La Hermandad de la Soledad, de Valdepeñas, realizó una peregrinación a Jaén

Lanza Valdepeñas
Algunas de las personas de la Hermandad de la Soledad, de Valdepeñas, que peregrinaron a Jaén / Lanza

Algunas de las personas de la Hermandad de la Soledad, de Valdepeñas, que peregrinaron a Jaén / Lanza

Los participantes en esta peregrinación pudieron disfrutar y conocer el gran patrimonio tanto cultural como religioso con que cuenta la ciudad

La Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, de Valdepeñas, peregrinó hacia Jaén para pasar una jornada cofrade y de hermandad el pasado domingo, 25 de febrero.

Las 25 personas que asistieron a esta peregrinación salieron a las 8 horas desde el Bar Primi para llegar a las 10 horas a la capital jienense.

La primera visita fue al santuario-camarín de Nuestro Padre Jesús Nazareno, popularmente conocido como “El abuelo” debido a la leyenda que se le atribuye. Allí fueron recibidos por la hermandad y conocieron su museo.

Posteriormente, visitaron la parroquia de San Ildefonso, donde fueron recibidos por la Hermandad de la Soledad y de la Virgen de la Capilla, patrona de Jaén. Conocieron la parroquia y sus casas de hermandad y museo.

Después, los participantes en la peregrinación se dirigieron al restaurante y, por la tarde, visitaron la Santa Iglesia Catedral, donde fueron recibidos por la Hermandad de la Buena Muerte, que les mostró la sala capitular y su casa de hermandad.

Participantes de Valdepeñas en la peregrinación a Jaén / Lanza

Participantes de Valdepeñas en la peregrinación a Jaén / Lanza

“En la catedral pudimos contemplar la reliquia del Santo Rostro, paño con el que la Santa mujer Verónica limpió el rostro de nuestro Señor Jesucristo. Tras esta visita, nos dirigimos a la parroquia de Cristo Rey, recibiéndonos la hermandad y mostrándonos su casa de hermandad y enseres”.

La peregrinación finalizó en la parroquia del Salvador, con la Hermandad de la Amargura, “donde celebramos junto a ellos la eucaristía”.

La Hermandad de la Soledad de Valdepeñas señala que la jornada cofrade fue muy intensa y que con ella pudieron disfrutar y conocer el gran patrimonio tanto cultural como religioso con que cuenta la ciudad cuna del aceite.