Rosa, de 46 años, natural de Murcia pero residente en Albacete, llamó hace justo un año a ‘En compañía’, el programa de las tardes de la televisión autonómica Castilla-La Mancha Media, para conocer a Jose, feriante de 47 años de Santa Cruz de Mudela. Desde entonces, la soledad no deseada ha desaparecido de sus vidas. Ayer hacían su primer aniversario juntos y para celebrarlo han acudido, de nuevo al plató, para recordar el comienzo de la relación y los primeros meses de convivencia.
Rosa dice que en este año “las cosas han cambiado muchísimo” y que ha sido un año que ha vivido con “muchísima ilusión”, gracias a Jose. Se confiesa “feliz”. Es algo que el presentador de ‘En compañía’, Ramón García, corrobora asegurando que “hacer planes nuevos, empezar una nueva etapa es una de las cosas más bonitas de la vida. Pero hay que encontrar con quien”, puntualiza.
La suerte de encontrarse
Rosa y Jose han tenido esa suerte, la de encontrarse. Rosa llevaba ocho años sola cuando se decidió a llamar a ‘En compañía’, interesada por un chico de su edad, soltero y con dos hijos, igual que ella. Dice que veía el programa con su madre y que la tarde en la que apareció Jose, le gustó su aspecto y lo que dijo durante la entrevista. Sintió “una conexión” y lo llamó.
Al día siguiente, Jose le devolvió la llamada y esa conexión fue en aumento desde el primer momento. Rosa cuenta que, casi de forma inmediata, notó que había algo que podía funcionar.
Es en este punto de la historia cuando Ramón García hace un inciso. Se dirige a todas aquellas personas que no se atreven a llamar al programa o que les “da cosa” para tratar de quitarles las reticencias. Señala que es algo muy sencillo: “Si la conversación fluye y estás a gusto es que funciona, pero si a los dos minutos empiezas a hablar solo del tiempo, mal va la cosa”.
El primer cara a cara y el primer beso
Sólo tres días después del programa, Jose fue a conocer a Rosa a Albacete. Fue el primer momento en el que se vieron cara a cara. Rosa dice que se sintió “muy bien, muy ilusionada”. “Me gustó cuando lo vi”, afirma. Recuerda que quedaron en un establecimiento cerca de su casa y que luego fueron a dar un paseo por el Parque Abelardo Sánchez de la capital albaceteña.
“Un paseo que no se olvida”, subraya el presentador, y en el que surgió el primer beso. “Fue algo muy especial, muy bonito”, corrobora Rosa. Tras el paseo la acompañó a casa y Jose se volvió para Santa Cruz de Mudela. Al día siguiente, se presentó de nuevo a verla. Esta vez de sorpresa. Rosa dice que le hizo “muchísima ilusión”. Ese día hicieron una excursión a Alcalá del Júcar.
El siguiente paso fue que Rosa conociera Santa Cruz de Mudela y el entorno de Jose. Fue en un fin de semana en el que se celebraba el cumpleaños de una amiga. Conoció a toda su gente y todo fue muy bien.
El primer viaje a la playa
A los dos meses de conocerse decidieron hacer un primer viaje para pasar más tiempo juntos y testar las sensaciones en esta nueva situación. Se fueron a Murcia, a la playa de Los Alcázares. Ya a la vuelta tocó la presentación de los hijos.
Todo fue, como hasta entonces, “de forma natural”. Jose fue en casa de Rosa, donde estaba su madre y sus dos hijos (hoy de 14 y 16 años) y los conoció, sin dramas. La primera impresión de los niños fue muy buena, asegura su madre.
A este respecto, el presentador de ‘En compañía’, comenta que “los niños y niñas de hoy en día son muy listos, se adaptan con facilidad y lo que quieren es que sus padres sean felices”. Y esto, añade, “no quita cariño, ni pone, ni da nada malo, el contrario, sigue la vida y hay que hacerlo con absoluta normalidad”.
Traslado a Santa Cruz de Mudela
Todo iba tan bien que Rosa y Jose empezaron a hablar de convivir. Se barajó la idea del traslado de Jose a Albacete, pero era más complicado y Rosa decidió hacer un intento de mudarse a Santa Cruz de Mudela, con los hijos de Jose, para ver qué tal iba la cosa. “Con la grata sorpresa, -dice-, de que todos nos hemos adaptado bien. Hablo con ellos [los hijos de Jose] de este tema y están contentos”. También sus propios hijos que siguen en Albacete con los estudios y con los que se junta cuando le tocan. Van al pueblo y hasta tienen su propio grupo de amigos. Que todos estén contentos es lo importante para Rosa.
Para Jose la vida también ha cambiado mucho en este último año. Desde que conoció a Rosa dice que el cambio a sido para mejor. Tanto que hoy en día ya ninguno de los dos piensa en estar si el otro.
Ahora, dice Jose, que está deseando llegar a casa porque tiene a alguien con quien compartir sus cosas. Antes prefería estar más tiempo en el trabajo. En cuanto al día a día es compartido, según explican. Jose se encarga de cocinar, porque es “buen cocinillas”, y Rosa de la compra y la casa. Pero todo de forma compartida.
Rosa cuenta que no le ha costada adaptarse a Santa Cruz de Mudela, porque la gente la ha acogido muy bien, la casa de Jose está bien y todo está en orden. “Todo va bien y muy tranquila”, afirma. Y así Jose y Rosa llevan ya ocho meses de convivencia. Para ella la vida con Jose es “vivir entre algodones”. “Me cuida mucho”, está muy pendiente dice. Esta que viene será la primera Navidad que van a pasar todos juntos.
