Un centenar de universitarios de Educación llevarán al Sáhara mochilas cargadas de ‘ilusión, pedagogía y material escolar’

Julia Yébenes Ciudad Real
Los responsables políticos y educativos durante su intervención / Clara Manzano

Los responsables políticos y educativos durante su intervención / Clara Manzano

El programa cumple quince años y los responsables políticos e institucionales han depedido al colectivo

Un total de 101 estudiantes de la Universidad de Castilla-La Mancha, la inmensa mayoría de la Facultad de Educación del Campus de Ciudad Real, y tres de la Facultad de Periodismo de Cuenca, partirán en las próximas horas rumbo al Sáhara, con el objetivo de realizar prácticas con alumnos de Primaria y Secundaria de los nueve campamentos saharauis de Tinduf, así como por primera intervendrán con pequeños que acuden a las guarderías.

Esta tarde, los responsables del proyecto, que cumple quince años, los han despedido y han celebrado el compromiso y sensibilidad de unos jóvenes que en sus mochilas llevarán kilos de ilusión, material curricular para enseñar Lengua Española, y recursos didácticos (bolígrafos, cuadernos, gomas, o lápices de colores) para promover la creatividad entre los alumnos saharauis.

Los alumnos de Educación ya están preparados para viajar a Argelia / Clara Manzano

Los alumnos de Educación ya están preparados para viajar a Argelia / Clara Manzano

El programa está financiado por la Diputación de Ciudad Real, cuyo vicepresidente cuarto, David Triguero ha reiterado la vocación solidaria de la institución, y su esfuerzo por ampliar la partida económica, en esta ocasión con cerca de 70.000 euros.

“Nosotros hacemos lo fácil, ha señalado, ponemos los recursos y garantizamos que los estudiantes realicen las prácticas durante un mes, conviviendo con las familias y trayéndose sus experiencias”, a la vez que ha defendido las políticas activas para la cooperación internacional, en la que el pueblo saharaui es una de las prioridades.

En este sentido, ha valorado la acogida del programa de alimentos y, sobre todo, el éxito del programa Vacaciones en paz, qeu permite a un numeroso grupo de niños saharauis pasar el verano entre familias acogedoras de la provincia, una experiencia “positiva”, que es referencia “a nivel nacional”.

Por su parte, los futuros periodistas documentarán la experiencia con un reportaje gráfico y escrito, y han sido becados por la Fundación General de la UCLM.

La decana de la Facultad de Educación de Ciudad Real, María del Rosario Irisarri, ha celebrado que el proyecto “pionero” haya alcanzado su décimo quinta edición, y que la solidaridad “se visibilice” con su desarrollo.

Visibilidad

Por us paret, el delegado provincial sahararui, Abdelaje Ahmed, ha agradecido la “visibilidad” que el programa da a la “justa causa” de un pueblo que fue expulsado de su territorio hace 40 años. “El proyecto ya consolidado permite que los saharauis no se sientan abandonados, al ver esta solidaridad, a pesar de las duras condiciones del exilio”.

El español, ha recordado, es el segundo idioma oficial, junto con el árabe, una competencia “de suma importancia” porque “liga nos liga a la sociedad, al Estado y al pueblo español”.

Ha agradecido el “compromiso de los alumnos y la financiación de la Diputación”, que respalda de “manera incondicional” sus movilizaciones con una dotación global de 100.000 euros en diferentes proyectos, dirigidos a un pueblo que “sueña con volver a recuperar su tierra”.

Tres pilares

El vicedecano de Prácticas de la Facultad de Educación, Javier Cejudo, que acompañará a los alumnos ha reparado en “los tres pilares” cualitativos de la actividad: la creatividad de los alumnos que sumarán a la formación que impartirán en un entorno socieconómico desconocido, y que “repercutirá en el sistema educativo castellano-manchego, el enriquecimiento personal en un contexto cultural nuevo, y la labor social de la universidad en torno a problemáticas políticas como la del Pueblo Saharaui.

La profesora de Pedagogía del centro , María Teresa Bejarano, ha destacado la “buena preparación” de los alumnos que van a viajar y que están “inmensamente ilusionados y con ganas de llegar a los colegios e interaccionar”.