El Ayuntamiento de Valdepeñas cierra el ejercicio de 2017 con un superávit de casi 4,3 millones de euros

Maite Guerrero Valdepeñas
El alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín / Maite Guerrero

El alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín / Maite Guerrero

El pasado año amortizó 4,5 millones de euros de la deuda histórica, tenía en Tesorería 6,5 millones de euros y 7 millones de ingresos pendientes reales

El alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín, ha declarado este miércoles que la situación económica del Ayuntamiento es “espectacular”, teniendo en cuenta que el ejercicio 2017 se ha cerrado con casi 4,3 millones de superávit neto (que sería un superávit bruto de 5,8 millones de euros si se tienen en cuenta los ingresos y gastos propios y no se tienen en cuenta los 1,5 millones de euros pendientes de ingresar). Martín ha apuntado que si a lo largo del año llegara ese millón y medio, se podría incorporar pero, de momento, se cuenta con 4,3 millones de euros para poder llevar a cabo proyectos con cargo al superávit.

Asimismo, el primer edil ha indicado que el Ayuntamiento amortizó el pasado año 4,5 millones de euros de la deuda histórica, tenía 6,5 millones en Tesorería y 7,1 millones pendientes de ingresos reales.

El regidor municipal ha explicado que en la previsión inicial el presupuesto ascendía a 28,8 millones de ingresos y de gastos, pero que a 31 de diciembre de 2017 los ingresos reconocidos eran un 9% más (casi 31,5 millones de euros) y el gasto reconocido era de 30 millones. Sin embargo, se ingresaron 28,5 millones y hay más de 3 millones pendientes de cobro, mientras que los pagos realizados fueron de 28,8 millones y había pendiente de pagar 1,2 millones, que correspondía a las facturas de los últimos 15 días del año.

Había  6,5 millones de superávit de ejercicios anteriores y 14,7 millones pendientes de cobrar. Dado que 7,5 millones son de dudoso cobro, realmente se considera que hay más de 7,1 millones de euros pendientes de ingresar.

Martín ha explicado que en el capítulo 8 de ingresos (activos financieros) las previsiones iniciales eran de 25.000 euros, pero hubo una modificación de 6,6 millones de euros, que se sumó al importe, procedente de 2016.

En el capítulo de gastos (pasivos financieros), que es lo que el Ayuntamiento paga para amortizar sus créditos, se preveían más de 2,8 millones y hubo una modificación de 1,6 millones (parte del superávit que se destinó a pagar créditos), con lo que las obligaciones reconocidas ascendían a cerca de 4,5 millones. “Cerramos la deuda histórica que había antes de que yo llegara al gobierno en 2003”, ha apuntado el primer edil.