Los Canuthi cosechan un rotundo éxito en su gala de homenaje a Francisco García Pavón

Carlos Moreno Tomelloso
Los Canuthi recibieron una gran ovación del público

Los Canuthi recibieron una gran ovación del público

La peña carnavalera ha dedicado la actuación a uno de sus miembros, Alejandro Navarro, que ha fallecido este sábado

Antes de salir a las tablas, muchos miembros de la peña Los Canuthi tenían una extraña sensación. Tenían el hormigueo inevitable que aparece antes de salir a las tablas, apuraban sus papeles para agradar al público que les esperaba en un teatro lleno hasta la bandera, sin embargo, se acordaban de alguien que no estaba: Alejandro Navarro, durante muchos años el miembro de más edad de la peña que los acompañó tantas veces,  que había fallecido solo unas cuantas horas antes. Lógicamente, tampoco estaba su hijo Loren, alma y corazón de la peña, que a pesar de la triste noticia dejó muy claro que la gala debería celebrarse. La figura de Alejandro ha sido la primera que ha recordado, José María Díaz, en su introducción inicial  y el  público ha irrumpido en una gran ovación. Entre el respetable se encontraba Javier, uno de los hijos del escritor que ha disfrutado con el espectáculo.

Los Canuthi han rendido un magnífico tributo a Francisco García Pavón,  mezclando el humor tomellosero que tan bien dominan con la obra del genial escritor. Seis actuaciones variopintas, llenas de comicidad y tronchantes improvisaciones introducidas magistralmente por los personajes de Plinio y Don Lotario a los que han dado vida  Pedro José Rodrigo y Ángel Ruiz. La música de la serie de televisión sonaba cada vez que aparecía la pareja de detectives que han estado imponentes en la conducción de la gala.

Un momento de la gala

Un momento de la gala

Miguel García se encarnaba en Pavón y ha aparecido tecleando en su máquina de escribir. Ha dado lectura a un fragmento de las novelas de Plinio cargado de ese humor que tanto cultivaba el escritor, creando la atmósfera ideal para el espectáculo que venía después. La primera de las actuaciones la han protagonizado: Ángel Morales, Jesús Andújar y Zoílo González, con una parodia tremenda de un hombre rico y otro pobre que al final resultaron ser unos timadores. No es la primera vez que actúa este trío de grandes tomelloseros.

Ha sorprendido gratamente un inmenso Carlos Martínez cantando flamenco, un poco al estilo Martirio, evocando épocas de la niñez y demostrando los mil y un recursos cómicos que maneja. Ha estado acompañado por un joven y prometedor, Guitarrista, apodado Tres Capotes, que ha demostrado un gran talento. De un guitarrista a otro; el Cuqui ha ofrecido su repertorio rumbero con una canción dedicada a los entrañables detectives, además de otra a Tomelloso y una tercera, a una estufa, que ha aparecido por el escenario. Los decorados y elementos, todos aportados por los Canuthi, han sido otro de los méritos de la gala.

Miles de risas han arrancado Rafa Solana, Félix Moeta y Rubén Ruiz metidos de lleno en la mímica de Tricicle con el famoso “Soy un truhan, soy un señor” de Julio Iglesias. A veces la réplica casi resulta mejor que el original. Los tres han estado increíbles y el público se lo ha agradecido con sus risas y aplausos.

José María “El Jaro”, el monologuista que crece como la espuma, salió acompañado de un  Jesús Castillejos que fue el complemento perfecto para una desternillante conversación de niños, cortada de raíz por la amargada Orencia (Rubén Ruiz) que no quería mozos en su poyete. En este número han aparecido también el director, Juan Navarro, y Jesús Morales.

Para el final ha quedado la batería de chistes cortos de José María Díáz, Pablo Corral y algunos más que han aportado los propios Plinio y Don Lotario. El policía, además de chistes, ha realizado una formidable imitación de Félix Rodríguez de la Fuente hablando de una especie de agricultor muy conocida en Tomelloso, la del “pichulero”. Don Lotario no le ha ido a la zaga en el chiste del avión gigante.

Las sorpresas han seguido con la aparición de Ángel “Polito”, al que con tanto cariño se trata en la peña, como camarero de Lauticia o de Pablo Corral y Antonio Perele con brillos y plumas en la despedida final a lo Lina Morgan. Cuando aparecieron todos para saludar,  el público del patio de butacas, puesto en pie, los ha despedido con una gran ovación, también los del anfiteatro y todavía mucho más arriba, Alejandro Navarro, que aplaudía y reía sin parar.