La Escuela de Música y Danza representa “¡Arriba las manos, esto es un concierto!”

Maite Guerrero Valdepeñas
El festival fin de curso de la Escuela de Música y Danza / M. Guerrero

El festival fin de curso de la Escuela de Música y Danza / M. Guerrero

El centro municipal valdepeñero despide el curso con una comedia musical que incluye números de los distintos festivales que ha representado

La Escuela de Música y Danza “Ignacio Morales Nieva” de Valdepeñas celebra este jueves su festival fin de curso con una comedia musical titulada “¡Arriba las manos, esto es un concierto!”, en la que una historia sirve de hilo conductor para poner en escena 20 números musicales de obras como El Rey León, Grease, El hombre de la Mancha o Mecano, que el centro ha representado en anteriores festivales.

Este jueves ha tenido lugar una representación por la mañana para alumnos de Primaria y a las 21.00 horas habrá otra para el público en general en el Teatro-Auditorio Municipal “Francisco Nieva”.

En el festival participan 120 personas entre actores, cantantes, figurantes, orquesta y bailarines, entre alumnos y profesores.

El teniente de alcalde de Cultura, Turismo, Comercio y Educación, Manuel López, señaló que el festival es una de las últimas actividades para conmemorar el 30 aniversario de la Escuela de Música y Danza.

El guión de esta representación, que es inédito, ha sido escrito por el valdepeñero Gabriel Sánchez, para quien ha supuesto un desafío escribir esta obra. “Los guionistas suelen trabajar con los compositores para crear una historia en común. En esta ocasión, el procedimiento ha sido el inverso: primero teníamos las canciones y luego había que buscar el hilo conductor. Es lo que se ha hecho, por ejemplo, en musicales como “Hoy no me puedo levantar”, “Mama mía” o “Queen”.

Sánchez quería hacer una comedia y pensó en que los edificios de los bancos y los teatros son parecidos, por lo que ideó que unos atracadores fueran a robar un banco pero pasaran a un teatro y secuestraran a los músicos, bailarines y actores. “Los actores quieren camelarse a uno de los secuestradores con su música, haciendo que se divierta”, indicó.