencias del instituto armado, que sobre las cuatro de esta tarde los puso a disposición del juez.

Funeral y duelo en Socuéllamos

La bronca entre padre e hijo la presenciaron varios testigos. Sus familiares han celebrado esta mañana el funeral de la víctima y el Ayuntamiento ha mantenido  hoy las banderas a media asta en señal de duelo y respeto por la tragedia de esta familia.