Varios centenares de personas asisten a la Vigilia de Oración por el obispo emérito

​Eduardo Muñoz Martínez
La Vigilia por don Rafael se ha celebrado esta noche/E.Muñoz

La Vigilia por don Rafael se ha celebrado esta noche/E.Muñoz

Gerardo Melgar, obispo de la diócesis, presidió en la noche de este domingo, la Vigilia de Oración por el eterno descanso del obispo emérito, Rafael Torija de la Fuente que congregó en el templo catedralicio a varios centenares de personas, no solamente de la capital, sino de todo el arciprestazgo de Ciudad Real, y otros puntos de nuestra geografía diocesana.

A las nueve de la noche comenzaba la oración en el que el prelado estuvo acompañado por el Cabildo de la Catedral y otros sacerdotes del clero arciprestal. Se inició el rezo de Vísperas con la invocación y oración introductoria, a las que siguieron el himno “Tú nos dijiste que la muerte”, para a continuación cantar toda la asamblea los salmos 120 y 129, respectivamente, y el cántico (Filipenses, 2, 6-11). Tras la lectura breve, tomada de la I Carta a los Corintios, -concretamente los versículos 55 al 57 de su capítulo 15, el obispo Gerardo Melgar hizo una breve homilía centrada en dos palabras: Gratitud y Petición.

​Gratitud y petición

Gratitud, decía el Obispo, por su saber estar en la Diócesis, debiendo valorar su bondad y fidelidad, ya que en todo momento no dudó en entregar su vida y su ministerio a los fieles diocesanos, facilitando con ello el encuentro y el descubrimiento del amor de Dios, y petición, por su eterno descanso, para que Dios Padre lo redima, en lo que necesite, y lo libere de la muerte terrena concediéndole de ese modo el disfrute del gozo y la felicidad eterna.

Continuó la Vigilia con el rezo del responsorio breve, el canto del Magníficat, las preces, y la oración conclusiva. El acompañamiento musical, al órgano, corrió a cargo del sacerdote Francisco Romero García.