La Oficina de Promoción Turística de Castilla-La Mancha en Madrid acogió este sábado 29 de noviembre la actividad “Cuevas enológicas de Tomelloso y vinos en tinaja: marcando tendencias”, organizada por la Asociación de Catadores de Castilla-La Mancha (CATA CLM) y la Asociación de Amigos de las Cuevas de Tomelloso. En dos pases gratuitos —a las 12 del mediodía y a las 17:00 horas— los asistentes pudieron conocer los tesoros subterráneos de Tomelloso y descubrir el creciente interés por los vinos elaborados en tinaja de barro.
Tradición subterránea y técnicas ancestrales
La sesión comenzó con una explicación detallada por parte de los Amigos de las Cuevas de Tomelloso, que acercaron al público a la historia, la construcción y las antiguas tradiciones locales vinculadas a la elaboración del vino. Un patrimonio subterráneo único que sigue despertando admiración por su magnitud y por el papel que desempeñó durante décadas en la economía del municipio.
El enólogo José Fernando García intervino para contextualizar los distintos recipientes utilizados en la elaboración y crianza del vino, subrayando las bondades de la tinaja de barro, un elemento que vuelve a ganar protagonismo por su capacidad para respetar la fruta y aportar singularidad a los vinos.
Cata de tres vinos y guiño al Día Mundial del Airén
La actividad continuó con la cata de tres referencias elaboradas en cueva o con participación de tinaja. Los asistentes degustaron el Lienzo Airén de Virgen de las Viñas y Terra Airén de Bodegas Verum, en un guiño al Día Mundial del Airén, variedad emblemática de la región y una de las más representativas del viñedo manchego.
La sesión concluyó con un tinto cencibel de Verum, criado ocho meses en tinaja y tres en barrica, un vino que mantuvo intactas las cualidades de la fruta gracias a la influencia del barro. Entre las sorpresas de la jornada destacó un espumoso de airén que llegó a confundirse con la variedad Chardonnay por parte del público especializado.
Tomelloso, presente en la Gran Vía
Coincidiendo con el encendido navideño que atrajo a miles de personas a la Gran Vía, la imagen de Tomelloso estuvo también presente en la pantalla gigante de la Oficina de Turismo de Castilla-La Mancha. Una visibilidad destacada para una actividad que reforzó la identidad vitivinícola del municipio y su apuesta por difundir la tradición de las cuevas y la elaboración en tinaja.
