Afectados por la estafa de Villarrubia: “Es doloroso verlo libre, nos ha dejado ‘pelaos”

Belén Rodríguez Villarrubia de los Ojos
Jesús Javier Juárez (dcha) y su padre Esteban Juárez, en noviembre de 2016, cuando saltó el escándalo. Dos años después siguen sin dinero y sin juicio / Clara Manzano

Jesús Javier Juárez (dcha) y su padre Esteban Juárez, en noviembre de 2016, cuando saltó el escándalo. Dos años después siguen sin dinero y sin juicio / Clara Manzano

La puesta en libertad del presunto estafador de 1,2 millones de euros, que ha pasado dos años en prisión preventiva sin haber sido juzgado, aviva el sufrimiento de las treinta familias modestas de perjudicados. La previsión es que el juicio no se demore más del año 2019

Jesús Javier Juárez, uno de los treinta afectados por la presunta estafa millonaria del corredor de seguros Pedro Garrido en Villarrubia de los Ojos apenas ha tenido unos minutos de paz desde que sabe que el supuesto estafador, pendiente de juicio, ha sido excarcelado tras dos años en prisión preventiva.

“Es doloroso verlo libre cuando nos ha dejado pelaos, sin los ahorros de toda una vida”, explica. En su caso casi 400.000 euros (215.000 suyos y 180.000 de su padre) de los 1,2 millones de euros a los que, finalmente, se estima que asciende la estafa piramidal entre los años 2014 y 2016.

Pero lo peor es ser conscientes de que no recuperarán su dinero, o solo una mínima parte, algo a lo que no se resignan, teniendo en cuenta que este hombre no era un cualquiera, sino que trabajaba para aseguradoras solventes como Helvetia y Santa Lucía.

“Esto no tiene que volver a pasar”

“Yo quiero mi dinero, esto no tiene que volver a pasar. Este hombre tenía contrato con esas compañías y vendía productos financieros rentables”, subraya.

Juárez, que nunca se hubiera creído lo que le ha ocurrido –el acusado era su vecino e incluso fue a su boda-, está convencido de que Garrido tiene oculto el dinero en el extranjero y critica los pocos resortes de la justicia y de la policía judicial para rastrear dónde ha ido parar. “Esta claro que dinero tienen porque esa gente [la familia de Garrido] sigue viviendo a todo tren”, remata Juárez, trabajador de la construcción y agricultor.

El juicio, probablemente en 2019

La instrucción de este caso en los juzgados de Daimiel, localidad en la que se refugia el presunto estafador tras su excarcelación, está concluida. Falta la fase de calificación de las partes y que la Audiencia Provincial turne sala y ponga fecha al juicio, lo que según el abogado José Luis Vallejo, que representa a los Juárez y a la mayoría de afectados, “no se demorará más del año 2019”. En el caso están personadas dos acusaciones más, las compañías de seguros y las defensas.

Estafa y falsedad documental

El letrado acusa por estafa y falsedad documental a Pedro Garrido y reclamará también la responsabilidad civil subsidiaria de las aseguradoras Helvetia y Santa Lucía, en la confianza de que los perjudicados tienen derecho a ser indemnizados por estas compañías en cuyo nombre captaba inversiones el presunto estafador.

Al acusado, que según Juárez “no tiene nada a su nombre”, la justicia no le ha sacado por el momento ni un céntimo del más del millón doscientos mil euros en los que se ha auditado la estafa, “puede que haya sido más, pero hay mucha gente que ni siquiera ha denunciado”.