Brotóns valora positivamente que vean la luz las cartas entre Gregorio Prieto y Vicente Aleixandre

Maite Guerrero Valdepeñas
Aleixandre (izquierda) y Prieto (derecha) en una imagen de 1935 / Fundación Gregorio Prieto

Aleixandre (izquierda) y Prieto (derecha) en una imagen de 1935 / Fundación Gregorio Prieto

Las misivas están en el archivo de la Fundación Gregorio Prieto y se recogen en el libro “Visitar todos los cielos”, presentado recientemente

El poeta valdepeñero Joaquín Brotóns ha valorado, a petición de Lanzadigital, el libro recientemente publicado por la Fundación Banco Santander en su colección Obra Fundamental, “Visitar todos los cielos”, que recoge cartas entre el artista valdepeñero Gregorio Prieto y el poeta y Premio Nobel Vicente Aleixandre, misivas que pueden consultarse también en el archivo de la Fundación Gregorio Prieto, que está digitalizado y que recoge cartas entre Prieto y otras personalidades.

Brotóns, amigo de Prieto, ha dicho que la relación entre el pintor y Aleixandre era muy especial. “Eran grandes amigos y confidentes y ambos eran artistas”. Ha mencionado que Aleixandre era bisexual y Prieto homosexual en una época difícil para decir abiertamente cuál era su orientación sexual, pero que no eran amantes, a pesar de tener una relación muy íntima.

Ha añadido que Prieto fue amigo de varios miembros de la Generación del 27 como Vicente Aleixandre, Federico García Lorca o Cernuda. “Muchos se exiliaron y Aleixandre fue el único que se quedó, por lo que fue su gran amigo. Hubo un tiempo en el que se distanciaron por cosas de artistas, pero luego retomaron la amistad”.

Brotóns señala que Prieto se emocionó mucho al conocer que Aleixandre se había muerto y que dijo que se había quedado sin amigos, al ser el último que le quedaba. “Ambos murieron muy mayores”.

Entre los temas que se tratan en las cartas entre ambos artistas, Brotóns señala temas literarios (con textos y creaciones) y asuntos homoeróticos tratados veladamente, ya que ser homosexual era un estigma y no se decía abiertamente, puesto que desacreditaba a la persona. “Los jóvenes se creen que la libertad que hay ha existido siempre, pero no es así. Hasta 1995 existía la Ley de Peligrosidad Social, por la que te podían condenar hasta con cinco años de cárcel por escándalo público”.

Brotóns comenta que en el caso de Lorca, una de sus hermanas dijo que mientras ella viviera, el tema de su homosexualidad no se sacaba. También señala que en Lorca y Prieto eran excesivamente femeninos, destacado por ejemplo su forma de vestir. En el caso de Aleixandre, indica que dijo que no le importaba que hablaran de su bisexualidad después de muerto porque su hermana era muy católica y no quería decirlo abiertamente antes.

Joaquín Brotóns ha señalado que le parece muy buena idea que las cartas entre Prieto y Aleixandre vean la luz y destaca que el pintor valdepeñero tenía muchas cartas guardadas de muchas cosas porque “era una hormiguita que lo guardaba todo y no gastaba mucho”. Espera que se publique toda su correspondencia. “Él ya se encargó de publicar muchas cosas en vida”. Afirma que “el archivo de la Fundación Gregorio Prieto es una mina porque Prieto era un hombre muy activo que se movió mucho”.