Un trabajo de altura

Unión Fenosa emplea drones para revisar su red de alta tensión. En 2016 ya ha controlado cerca de 550 kilómetros de línea en la provincia

J. C. Chinchilla
Ciudad Real

El avance de la tecnología es imparable y es evidente que su correcta aplicación facilita el desarrollo de múltiples trabajos. Así lo concibe Unión Fenosa Distribución que, con una mentalidad de constante evolución y deseo de mejora en seguridad y eficiencia, lleva ya un año empleando drones para la revisión de sus líneas eléctricas de alta tensión.
Fue en junio de 2015 cuando la compañía eléctrica inició el uso de estas aeronaves en la línea Malagón-El Robledo. Ahora su práctica ya está extendida y durante 2016 ya han revisado en la provincia de Ciudad Real más de 40 circuitos de alta tensión, más de 2.600 torretas y cerca de 550 kilómetros de línea que, prácticamente, representan la mitad de las revisiones en toda Castilla-La Mancha.

Seguridad
El director de Red de Alta Tensión de Unión Fenosa Distribución, Abelardo Reinoso, subrayó que el empleo de drones aumenta la seguridad de los operarios, ya que disminuye el número de trabajos que se ejecutan en altura, con los consabidos riesgos que este tipo de labor siempre conllevan. Del mismo modo tampoco es necesario desconectar la línea a revisar, evitando así una mayor indisponibilidad de la red y acortando el periodo de vida útil de los equipos afectados.
En este sentido, Reinoso indica que los drones vienen a complementar unos trabajos que hasta ahora se realizaban a través de operarios y de vuelos con helicópteros. Un valioso complemento que ha incrementado en un 20 por ciento la productividad en la revisión de líneas y permiten reducir los costes hasta el 30 por ciento.
Y es que, esta nueva tecnología está permitiendo detectar defectos en la red que antes, mediante las inspecciones tradicionales, eran difíciles de identificar. Eso es posible a la cercanía que los drones pueden alcanzar en las torretas o el tendido de la red y gracias a su equipamiento, que permite al dron además de ver y grabar la revisión, tomar imágenes térmicas que permiten en muchos casos detectar defectos de forma precoz.
Otra de las ventajas de esta tecnología es facilitar la revisión a apoyos de la red eléctrica en puntos de difícil acceso, como pueden ser un parque de subestaciones en intemperie o una línea que atraviesa un paraje montañoso.
El equipo de trabajo que maneja el dron está compuesto por un piloto certificado, que dirige la aeronave, y un operador que maneja la carga de información. El dron se eleva hasta una altura máxima de 50 metros para poder enfocar su zoom sobre las zonas más relevantes del apoyo. En un tiempo medio de cinco minutos por torre, capta información desde todos los ángulos y enfoca a los cables eléctricos para visualizar la calle de la línea y su entorno. Esta actividad es almacenada para su análisis y permite confeccionar un histórico para observar la evolución de cada punto de la red.
Unión Fenosa ha encargado esta revisión mediante drones a la empresa Hemav, que cuenta en la provincia de Ciudad Real con más de una decena de pilotos.

Desarrollo futuro
De cara al futuro, desde Unión Fenosa Distribución avanzan que el reto es que los drones puedan ejecutar pequeñas acciones, como retirar ramas, cortezas o nidos de las instalaciones eléctricas o incorporar nuevos sensores para que la revisión sea más profunda, así como contar con mayor autonomía. Acciones que necesitarían de un desarrollo legislativo, ya que en la actualidad el marco regulatorio del uso de drones es bastante restrictivo.
En este sentido, también desean que en un futuro próximo puedan ser empleados en incidencias en tiempo real y para la grabación de operaciones críticas de campo con el objetivo de ayudar en la resolución. o