La pirotécnica es una elemento utilizado en muchos lugares para celebrar y festejar durante las celebraciones navideñas, en especial para recibir al nuevo año, ya que fuegos artificiales y petardos se asocian en muchas ocasiones a alegría y fiesta. Pero su utilización genera debate, ya que mientras su componente visual y sonoro, hay gente que lo considera emocionante y festivo, también se pone el acento sobre los riesgos que conllevan su uso.
Es habitual recordar la necesidad de extremar la precaución en el uso de artefactos pirotécnicos durante las celebraciones navideñas y de fin de año, tal y cómo lo hace la delegación de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en Castilla-La Mancha, ya que su utilización inadecuada puede provocar accidentes, quemaduras, lesiones auditivas e incluso incendios.
Asimismo, la organización subraya la importancia de respetar la normativa vigente en cada municipio de la región, dado que son los ayuntamientos los que regulan el uso de petardos, cohetes, tracas y otros elementos similares en la vía pública. En muchos casos, estas ordenanzas municipales limitan o prohíben su utilización, permitiéndola únicamente en fechas concretas y dentro de determinadas franjas horarias, con el objetivo de garantizar la seguridad ciudadana, el descanso vecinal y la protección de colectivos especialmente sensibles al ruido.
El uso de petardos, cohetes y fuegos artificiales, insisten, entraña riesgos importantes, especialmente cuando se manipulan sin las debidas precauciones o se utilizan en espacios inadecuados. De hecho, en España se registra un accidente relacionado con estos productos por cada 10.000 habitantes, una cifra que pone de manifiesto que no se trata de sucesos aislados. Muchos de estos accidentes afectan a menores y provocan lesiones que podrían evitarse con un uso responsable, el cumplimiento de las normas de seguridad y la supervisión de adultos.
Clasificaciones y criterios de seguridad
No todos los artificios pirotécnicos son iguales. La directiva europea establece una serie de clasificaciones y criterios de seguridad que deben respetarse siempre. Así los catalogados como Categoría I tienen riesgo y ruido bajo, pueden estar indicados para interiores y prohibidos para menores de 12 años.
En cambio los de Categoría II tienen riesgo y ruido bajo, pero sólo pueden usarse en exteriores y están prohibidos para menores de 16 años. Los de Categoría III, el riesgo es medio y tienen un ruido superior al de las anteriores categorías, pero sin ser dañino para la salud. Están indicados para amplios espacios abiertos exteriores y prohibidos para menores de 18 años. Finalmente, los de Categoría IV son materia solo par uso profesional.
Consejos para divertirse con petardos y fuegos artificiales sin sustos:
- Comprar la pirotecnia sólo en comercios autorizados. Revisar la etiqueta, leer las normas de uso y comprobar que figuran nombre y categoría del producto, etiquetado CE y dirección del fabricante/distribuidor.
- No comprar la pirotecnia nunca sin su correspondiente envase o embalaje.
- Usar una mecha de encender para los petardos. El uso directo de un mechero o una cerilla, puede hacer que la llama se desvíe y explotar el petardo sin dar tiempo de alejarse.
- Respetar las edades indicadas y no dejar que los niños jueguen con ellos. Siempre debe haber un adulto vigilando.
- No encenderlos a menos de 500 metros de árboles o lugares con riesgo de incendio ni en días de viento.
- No manipularlos intentando extraer su contenido ni guardarlos en los bolsillos.
- Nunca dispararlos directamente desde la mano, podrían sufrirse daños irreversibles.
- No encender más de uno a la vez. Si son artilugios aéreos, no lanzarlos donde haya obstáculos en su trayectoria.
- Procurar que no haya ninguna parte del cuerpo por encima del artilugio al encenderlo.
- Encender la mecha por su extremo más alejado. No encenderlos dentro de botellas o latas.
- Si el artilugio no se enciende o no explota, no acercarse. Hay que esperar un tiempo prudencial y, salvo que la mecha esté intacta, no volver a encenderlo. Debe sumergirse en un cubo con agua para inutilizarlo.
- No fumar mientras se maneja material pirotécnico y no encender petardos si se sostienen otros en las manos.
- Si se van a transportar en un vehículo, tomar precauciones con el calor excesivo y no sacarlos de su envoltorio original hasta que se vayan a disparar.
- No lanzarlos jamás contra personas, animales o bienes.
- Tener a mano un cubo de agua o una manguera de jardín para cualquier imprevisto.
- Una vez disparados, mojar los restos con agua antes de tirarlos a la basura.
- Escoger para su uso un lugar abierto, preferiblemente un descampado con una superficie lisa, sin vegetación y en el caso de artificios voladores siempre alejado de edificios.
- Nunca lanzar petardos desde ventanas o balcones.
- Mantener a las mascotas en lugares cerrados, con agua, comida y ventilación, donde el ruido les afecte lo menos posible.
