Tres testigos vieron al parricida de Torrenueva conduciendo “superrápido” poco antes del atropello

Belén Rodríguez Ciudad Real / Torrenueva
El acusado ha escuchado los testimonios de hoy tapándose la cara con las manos y muy abatido / Clara Manzano

El acusado ha escuchado los testimonios de hoy tapándose la cara con las manos y muy abatido / Clara Manzano

Tres clientas del bar Yess han declarado que el padre empezó la bronca con el hijo, que ellas encontraron al atropellado malherido en la calle Ranas y que el acusado no lo auxilió: “Pasó por allí y se metió en su casa”

Las jóvenes que encontraron malherido en la calle Ranas de Torrenueva a Cecilio Álvarez Parra, el hombre atropellado, presuntamente de manera intencionada, por su hijo Cecilio Álvarez Osorio hace dos años en esa localidad, han declarado que vieron al acusado conducir “superrápido” instantes antes.

Las chicas, E.H.R.; su hermana A.H.R., y la amiga de ambas M.I.O., coincidieron con los Cecilios la madrugada del 12 de marzo de 2017 en el pub Yess, en el que la fiscalía sitúa la pelea previa que desencadenó el atropello. Han confirmado que hubo una bronca que empezó el padre, “picó al hijo hasta que el otro saltó”,  con insultos sobre la madre y su familia materna: “Le decía hijoputa, tu madre es una puta, y cosas por el estilo”, han explicado.

La situación se puso tan tensa que el dueño del local y otro cliente sacaron de allí a Cecilio padre, muy borracho. En ese momento, sobre las cuatro de la mañana, ellas deciden marcharse; salen, y cuando conversaban en una calle cercana al bar ven a Cecilio hijo conducir “superrápido” por una calle próxima, según E.H.R. Su hermana habla de “un coche muy acelerado” y la amiga de “cambios bruscos de motor, como marcha adelante y atrás”.

Poco después, cuando las hermanas emprenden el camino a casa oyen “como el ronquido de un animal”, hasta que al pasar por la esquina de la calle Ranas, en su trayectoria, encuentran a Cecilio padre tirado en el suelo en un charco de sangre emitiendo esos agónicos ronquidos. Avisan a la Guardia Civil y la ambulancia.

El acusado, muy abatido escuchando la declaración de los testigos / Clara Manzano

El acusado, muy abatido escuchando la declaración de los testigos / Clara Manzano

No socorrió a su padre

Según estas testigos, el hijo pasó por allí cuando el dueño y los camareros del bar socorrían al herido, pero no hizo ademán de acercarse, “pasó por allí y se metió en su casa” (vive en la calle Ranas).

Otros dos parroquianos del Yess aseguran que el progenitor se metió con el hijo, hasta que el muchacho saltó: “Le dijo que no iba a ir ni a la boda de su hermana”, ha explicado uno de ellos J.M.M.S., la persona con la que alternaba aquella noche Cecilio hijo.

No oyeron que llamara perro al padre

Este testigo, conocido por su alias, ‘El Colchonero’, ha explicado que esa noche entró en el Yess con el acusado a tomar algo juntos. Que el padre ya estaba allí y empezó la trifulca hasta que echaron al progenitor. Al poco salió del local Cecilio hijo, “estaba bebido y drogado”.

‘El Colchonero’ seguía en el bar cuando Cecilio volvió a entrar después del atropello, “se echó las manos a la cabeza y dijo que había atropellado a su padre”, le ha contado hoy al tribunal, pero este testigo, en contra de lo que dice el camarero, no oyó eso de que lo había dejado tirado como un perro.

Ante su incredulidad, ‘El Colchonero’ y otros salieron del bar y encontraron a Cecilio padre malherido.

Podría ser condenado a 20 años de cárcel

Cecilio Álvarez Osorio, de 32 años, se enfrenta a 20 años de prisión acusado del asesintado de su padre y delitos contra la seguridad vial. Defensa y acusación particular sostienen que el atropello fue accidental y reclaman una condena mínima por homicidio imprudente.

El juicio continuará este jueves con la declaración de más testigos.