La naturaleza y la biodiversidad son los mejores aliados de las zonas de secano, territorios “que no son ricos”, pero que “tienen muchas posibilidades” y por cuya defensa “hay que batallar”. En ello está SEO/BirdLife con su proyecto ‘Secanos vivos’, que tiene en Valdepeñas y su entorno uno de sus epicentros de investigación y desarrollo. Cinco fincas piloto y casi 70 hectáreas forman parte de este estudio pionero, un proyecto de bioeconomía en el que además de la ONG conservacionista, con más de 70 años de trayectoria, participan el Instituto de Recursos Cinegéticos de Ciudad Real (IREC), distintos turoperadores y comercializadoras de la zona.
‘Secanos vivos’ es una iniciativa de ámbito nacional (con foco principal en Castilla-La Mancha, Aragón y Andalucía), en la que la comarca de Valdepeñas aparece como un “punto importantísimo del cultivo de secano”, apunta Amparo Ruiz, directora de SEO/BirdLife. El proyecto está adscrito al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Fundación Biodiversidad y se nutre del paquete financiero que la organización obtuvo durante la pandemia y que posibilitó un período de estudio de cinco años que concluye, inicialmente, a finales de este 2025. Hacia el próximo mes de noviembre, los implicados en ‘Secanos vivos’ presentarán los resultados del último quinquenio de investigación con la intención de renovar el proyecto y que continúe durante, al menos, otros cinco años más. El fin es poder alcanzar mayores desarrollos y mejores conclusiones en los territorios de secano en estudio.
Rentabilidad y mayor producción
El objetivo de esta iniciativa es “afianzar el paisaje de secano”, lograr “modelos de futuro” y “demostrar que la biodiversidad es rentabilidad y mayor producción”, señala Ruiz. Para ello desde la organización trabajan con fincas piloto en las que establecen “seguimientos científicos” para poder “demostrar que es posible” y que la mejor opción para los secanos es fomentar la biodiversidad. “Porque esto lo que hace es tener que usar menos sustancias químicas en los campos, enriquecerlos para que sean más productivos en el día a día y reducir los costes”, asegura la directora nacional de SEO/BirdLife.
Otro de los fines del proyecto es, a través de sus resultados, “influir en la Política Agraria Común”. La idea es que las subvenciones europeas recojan medidas medioambientales “que permitan a los cultivos de secano, y toda la actividad comercial que hay en su entorno, mantener la rentabilidad”. El fin último de ‘Secanos vivos’ es incidir para impulsar un “cambio de modelo”. Para ello, indica Ruiz, es necesario “crear un entramado económico y social que mantenga vivo el paisaje y la economía de secano”. SEO/BirdLife, como organización de utilidad pública apuesta por esta línea de “conservación de futuro basada en la conversación social”.
Ya que una de las principales características diferenciales de ‘Secanos vivos’ es el trabajo directo con agricultores, ganaderos y agentes de turismo de las zonas en las que se realizan las investigaciones. Lo que desde SEO/BirdLife se pretende es lograr la transformación “con la personas que constituyen y conforman el paisaje de secano”, actuando en toda la cadena de valor, desde el agricultor al entramado comercial. Por este motivo, el proyecto contempla desde la ayuda que los técnicos y expertos facilitan al agricultor en el campo, hasta estudios de mercado de los productos o el desarrollo de un etiquetado que identifica las producciones de ‘Secanos vivos’ para fomentar su consumo, con la vista puesta en poder “modular el mercado”. Este último aspecto es especialmente importante, puesto que, según comenta Ruiz, buena parte del futuro de estos territorios de secano se está jugando “con el tenedor en la mano”.
Fincas demostrativas
El proyecto funciona con fincas de control demostrativas que se utilizan para evidenciar “cómo mejoran los campos y mejora también la biodiversidad”. La investigación se lleva adelante por medio de acuerdos de colaboración con los propietarios de fincas privadas, con los que se determina qué partes improductivas de sus terrenos se pueden utilizar “para hacer plantaciones que alimentan el campo”. Se llevan a cabo acuerdos de custodia y los científicos e investigadores de la organización asesoran a los agricultores sobre “cómo deben trabajar la tierra para sacarle un rendimiento económico sin destruirla”, explica Ruiz. Después, se realiza una comparación de los resultados de las fincas piloto con fincas de control donde no se está interviniendo, lo que permite cotejar la productividad que ha tenido, año a año, cada una de las parcelas, y comprobar “cómo mejora la biodiversidad y cómo cambia la rentabilidad del agricultor”.
‘Secanos vivos’, que en su totalidad cuenta con 30 fincas demostrativas (con actuaciones en unas 500 hectáreas) y 30 de control, es la continuidad de otro proyecto similar que la Fundación Biodiversidad lleva a cabo desde hace 10 años, ‘Olivares vivo’, con el que, según Ruiz, han podido demostrar que “la naturaleza es el mejor aliado que tiene ahora mismo la agricultura, debido a los efectos del cambio climático y a la progresiva desertificación que está llegando al país”.

Incidencia política
Por medio de estas iniciativas “de investigación aplicada”, desde SEO/BirdLife lo que se pretende es que “haya muchísima más economía, rentabilidad y dignidad en el medio rural”. Y “la conservación se tiene que acercar al campo” para conseguirlo, aseguran. La organización considera que “es el momento de ayudar a las economías rurales” y que la mejor forma de hacerlo es “con la herramienta de la ciencia”. Por este motivo, otro de los puntos fundamentales del proyecto consiste en explicar los resultados de los estudios a los miembros del sector agroalimentario, pero también a las Administraciones, para “hacer incidencia política” e intentar que “cambien la política agraria que está subvencionando, no siempre bien, a los cultivos que más lo necesitan”, insiste Ruiz.
Otro modelo es posible
La investigación directa sobre los terrenos, los estudios de mercado, las certificaciones mediante etiquetas que identifican los productos de ‘Secanos vivos” y la apertura de nuevos canales de comercialización son los distintos aspectos que forman parte del proyecto con el que SEO /BirdLife quiere “demostrar a los agricultores y convencer a los consumidores de que otro modelo de producción y consumo es posible y, además, rentable y saludable”, subraya la directora de la organización.
A través de todo este entramado, en el que Valdepeñas ocupa “un lugar importante”, se está analizando “cuál es la transformación que necesitan los cultivos y los paisajes de secano para garantizar la rentabilidad”. Pero no sólo eso, sino también para “ser entornos amables y atractivos turísticos”, donde la vinculación con la naturaleza y el mantenimiento de las especies sea una manera de mostrar que se pueden “hacer las cosas de otra manera”, que se puede “hacer una transformación bien entendida que fomente todas las economías ligadas al entorno”. Y, en este punto, Ruiz asegura que “Valdepeñas es un lugar importante para hacer esa transformación piloto”.

