Un viticultor denuncia los perjuicios que sufre con la reestructuración del viñedo

Un vecino que ha subido las cepas tiene que pasar por la viña del afectado para labrar su finca reconvertida

J.Y./ Ciudad Real

Santiago González Esteban ha denunciado a este periódico la situación que está sufriendo por ‘el vacío’ que se ha creado en la aplicación de la normativa de la reestructuración y reconversión de viñedos, a la hora de respetar las lindes entre fincas, en este caso en Campo de Criptana.

Al parecer, este viticultor, de cuya finca es titular su mujer, Encarnación Santos, está siendo perjudicado por un vecino que ha transformado las cepas de vaso a espaldera, lo que le impide poder labrar la viña sin pisar la finca de González, al no tener espacio suficiente para dar la vuelta o maniobrar con el tractor.

“La actuación se está subvencionando con fondos públicos de la Unión Europea, y se está llevando a cabo sin normas específicas por parte de la Consejería de Agricultura, en lo referente a cómo debe hacerse para que el propietario de la parcela subvencionada no invada las  fincas vecinas o colindantes al realizar las labores de cultivo, incluso para salir o dar las vueltas en el cabecero de la nueva espaldera”, explica González.

Este agricultor, que teme que con dichas prácticas se cree “servidumbre”,  lleva desde finales de 2014 intentando que las administraciones competentes, la Consejería de Agricultura y el Ministerio de Agricultura, le den alguna respuesta, hasta ahora sin conseguirlo.

“Tengo presentadas dos reclamaciones a las direcciones electrónicas  reestructuración2009@jccm.es, gabineteag1@jccm.es y escritos ante el Servicio Periférico de Ciudad Real y la Consejería de Agricultura”, señala González.

En concreto, el 14 de noviembre envió varios mensajes electrónicos explicando el perjuicio que sufre, y tres días después una carta a los Servicios Periféricos en la que explicaba la ubicación de las fincas afectadas y el “problema” a la hora de utilizar los espacios disponibles y lindes para maniobrar por parte de quien ha reestructurado, que “obligatoriamente tiene que arar y pasar por mi parcela” y que supone el uso “de la propiedad ajena en beneficio propio”.

Además, solicitaba que su reclamación se transmitiera al organismo o departamento adecuado, “con el fin de que se creen unas normas que contemplen tal situación descrita”, para que no se creen perjuicios a terceras personas. Igualmente, González lamentaba que él y otros afectados (asegura que hay más) se vayan a tener que ver obligados a vallar las parcelas o a acudir a la vía jurisdiccional por la falta de competencias de la Junta de Comunidades·

En parecidos términos, la titular de la parcela (esposa de González) exponía la problemática en sendas cartas dirigidas a la Consejería de Agricultura (14 de noviembre), y al propio Ministerio de Agricultura (el 19 de noviembre), que se sumaron a otra queja previa registrada en el buzón de la Oficina de Información y Atención al Ciudadano del departamento ministerial.

En ese último caso, Santiago González recibió una contestación a su queja desde la Secretaría General de Frutas y Hortalizas, Aceite de Oliva y Vitinicultura, en la que le remitían a que preguntara en la Junta de Comunidades, al igual que en un escrito fechado el 3 de diciembre desde la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios le reiteraban que la normativa estatal (ni en el RD 548/2013 ni en la Ley de la Viña y el Vino), que regula la ayuda a la reestructuración y reconversión el viñedo, “no contempla las lindes que han de dejarse”, razón por la que fue remitido a la Junta para que le especificaran cómo era la aplicación en la comunidad.

“Hasta ahora sólo me han contestado que han recibido la queja, pero una solución, y tan sólo apuntan a que es un caso entre particulares”.