Wizink Bank tendrá que devolver más de 10.000 € a un vecino de Ciudad Real por una tarjeta revolving con intereses usurarios

Lanza Ciudad Real
Wizink Bank tendrá que devolver más de 10.000 € a un vecino de Ciudad Real por una tarjeta revolving con intereses usurarios /Lanza

Wizink Bank tendrá que devolver más de 10.000 € a un vecino de Ciudad Real por una tarjeta revolving con intereses usurarios /Lanza

Según explican desde el despacho especialista en este tipo de reclamaciones, “es muy importante a la hora de contratar crédito informarnos de las condiciones del mismo"

La entidad financiera Wizink Bank ha sido condenada por el Juzgado de 1ª Instancia nº91 de Madrid a devolver a un vecino de Ciudad Real una cantidad superior a los 10.000 €, tras declararse usurario el contrato de la tarjeta de crédito “revolving” contratada por el afectado en el año 2000, informa en nota de prensa Reclama Por Mí, despacho de abogados que ha llevado la gestión de este caso.

El crédito fue realizado a través de una tarjeta revolving en la que se fijaba una TAE que alcanzaba el 26,82%. Este tipo de productos financieros suelen caracterizarse, como en este caso, por unos intereses excesivos que conducen a los prestatarios a adquirir deudas que se alargan en el tiempo. Para controlar que esto no suceda, la Ley de Represión de la Usura, dictamina que el crédito será usurario cuando “se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso”.

Fallo a favor del afectado

Tras analizar el caso, el Juzgado ha decidido fallar a favor del afectado, anulando así el contrato establecido con Wizink Bank. Esta anulación del contrato, implica que sólo habrá de abonarse la cantidad que inicialmente se solicitó a la entidad bancaria. Además, Wizink deberá reembolsar al perjudicado la cantidad que, en concepto de intereses y comisiones, haya tenido que pagar desde que contrató el crédito.

El peligro de este tipo de tarjetas

Después de 20 años, esta resolución ha permitido que el demandante pueda recuperar un total de 23.193,59€, de los cuales 12.733,19€ han sido eliminados como deuda. Por lo tanto, la cantidad que recibe finalmente asciende a 10.460,4€. Estas cifras muestran el peligro de las tarjetas revolving y lo abusivas que pueden llegar a ser sus cláusulas. Desde su adquisición, se va generando una espiral de deudas que llega a alcanzar niveles que no podían imaginarse en un primer momento.

Acumulamiento de deuda

En palabras de Javier Moyano, CEO de Reclama Por Mí, despacho de abogados que ha llevado la gestión de este caso, “desgraciadamente, vemos situaciones como esta todos los días. En ocasiones, las entidades bancarias ofrecen una financiación que aparenta ser la solución ideal a nuestros problemas pero, a la larga, supone un acumulamiento de deuda que puede destrozar nuestra economía.”

Según explican desde el despacho especialista en este tipo de reclamaciones, “es muy importante a la hora de contratar crédito informarnos de las condiciones del mismo. En la mayoría de los casos, el consumidor no conoce las consecuencias reales de contratarlo. La falta de información que acompaña a estos productos financieros es generalizada y los intereses suelen superar el 24% de TAE.”

Más información

Otra de las características de las tarjetas revolving es que, puedes contratarlas sin saber realmente lo que son. Además de ofrecerse por las entidades bancarias, pueden estar comercializadas por marcas reconocidas por el consumidor y que forman parte de su día a día. “Es muy común que nos lleguen peticiones para gestionar reclamaciones de tarjetas adquiridas en supermercados o aerolíneas, por ejemplo. En estos casos, el consumidor no asocia el producto que está contratando con un servicio financiero. Deposita su confianza en marcas conocidas, sin saber que puede acabar generando una deuda interminable.”

Desde Reclama Por Mí, aconsejan que “a la hora de firmar un contrato de este tipo de productos, siempre hay que tener en cuenta el interés que se aplicará durante toda la vida del mismo, las condiciones y las comisiones no incluidas en un primer momento que podrían sumarse a la deuda.”