“Cuidamos la elaboración desde la cepa hasta la copa”

Carlos Moreno Tomelloso
Miguel Ángel Valentín en la nave de barricas

Miguel Ángel Valentín en la nave de barricas

Allozo Bodegas Centro Españolas inicia una vendimia en la que espera una producción que será entre un 10 y un 15% superior a la del año pasado

Bodegas Centro Españolas acaba de comenzar una nueva vendimia. Será la número 28 de una bodega que inició su proyecto Allozo en el año 1991 y que casi tres décadas después vende sus vinos en los cinco continentes. Su director y enólogo, Miguel Ángel Valentín, nos recibe con su esa sonrisa abierta que casi siempre le acompaña y que tan agradable resulta a sus destinatarios, en este caso, los dos periodistas de La Voz de Tomelloso que visitamos la bodega. Mientras contemplamos como descargan los primeros remolques, el bodeguero nos cuenta que el próximo viernes viajará a China donde permanecerá cuatro días, en realidad dos, porque el resto los empleará en el largo viaje de ida y vuelta.

La bodega iniciado ayer su vendimia, “una fecha que se puede considerar normal, -explica Valentín-. Los años anteriores la recolección se ha iniciado antes por la climatología, pero la primavera tan lluviosa y el verano tan corto suave que estamos teniendo ha propiciado que empecemos después que los años anteriores, incluso en las variedades más tempranas”. El enólogo teme que la vendimia pueda complicarse “ya que la maduración de las uvas va muy lenta, porque las noches son frías y están apareciendo relentes y lluvias que no benefician, y podría surgir alguna enfermedad, con el añadido del problema que están teniendo en otras zonas con el pedrisco”.

Valentín haciendo un muestreo en el campo

Valentín haciendo un muestreo en el campo

Bodegas Centro Españolas espera una producción que será entre un 10 y un 15 por ciento mayor que la del año pasado. “La cosecha estará en torno a los 2.300.000 kilos, de los cuales el 80 por ciento son de variedades tintas y que vendemos toda embotellada”. En esta idea insistirá varias veces Miguel Ángel Valentín, que además de su posición de bodeguero particular siempre ofrece la visión del conjunto del sector tal y como corresponde a un directivo del Consejo Regulador de Denominación de Origen “La Mancha”. “Las bodegas deben llevar a cabo una buena planificación y apostar por los embotellados, vinos con Denominación de Origen, con el fin de obtener un valor añadido más fuerte para los agricultores y conseguir unos precios razonables. Tenemos que ir más allá de las ventas de graneles”.

Elaborar buenos vinos “desde la cepa hasta la copa” es la máxima fundamental en una bodega en la que posteriormente se realiza un cuidadoso seguimiento en bodega. “Las uvas de excelente calidad que producen nuestros agricultores, se tienen que ver reflejadas en unos buenos vinos”.

La exportación absorbe el 70% de las ventas de Bodegas Centro Españolas. “En estos momentos llegamos a 36 países de todos los continentes. Ahora estamos intentando introducirnos en países como Vietnam y Camboya, que son algo reticentes al consumo del vino, pero tenemos que redoblar esfuerzos para estar presentes en estos países. Las empresas necesitamos ayudas para salir al exterior. Hace falta una auténtica revolución comercial y de marketing para que nuestros vinos se posicionen bien en cualquier lugar del mundo. Allá donde llegan nuestros vinos, gustan mucho, porque son de excelente calidad y a precios muy competitivos”, argumenta Miguel Ángel Valentín.

Nave de depósitos en Allozo

Nave de depósitos en Allozo

Hablamos de mercado exterior y también del mercado interior que el sector del vino trata de recuperar a toda costa. “Poco a poco, muy lentamente, estamos consiguiendo que la gente joven pruebe el vino y vaya adquiriendo esa cultura del vino que sí existe en otras regiones y países. En realidad, nosotros somos productores de uva, pero no de vino. De ahí que sea fundamental ser productores de vino para que ese valor añadido se quede aquí y no se desvíe a otros lugares”.

En la dependencia donde realizamos la entrevista hay un expositor con la colección de botellas que Centro Españolas ha ido sacando al mercado. El diseño de muchas etiquetas nos llama poderosamente la atención, lo que produce un giro de la conversación hacia el crucial aspecto de la imagen. “Desde que empezamos hemos dado una gran importancia a la cultura. Nuestra bodega ha acogido conciertos de Oscar Herrero, por aquí ha estado Félix Grande, hemos organizado concursos de pintura y de diseño, tanto para las cajas como para las etiquetas. Artistas como Ángel Pintado o José Luis Cabañas nos han realizado diseños, hemos colaborado con alguna escuela de arte y también hemos apoyado el deporte como una manifestación cultural más”.

Bodegas Centro Española se ha distinguido en el mundo del vino y también en el del brandy. Al responsable de la bodega le duele que este producto esté, de momento, “perdiendo la batalla del marketing, pero hablamos de una bebida completa, que en su totalidad procede de la uva. Es una bebida que perfectamente se puede poner de moda como ha sucedido con otras en épocas anteriores como el ron, el vodka, la ginebra….y el brandy se puede beber también en combinados. El reto debería ser que las empresas productoras de alcoholes, que luego llevan a otras regiones para hacer los brandys y reciben subvenciones importantes, también produjeran y sacaran marcas aquí. Estoy seguro que este segmento de mercado iría creciendo poco a poco”.

El director de Allozo en la sala de catas

El director de Allozo en la sala de catas

En el equipo de Bodegas Centro Españolas está el hijo de Miguel Ángel, biólogo y enólogo, que marca ese relevo generacional que, inevitablemente, se tendrá que producir. “Contamos con un buen equipo. Está surgiendo una generación con otros planteamientos y puntos de vista. Miguel Ángel está viajando mucho al extranjero y está considerado como uno de los mejores biólogos jóvenes del país por las cata que realiza”.

Mirando una trayectoria de casi treinta años, Miguel Ángel Valentín asegura estar satisfecho. “Fuimos una bodega pionera, nacimos en un momento en el que nadie o casi nadie creía en estos planteamientos. Pero hemos ido remontando, tratando de innovar y adaptándonos a los mercados a los que llegamos. En unos sitios se demanda un determinado tipo de vino, la mujer se ha incorporado, no solo al consumo del vino, sino que es ella la que elige la marca. Y mantenemos esa pelea de incorporar a la gente joven, que lógicamente demanda unos tipos de vinos no tan clásicos, unos productos diferentes a los que nos gustaría hacer, pero hay que estudiar el mercado constantemente”.