Analizan las “oportunidades” que tienen las empresas regionales para ser proveedoras de la ONU

Julia Yébenes Ciudad Real
Inocencio Arias interviene en la mesa redonda / Clara Manzano

Inocencio Arias interviene en la mesa redonda / Clara Manzano

Mesa redonda en la Feria IMEX sobre la posibilidad de ser suministrador de este organismo internacional, y sobre la accesibilidad del tejido económico de la región en África y los mercados emergentes

Javier Rosell, director general de Empresas, Competitividad e Internacionalización, aseguró que las convocatorias de la amplia cartera de compras que realiza anualmente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) suponen “oportunidades” para las empresas de Castilla-La Mancha.

Así lo dijo en la mesa redonda, celebrada en el marco de la Feria del Impulso Exterior (IMEX), sobre la posibilidad de ser suministrador de este organismo internacional, y sobre la accesibilidad del tejido económico de la región en África y los mercados emergentes.

El representante de la Junta de Comunidades vio factible acceder a estas ofertas para ser proveedor de bienes y servicios de la organización mundial, a la que pertenecen 192 países, pues “se están haciendo cosas más difíciles” en latitudes asiáticas y africanas.

Rosell resaltó las acciones de entidades como la Cámara de Comercio de Ciudad Real para el acompañamiento y asesoramiento a las empresas en sus procesos de internacionalización, y celebró la firma de un convenio de colaboración este mismo miércoles entre el Instituto de Promoción Exterior de Castilla-La Mancha (IPEX) y la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE).

A través del acuerdo, ambas entidades colaborarán en la difusión de los seguros de créditos a la hora de operar, además de organizar seminarios de difusión y sobre oportunidades de mercados.

Realistas

De su lado, el presidente de esta entidad, Jaime García-Legaz. apostó porque las empresas “sean siempre realistas en los diagnósticos y en los hechos y las cifras”, aunque calificó de “insatisfacción” que las empresas españolas ocupen el puesto 57 en el ránking de compras de la ONU.

Para mejorar, apuntó la necesidad de que las administraciones “sean proactivas” y respalden a las empresas con la organización de misiones y la impartición de formación.

Sobre el comercio en África, García-Legaz explicó que cuenta co mercados divergentes, caracterizados pro distintas culturas y religiones por lo que “requieren un enfoque profesional y local para entenderlos bien”.

Destacó el nivel de crecimiento entre el 9% y el 12% de algunas economías africanas, que están impulsando clases medias y que podrían ser destinatarios de productos y servicios españoles.

A su juicio, la mejor herramienta para el comercio exterior es “un buen asesoramiento jurídico y comercial, y operar con seguro de crédito”, aconsejó.

Conocer los entresijos

Por su parte, Inocencio Arias, exembajador de España en la ONU vio acertado en el ámbito de las relaciones comerciales “ir de la mano de las administraciones para conocer los entresijos” de la organización. “En el pasado tuvo fama de hacer cambalaches en las adjudicaciones para proveedores”, aunque en la actualidad “hay un régimen más severo”.

En otro momento, aseguró que es “irreformable e irreversible” el ejercicio de veto que tienen Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China, un poder que relega a continentes como África, que con 55 países y en plena expansión demográfica no tienen asiento en el Consejo de Seguridad de dicho organismo, mientras “que estos cinco países están sentados con su trasero gordo”.

Recordó la entrada de España en la ONU en 1955, tras haber estado vetada por Rusia, un ejemplo del poder “omnipotente y omnipresente” que ejercen estos estados “según sus intereses” ante decisiones relacionadas con el futuro de distintos países.

Referencias

Patricia Sanz, directora técnica de la Cátedra de COMEX de la Universidad de Valladolid, lamentó en su turno que la participación de las empresas españolas como suministradoras de bienes y servicios de la ONU alcance sólo el 0,3%, por lo que opinó que “tienen que ser más proactivas”.

En otro momento, destacó la importancia de las referencias que presentan las empresas sobre el eco de su actividad en su trayectoria a la hora de ser proveedoras para la ONU. “No trabajan tanto por aval económico, como por referencias, porque está bien que hablen bien de uno”, señaló.

Así, entre los requisitos para ser suministrador del organismo, que cuenta con un presupuesto de 15 millones de dólares anuales, hay que registrarse según unos protocolos, así como para cubrir sus objetivos en la compra de alimentos, consultoría, semillas, infraestructuras, medicamentos o servicios industriales, pueden optar empresas de menor tamaño.