Las obras de la plaza de España avanzan bajo la atenta mirada de los ciudadanos

Carlos Moreno Tomelloso
Obras de la plaza de España

Obras de la plaza de España

Julio apura sus últimos días y las obras de la plaza entran ya en su recta final. Con las agujas del reloj avanzando hacia el mediodía el calor se hace sentir sobre todo en los obreros que se protegen con sombreros, se limpian el sudor y beben agua con frecuencia.

Como la construcción es cosa de especialistas, cada operario se afana en su labor, ya sea en la instalación de farolas, las fuentes, las zonas de ajardinamiento, la colocación de loseta, la colocación de los tubos en las zanjas, o esa paciente labor de ir colocando piedra a piedra que llevan a cabo unos obreros portugueses.

Los ciudadanos que vienen y van a sus gestiones con bancos, el Ayuntamiento o a efectuar sus compras se paran y echan un vistazo a las obras desde los cuatro puntos cardinales de la plaza. Miran y vuelven a mirar, viendo los avances de la obra que ya enseña muchas cosas. La explanada central frente al Ayuntamiento, los paseos con piedras blancas y negras que bordean esa explanada, los acerados de las calles Campo, Nueva y Socuéllamos, las fuentes, incluida la que va a nivel del suelo y que llama mucho la atención. Es en la confluencia de la plaza con la calle Don Víctor donde parece que más labor queda .

Los ciudadanos además de mirar comentan. “Habrá que esperar al resultado final de las obras”, nos dice Ramón que pasea por el único lugar de la plaza que al mediodía ofrece una agradecida sombra, en la zona de la Iglesia y el Casino San Fernando. “A mí me parece que la plaza va a quedar bien,  pero con independencia de los gustos que tenga cada cual, la filosofía de hacer una plaza peatonal es positiva. La mayoría de ciudades han peatonalizado sus centros urbanos y no se ha acabado el mundo”.

Parecida opinión sostiene Felipe que se ha parado también para observar las obras. “Mucha gente se pone a hablar como si fueran técnicos especialistas en obras y urbanismo. Creo que la plaza está quedando bien, que el resultado final va a ser bueno, incluso que hará cambiar de opinión a los que tienen más dudas. Para solucionar el tema del tráfico siempre se podrán buscar alternativas ”.

No muy lejos de allí otros dos ciudadanos conversan sobre el tema del sol y las sombras. “Parece que va a haber pocos árboles y con la solanera del verano no habrá quien pare por aquí, aunque en realidad el invierno es mucho más largo y en esa época el sol siempre se agradece”.

Un comerciante nos dice que “la obra quedará bien” pero pone como objeción las fechas de ejecución. “Ahora en verano que es cuando más vida tiene la calle y de eso nos beneficiamos los comerciantes. Sin embargo, está todavía todo patas arriba y nos causa un importante perjuicio. Debieron empezar antes para no pillar esta época de verano”. Otros vecinos hablan de plazos, teniendo muy presente la feria que se aproxima. “Dicen que la plaza estará terminada para la obra, pero queda justo un mes y aquí todavía hay mucha faena. Mucho tienen que correr. Al principio dijeron que el concierto de Rosario Flores sería aquí y lo han tenido que cambiar de lugar”.

“A ver si acaban ya pronto”, asegura en tono brusco otro vecino después de medio año de obras que ya se va haciendo algo largo.  Por la plaza pasa también un arquitecto y la ocasión es de lo más propicia para recoger una opinión profesional. “El proyecto parece atractivo, hay que ver cómo se desarrolla la obra y su resultado final. Desde mi punto de vista todo se ha enfocado mucho a realzar la fachada principal del Ayuntamiento, cuando en nuestra plaza hay otros dos elementos importantes como La Posada de Los Portales o la Iglesia que van a quedar en un papel más secundario”.

Suenan lo compresores, se mueven los vehículos, se escucha alguna voz de uno de los obreros indicando algo, los toros transportan palets con materiales. Sigue apretando el calor y siguen mirando los ciudadanos, expectantes ante ese resultado final de la obra que ya se aproxima.