Emoción, recuerdos y sabias reflexiones afloraron anoche en el acto de homenaje a los docentes que se jubilan, celebrado el jueves por la noche. Presidido por el alcalde, Javier Navarro, y el concejal de Educación, Antonio Calvo, y presentado por Pilar Daza, se rindió homenaje a los profesores del conservatorio Jesús Morales e Inmaculada González; al maestro del San José de Calasanz, Pablo Cañas; al maestro del San Isidro, Javier Brox; a la profesora del Instituto Eladio Cabañero, Pilar Nieto, y a la maestra del José María del Moral, María Teresa Novillo.
Numeroso público, entre ellos concejales de los grupos popular y socialista, acudió al Auditorio López Torres para dar las gracias a estos seis magníficos docentes. El acto estuvo amenizado por el coro del colegio José María del Moral, el violín de Arturo Sánchez y el piano de Mariely Blanco.
“Tomelloso cuenta con un gran cuerpo de maestros, profesionales que creen en el esfuerzo, la excelencia educativa y que ponen el alma en esta hermosa profesión que es la de enseñar”, señalaba Antonio Calvo en su introducción. La presentadora, que condujo el acto con cercanía y mucho sentido del humor, llamó primero al padrino de Jesús Morales, su compañero Arturo Sánchez, que elogió su figura docente y musical.
“Has sido un ejemplo dentro y fuera del aula. Un verdadero influencer para muchas generaciones”. Morales aseguró, emocionado, que “ha sido un honor ser profesor del conservatorio de Tomelloso y haber contribuido a la formación del alumnado durante treinta años”.
Una vida dedicada a la música
De la profesora de piano, Inmaculada González, dijo Mariely Blanco: “Ha sido un pilar fundamental en el Conservatorio de Tomelloso, transmitiendo conocimientos y pasión por la música con dedicación y profesionalidad”. La homenajeada agradeció estas palabras y confesó haber disfrutado mucho “de un trabajo precioso”.
Transmitiendo conocimientos y valores
Victoria García Olmedo fue la madrina del entrañable Don Pablo, maestro de Educación Física en el San José. “Ha dejado una profunda huella en sus alumnos, con sus contenidos y valores, convirtiendo cada clase en una oportunidad para crecer”.
La madrina destacó su labor con el balonmano, el ajedrez y la difusión de la esencia y tradiciones de Tomelloso.
Pablo Cañas recordó a alumnos, compañeros, familias y a los maestros que él tuvo. “Mi propósito fue que los alumnos disfrutaran de la educación física y el deporte, despertar en ellos el espíritu de pensar y promover valores”.
Compañeros de camino
Curiosamente, en la gala también se homenajeó a un compañero y gran amigo de Pablo: Javier Brox, profesor de Educación Física. De él dijo Emi Alarcón que “ha sido un maestro de vocación, comprometido con su trabajo, con mucho sentido común y paciencia”.
Brox aseguró que “tras 32 años dando clase en el San Isidro, el colegio fue mi segunda familia” y reclamó un mayor reconocimiento a la Educación Física, “fundamental en el desarrollo personal de los alumnos”.
Pasión por enseñar
Llegó así el momento de homenajear a Pilar Nieto, apadrinada a través de un vídeo por el director del Eladio Cabañero, José Ángel Martínez. “Despedimos a una persona extraordinaria, una gran docente que ha ejercido su profesión con pasión durante 32 años en nuestro centro. Su espíritu inquieto y emprendedor le hizo implicarse en numerosos proyectos que favorecieron la formación del alumnado”.
Pilar recordó a tres docentes que la marcaron de por vida: Doña Josefina, su primera maestra; Don Julio, su primer profesor de inglés, y Ángel Luis Cabañas, quien la animó a dedicarse a la docencia. También repasó su trayectoria hasta llegar al Eladio y lamentó la carga burocrática que soportan los docentes hoy en día, “y que nos hace perder energía para poner el alma en una profesión que conlleva una gran responsabilidad”.
Compaginando política y docencia
Beatriz Villa fue la madrina de María Teresa Novillo, a quien definió como una maestra “creativa, moderna e innovadora, que sabe hacer de todo y es capaz de organizar los mejores eventos. Lo ha dado todo en el desempeño de su trabajo”.
Novillo aseguró haber defendido la educación desde su profesión y desde su intenso paso por la política, en las esferas local, regional y nacional. También se refirió a los continuos cambios de leyes educativas ocurridos durante su carrera y compartió varias anécdotas que provocaron las risas del público. “Me guardaré para siempre todos esos momentos que he podido compartir con los compañeros, unas personas excepcionales que me acompañaron en este maravilloso viaje”.
Un legado imborrable
Cerró el acto Javier Navarro, elogiando “unas trayectorias que han dejado una huella imborrable en tantas generaciones de alumnos. Estos seis docentes han realizado una gran aportación, forjando el futuro de Tomelloso. Vuestros alumnos os recordarán por la asignatura que impartisteis, pero sobre todo por las lecciones de vida que les habéis ofrecido. Esperamos que sigáis impartiendo vuestra sabiduría de muchas maneras”, concluyó.
Tras sus palabras, Arturo Sánchez y Mariely Blanco pusieron el broche al acto interpretando el siempre vigente “Viva la vida” de Coldplay.
