Quantum dice que la dispersión del lince “no es incompatible con la mina”

Belén Rodríguez Ciudad Real
Una de las calicatas que Quantum ha hecho sobre el terreno para ver la cantidad de monacita en la zona / Archivo

Una de las calicatas que Quantum ha hecho sobre el terreno para ver la cantidad de monacita en la zona / Archivo

La empresa estudia “la estrategia judicial a seguir” contra el que consideran un no político a su proyecto por parte de la Junta. El viernes recibieron la notificación oficial

Quantum Minería, la empresa que pretende abrir en el Campo de Montiel la primera mina de monacita o fosfato de tierras raras en Europa, no se da por vencida con la declaración de impacto ambiental negativa a su proyecto. “Que el área afecte a una zona de dispersión del lince y otras especies protegidas como el águila imperial no es incompatible con la mina”, aseguran fuentes de Quantum.

También creen que los peros relativos al acceso al agua se pueden subsanar y están preparando un recurso ante la justicia ordinaria contra una resolución de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural del Gobierno regional que tildan de “política, no técnica”.

Diferentes opciones

“Recibimos el informe oficial el viernes y en estos momentos se está estudiando la estrategia judicial a seguir y las diferentes opciones”, han explicado en declaraciones a Lanzadigital.com.

Quantum Minería lleva desde 2013 intentando sacar adelante su proyecto, basado en la extracción de la monacita, un mineral formado por un compuesto de 17 elementos con usos para las nuevas tecnologías, las “tierras raras”.

Hasta ahora han hecho “calicatas” experimentales en una parcela de 300 hectáreas, en las que incluso actuó la Universidad de Castilla-La Mancha que hizo un estudio sobre la restauración posterior de suelos.

El impacto de una gravera

Quantum insiste en que sólo pretende extraer el mineral de la zona, no realizar ningún proceso de transformación, mediante una “minería sencilla a cielo abierto”, cuyo impacto sería similar al de una gravera.

El principal problema que ha tenido que afrontar Quantum en estos dos últimos años es el rechazo social que genera su proyecto, encabezado por la plataforma Sí a la Tierra Viva formada por ciudadanos de la comarca que logrado reunir unas 14.000 alegaciones contra el proyecto.

La semana pasada el Gobierno regional informó del rechazo definitivo al proyecto por parte de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, que emitió un informe negativo a la declaración de impacto ambiental. Y lo hizo días después de que lo anunciara el propio presidente del Gobierno autonómico, Emiliano García-Page, de ahí que Quantum no se resigne.

Ahora es la Dirección General de Minas la que tiene que archivar el proyecto, un trámite que se supone que se hará en sintonía con el anteior.