José María Becerra: “Lo más bonito de este Viñador es que nos lo da la gente de Tomelloso”

Carlos Moreno Tomelloso
José María Becerra

José María Becerra

El responsable de la empresa Huevos Becerra agradece un premio que dedicará a la figura de su padre

La empresa Huevos Becerra ha sido distinguida con el Viñador en el ámbito de la Agricultura,  merecido reconocimiento para una empresa fundada en 1980, la mayor de su sector en la provincia de Ciudad Real en producción y venta, con 90.000 gallinas que producen una media de 80.000 huevos diarios. Su mercado principal está en Castilla-La Mancha, pero con presencia también en las comunidades de Madrid y Andalucía. La empresa tomellosera, que actualmente emplea a once trabajadores, exporta también a algunos países de Europa y Estados Unidos.

Este Viñador nos hace recordar, inevitablemente, la figura de uno de sus fundadores, José María Becerra Ponce, nombre que aflorará varias veces en esta entrevista que  Lanza  realiza a su hijo y actual responsable de la empresa, José María Becerra García, que nos atiende con gran amabilidad en las oficinas. La complicidad del entrevistador y el entrevistado dará como resultado una conversación cercana en la que salen a la luz muchas vivencias y recuerdos.

-Un premio siempre es motivo de satisfacción, ¿lo esperaban?

-Sinceramente, no. Ya me llevé mucha alegría cuando me llamaron de alcaldía y me  dijeron que estábamos nominados a un premio tan importante como éste. Estaba en una prueba trail, y aunque estaba medio asfixiado por el esfuerzo, fue una sorpresa muy agradable.  El jueves pasado cuando supe que el premio era para nosotros todavía fue más emotivo. Curiosamente, el mismo día me encontré a mi tío Vicente, al que no suelo ver mucho porque vive en La Solana, y se lo dije. Al ser el cofundador de la empresa le propuse que fuera el padrino y aceptó.

-Se reconoce una trayectoria empresarial de más de cuarenta años…

– Nos dan un viñador, que es un premio muy importante y lo bonito es que nos lo da la gente de Tomelloso, las asociaciones y entidades con las que convivimos día a día. La empresa tiene una trayectoria de 42 años. Mi padre y mi tío empezaron con una nave pequeña, una clasificadora que medía un metro y poco a poco fueron adaptándose a las circunstancias, invirtiendo en mejores instalaciones y creciendo.

-En tiempos tan convulsos, con tantas crisis y dificultades ¿cuál es el secreto de la longevidad de la empresa?

-Cada empresario tendrá sus opiniones. En nuestro caso, creo que ha sido importante intentar  hacer siempre las cosas lo mejor posible. Pero también existe un porcentaje importante de suerte en cualquier negocio: que no te venga ningún imprevisto como enfermedades de los animales o cualquier otro problema sanitario. Y sobre todo es clave tratar bien a los clientes, nuestro mayor activo, dándoles calidad, buen servicio y ese buen trato que siempre agradecen.

-Una empresa que fundó su padre, del que habrá aprendido prácticamente todo ¿no es así?

-Me emociono al hablar de mi padre porque era un superclase. He conocido otros casos de negocios familiares en los que no ha sido fácil