Un conjunto escultórico evoca la antigua ermita de Consolación, destruida en 1808

Lanza Valdepeñas
El conjunto escultórico en memoria de la antigua ermita de Consolación / Lanza

El conjunto escultórico en memoria de la antigua ermita de Consolación / Lanza

El Ayuntamiento de Valdepeñas da respuesta así a la petición de la Hermandad de la Virgen de Consolación, recuperando su pasado histórico

Valdepeñas ha rememorado este miércoles su pasado histórico con la presentación de un conjunto escultórico en memoria de la antigua ermita de la patrona de la localidad, la Virgen de Consolación, que se asienta precisamente sobre el mismo terreno en el que se ubicó desde el año 1230 hasta el 1808 en el barrio de Consolación.

Se trata de una conjunto escultórico que ha instalado el Ayuntamiento de Valdepeñas respondiendo a una petición de la Hermandad de la Virgen de Consolación, que este 30 y 31 de mayo organiza una caravana que conducirá a la patrona de la localidad a su barrio de origen desde la Iglesia de la Asunción.

El concejal de Hermandades, José Antonio Sánchez Elola, ha señalado que este conjunto escultórico “representa lo que fue la ermita, con dos piedras centrales que son de la fachada de la propia ermita que aún se conservan, y las columnas rotas y enteras simbolizan lo que fue y lo que continúa”.

En su visita al conjunto escultórico, acompañado de miembros de la hermandad y del vecino que ha cedido los terrenos para levantar el conjunto escultórico, Elola recordaba que “fue en 1808 cuando se destruyó la ermita, pero continúa vigente esa fe en la Virgen. Y esto había que hacerlo en Consolación, donde se erigió su primera ermita, por lo que es una suerte para este barrio”.

Por su parte, el presidente de la Hermandad de Virgen de Consolación, Antonio Ruiz, ha tenido palabras de agradecimiento para el Consistorio por mantener este recuerdo de la antigua ermita que fue víctima de la lucha de los valdepeñeros contra las tropas napoleónicas. “La Guerra de la Independencia dio al traste con el santuario con la gesta heroica de La Fraila, allá por 1808 voló el santuario porque los franceses habían establecido un cuartel aquí y en el cuartel un polvorín, y esta señora tuvo la ocurrencia de prenderle fuego al polvorín”, explicaba Ruiz, que señaló que la hazaña acabó “con el santuario volando por los aires, por lo que desde entonces la virgen está en Valdepeñas”.

El Consistorio ha destinado a la compra de materiales 13.600 euros para elevar este conjunto escultórico, que incluye una placa conmemorativa. El diseño ha sido realizado por el alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín, y el arquitecto municipal.