Christian Gortázar, catedrático en Sanidad Animal y profesor del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) de la UCLM en Ciudad Real, ha analizado las posibles vías de entrada del inusual virus de la Peste Porcina Africana detectado recientemente en Cataluña. Según Gortázar, el virus circulante en Bellaterra, cerca de Barcelona, es una variante inusual que apunta a un origen «exótico». Como ha informado el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se trata de una cepa que pertenece al primer grupo que entró en Europa, el Georgia 07, pero con la particularidad de ser la forma 29 descrita en el continente. Esto significa que es un Georgia 07 «muy distinto del original en su forma 1».
Un virus tan diferente, explica Gortázar, ha tenido que tener un origen externo a la circulación habitual europea. El experto explica que se manejan dos teorías principales sobre la introducción de esta cepa inusual. La primera es que el virus se haya escapado del laboratorio. Esta hipótesis se apoya en el hecho de que no es un virus habitual en Europa y en que los casos están apareciendo en jabalíes «justamente en el entorno del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CRESA), que es un centro de investigación que trabaja con este tipo de virus».

La segunda teoría sugiere que el origen sea algún virus traído de una zona ajena a la Unión Europea. Esta variante, a la que denomina la «teoría del bocadillo», habría llegado por la vía del transporte de productos animales. Es decir, un trozo de carne, salchicha o cualquier alimento que pueda contener material infectivo y que haya ido a parar a la boca de un jabalí. Gortázar señala que, aunque suene exótico, el sitio en particular donde se han detectado los casos «es realmente un nudo de comunicaciones y una zona urbana, periurbana, donde además hay una población de jabalíes habituados a rebuscar en las basuras», lo que genera una combinación de riesgos importantes para la transmisión.
Finalmente, el catedrático ha indicado que el tema ya ha sido judicializado y se están llevando a cabo diversas investigaciones para esclarecer el origen de la cepa. Actualmente, existen comisiones de investigación, evaluación o auditoría (una montada por la Generalitat y otra por la Comisión Europea), además de las investigaciones de las distintas policías. El objetivo es que, tarde o temprano, se averigüe el origen si es que esto es posible.
