‘Todas las Fosas de Posguerra’ cartografía el daño a 3.457 personas asesinadas y cuyos restos se hallan en 53 fosas situadas en la provincia

A. Ruiz Ciudad Real

Caballero destaca el rigor científico de una publicación de “enorme valor” para los demócratas y en especial para familias “tantas veces excluidas”

El Salón de Plenos de la Diputación Provincial albergó este martes la presentación de ‘Todas las Fosas de Posguerra en Ciudad Real’, publicación que cartografía “el daño realizado a 3.457 personas asesinadas y cuyos restos se encuentran esparcidos en un total de 53 fosas situadas en la provincia”, destacó Jorge Moreno Andrés, autor del libro junto a Alfonso Villalta Luna y Gonzalo Ballesteros Martín.

“Este libro es una especie de viaje”, uno de los muchos que está realizando desde hace más de diez años el grupo de investigación interdisciplinar ‘Mapas de Memoria’, ha sido posible gracias al apoyo de la UNED y la Diputación de Ciudad Real, y su precedente fue la publicación ‘Para hacerte saber mil cosas nuevas. Ciudad Real 1939’, cuyo objetivo fue “saber qué personas murieron víctimas de la represión de posguerra en la provincia y cuáles eran sus nombres”.

La publicación de ‘Para hacerte saber mil cosas nuevas’ se ha convertido en una especie de “registro” de estas personas asesinadas, “el propio alcalde de Valdepeñas supo que su abuelo había sido fusilado gracias a este libro” y han sido miles las llamadas emocionadas diciendo que habían visto el nombre de sus familiares, comentó Moreno Andrés, que indicó que, si en aquella publicación el propósito “partía de la muerte de las personas para reconstruir así sus vidas”, el nuevo libro “camina en la dirección contraria: mostrar todo aquello que ocurre con los cuerpos a partir del momento de su muerte”. De esta manera, continuó, “la acción de poner nombre a cada una de las víctimas busca localizar la ubicación concreta donde están sepultados, analizar las circunstancias de su asesinato y describir el viaje que han recorrido los cuerpos durante décadas, desde que fueron asesinados hasta la actualidad”.

Moreno Andrés indicó que algunas de las fosas se han visto afectadas por edificaciones y ampliaciones de cementerios / Elena Rosa

Moreno Andrés indicó que algunas de las fosas se han visto afectadas por edificaciones y ampliaciones de cementerios / Elena Rosa

La elaboración del libro les llevó a sumergirse en archivos, rescatar testimonios y hacer trabajo de campo en las zonas donde pudieran estar sepultadas esas personas, señaló Moreno Andrés, que agradeció la colaboración a las familias y vecinos, trabajadores de ayuntamientos y archivos y, muy especialmente, a los enterradores que hicieron de “guía” en este “descenso a los mundos de ultratumba”.

Dificultades

La falta de material documental, la ausencia de evidencias y testimonios, y el borrado de huellas en el territorio son algunas de las muchas dificultades que encontraron y que, para sortearlas, les llevaron a aprender “muchas cosas” como “leer los eufemismos con los que un funcionario inscribe un asesinato”, así como las anotaciones heterogéneas, confusas y variables escritas en los libros de enterramientos.

“Nos hemos convertido en especialistas de camposantos para llegar a entender que la paz de los cementerios esconde en realidad una inquietud incesante, un trasiego donde los cuerpos suelen cambiar de lugar y donde la arquitectura misma de las edificaciones siempre guarda un hueco para lo marginal y desechable”, expuso Moreno Andrés, que indicó que, a diferencia de las víctimas en Extremadura, las de Ciudad Real «están en su mayoría en las cercanías de los cementerios”.

Esta investigación rastrea bajo “el pasto que dejó crecer el franquismo para que aquellos muertos perdieran el rumbo hasta el presente”. Se trata de “un viaje hacia las profundidades del limbo”, palabra entendida desde perspectivas diferentes como los márgenes de los documentos, relatos o cementerios, el lugar apartado en otro mundo -al otro lado de los muros de lo sagrado- en el que se encuentran estos cadáveres, y el desorientador limbo burocrático ante el que se han enfrentado los familiares.

En el libro se analiza el estado de cada una de las fosas, qué intervenciones se han realizado en ellas a lo largo de ochenta años y el estado actual en el que se encuentran.

Un paso adelante

El presidente de la Diputación, José Manuel Caballero, aseguró, además de emocionado, estar agradecido por esta labor de investigación ya que es necesario que haya administraciones que se comprometan e impliquen en la recuperación de la memoria democrática del país, en este caso de la provincia, pero también que haya profesionales y voluntarios que ofrezcan, como es el caso, “lo mejor de sí mismos para conseguir este objetivo”.

Caballero, que resaltó que en la medida en la que “mejoramos el conocimiento de la historia” nos encaminamos a construir “una sociedad mejor”, sostuvo que con esta publicación se da un paso adelante en “el intento de saldar la enorme deuda que como sociedad tenemos con todos aquellos que supieron defender con convicción sus ideales de justicia y libertad, e hicieron un enorme sacrificio”.

La investigación ha contado con el apoyo de la UNED y la Diputación / Elena Rosa

La investigación ha contado con el apoyo de la UNED y la Diputación / Elena Rosa

“Se trata de hacer justicia recordando a estas personas» que sufrieron la vulneración de sus derechos y libertades, prosiguió Caballero, que destacó que este trabajo también anima a reflexionar sobre los efectos de la violencia e invita a “apostar por la conciliación sin caer en el olvido”.

A este trabajo, no le mueve “el odio ni la venganza. Al contrario queremos apostar por una cultura de paz y respeto a las ideas de los otros como garantía de que el horror no vuelva a producirse”, subrayó el presidente de la Diputación, para quien este mapa de “las fosas de olvido” tiene “un inmenso valor para todos”, con independencia de la ideología, ya que es un compromiso de los demócratas, y, de forma especial, lo tiene para las familias “tantas veces excluidas” y que “tanto han sufrido”. Por primera vez en mucho tiempo “van a encontrar respuestas a sus temerosos y prolongados silencios al recuperar la memoria de quienes fueron víctimas de la represión franquista”.

“Desde la Diputación entendemos que es urgente restablecer la verdad histórica”, apreció Caballero, que consideró que las instituciones “debían haber actuado antes en esta labor”, ya que era “una obligación democrática recuperar la memoria de unas víctimas castigadas por una posguerra maldita y una dictadura que repudió la diversidad en todas sus formas”.

Esta investigación, basada en el rigor científico y de gran valor documental, posibilita emprender nuevas acciones para compensar y si es posible superar este largo periodo de injusticia respecto a la memoria histórica, señaló Caballero, que deseó que cuente con dotación de fondos para las exhumaciones de las víctimas de la dictadura la Ley de Memoria Democrática que «permitirá, en palabras de la vicepresidenta del Gobierno central, Carmen Calvo, que encontremos la verdad, la justicia, la dignificación de las víctimas, el perdón y la convivencia de los españoles”.

“Se abre una puerta a la esperanza” para las familias que lo deseen puedan exhumar los restos y hacer un entierro digno “para vivir el duelo público que en su momento tuvieron prohibido”, agregó Caballero, que indicó que próximamente se va a proceder a una primera dignificación de estas fosas, en concreto en la de Piedrabuena.

Germinal Fernández Espartero narró sus vivencias en el cementerio de Ciudad Real / Elena Rosa

Germinal Fernández Espartero narró sus vivencias en el cementerio de Ciudad Real / Elena Rosa

De todo, menos bonito

En la puesta de largo del libro, participó Germinal Fernández Espartero, cuyo padre y abuelo fueron fusilados, y que recordó cómo siendo niño iban al cementerio el Día de Todos los Santos, “hacíamos montones de tierra donde creíamos que estaban nuestros muertos” y “nos decían de todo, menos bonito”.

También, por vídeoconferencia, participaron a la presentación del libro, el asesor de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, Francisco Etxeberria, así como el rector de la UNED, Ricardo Mairal, que resaltó que esta publicación “nos presenta una cartografía de una contienda” y deseó que sirva para la defensa de los derechos humanos y valores democráticos. Mairal se congratuló que sea el resultado de la investigación de una universidad pública y social, la cual apuesta por el magisterio y el conocimiento al que se llega a través de la palabra.

Elogiaron el libro por vídeoconferencia Etxeberria y Mairal / Elena Rosa

Elogiaron el libro por vídeoconferencia Etxeberria y Mairal / Elena Rosa

En este sentido, recordó que la universidad es “el templo de la palabra, y a través de la palabra los universitarios contrastamos tesis y argumentos, confrontamos paradigmas y teorías, cultivamos la crítica constructiva, todo ello presidido por el respeto académico y apelando al diálogo como recurso indiscutible, porque uno del diálogo siempre sale más enriquecido, ilustrado y humilde y además nos permite entender el disenso, el derecho a disentir, a no estar de acuerdo, sin que ello suponga ni escisión, quiebra o ruptura ni exclusión o demonización del otro, sino reconocimiento de las diferencias y complejidades”.

Por su parte, Etxeberria resaltó que la nueva ley de Memoria Democrática se centra no sólo en los familiares sino también en el valor del discurso de los derechos humanos, felicitó a la UNED y la Diputación por su respaldo a esta investigación e incidió en la importancia de implicar a todas las administraciones -ayuntamientos, diputaciones y gobiernos autonómicos- con este deber de memoria.

Para Etxeberria, lo que se ha hecho en este libro sobre Ciudad Real es “precisamente lo que tenemos que hacer desde la Secretaría de Estado de Memoria Democrática: recoger la información, ordenarla”, y difundir el valor de los testimonios, “acaso los últimos que ya podamos recoger”, de los familiares, cómo lo vivieron y fueron capaces de salir adelante tras “la desgracia del asesinato de sus padres”, manteniendo la coherencia y una dignidad que trataron de arrebatarles sin conseguirlo.

Etxeberria destacó la importancia de difundir los testimonios de los familiares / Elena Rosa

Etxeberria destacó la importancia de difundir los testimonios de los familiares / Elena Rosa