Aparece un nuevo ‘chorro’ de agua y gas en Almagro, con más de 10 metros de altura

Anibal B.C. Almagro

Nuevo 'chorro' de agua en el Campo de Calatrava (con video de Agentes Medioambientales) / Anibal

Vecinos de Almagro alertaron a principios del mes de que un nuevo chorro de agua y gas aparecía intermitentemente en una parcela agrícola. La nueva surgencia la investigan profesores del grupo Geovol de la Universidad de Castilla-La Mancha

Profesores de Geografía Física de la Universidad de Castilla-La Mancha investigan la aparición de un nuevo chorro de agua, probablemente ligado a la actividad volcánica del Campo de Calatrava, que ha aparecido en Almagro y que llega a alcanzar los 10-15 metros de altura.

Según han explicado fuentes del Grupo de Investigación Geovol, del Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad, se tiene constancia desde el día 1 de abril de la aparición de este fenómeno que se comporta de una manera distinta a otras surgencias de agua que han apareció en esta zona volcánica de la provincia de Ciudad Real.

Vecinos de Almagro alertaron a principios del mes de abril de que un nuevo chorro de agua y gas aparecía intermitentemente en una parcela agrícola de Almagro.

Un particular viendo el video captado por Agentes Medioambientales  / Anibal

Un particular viendo el video captado por Agentes Medioambientales / Anibal

El primero de abril al mediodía

En concreto el primer suceso se produjo el 1 de abril en torno a las 12 de la mañana, el segundo el 5 de abril también sobre esa hora y el último tuvo lugar ayer mismo, también sobre esa hora.

El chorro se elevaba unos 10-15 metros durante unos minutos y de la misma forma que aparecía desaparecía.

Al tener conocimiento del hecho y ante la situación de confinamiento por la pandemia de coronavirus, se pusieron en contacto con los agentes medioambientales de la zona, a quienes le suministraron un medidor de CO2 para evaluar la cantidad de concentración que emanaba en la zona y comprobar si se trataba de una salida a través de algún pozo o sondeo agrícola o era a través de alguna abertura de la tierra.

Una vez localizado el punto exacto de salida del chorro, que se encuentra en un sondeo realizado para construir un pozo, se han tomar medidas de niveles de CO2, justo antes de que el agua fuera expulsada al exterior.

Sonido y burbujeo

La salida del chorro está precedida de un fuerte sonido de burbujeo desde el interior del sondeo, arrogando mediciones de CO2 antes del evento, que alcanzaron un máximo de 18,68% (186.800 ppm), mientras que después del evento llegaron al 22% (220.000 ppm), valores que son 500 veces superiores a los normales.

Además, se registró un ascenso de temperatura en el interior del sondeo de 6ºC, pasando de 15,8ºC a las 11:39 horas hasta 21,8ºC a las 12:19 horas.

El evento hídrico se produjo en un sondeo aparentemente abandonado en medio de un campo de cereal de secano, por lo que se descarta un origen humano como ha sucedido en otros casos al profundizar, limpiar o perforar los propietarios de los terrenos pozos o sondeos.

Los procesos de salida masiva de gases, de forma natural o inducida, son sucesos que sin ser habituales tampoco son extraños en el Campo de Calatrava, teniendo la primera constancia histórica escrita de ellos en el «Libro de grandezas y cosas memorables de España» en el que se recoge que en el año 1508, cómo una gran parte de Ciudad Real fue anegada con agua que vino por debajo de la tierra, hundiéndose trescientas casas en el entorno de la puerta de Alarcos.

Parecido al ‘chorro’ de Granátula

Pero, sin lugar a dudas, fue el Chorro de Granátula del año 2000, ahora justo hace 20 años, el que cobró fama tras estar emitiendo un chorro continuo de agua, gas y sedimentos a lo largo de 176 días, con alturas máximas que alcanzaron los 60 metros.

Entre el año 2011 y 2013 hasta un total de cuatro chorros surgieron entre las poblaciones de Almagro y Bolaños, al sur de las mismas, y próximas a este nuevo chorro de Almagro.

Todas estas surgencias o chorros son debidas a procesos de desestabilización de los gradientes de presión de acuíferos locales saturados de CO2, gas que procede de la desgasificación de masas magmáticas en profundidad.

El origen del CO2 se pudo determinar a través de análisis geoquímicos en el chorro de Bolaños de marzo de 2011, gracias al Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN), dependiente del Cabildo de Tenerife, que pudo evaluar la firma isotópica de distintos isotopos de carbono y helio y la relación molar entre CO2 y He, resultando que el 99% del CO2 emitido en Bolaños en 2011 procedía del manto, han señalado estas fuentes.

La desestabilización aludida de los gradientes de presión está motivada por hechos naturales o inducidos por la actividad humana.

En este caso, y a falta de más información, los investigadores piensan que se trata de un hecho natural vinculado al aumento de los niveles freáticos de un acuífero local, especialmente significativo en momentos de lluvias intensas, como las que han sucedido en las últimas semanas.

Precisamente, también en relación con el Chorro de Bolaños de marzo de 2011, un informe del IGME firmado por Miguel Mejías estableció una hipótesis de funcionamiento que responde a la existencia de un sistema hidrogeológico cerrado y presurizado como consecuencia de emisiones de CO2 cuya difusión a la atmósfera se ve localmente dificultada por la presencia de materiales poco permeables.

Una subida inusual del nivel freático provocaría una sobrepresurización del sistema, con ruptura a través de una zona de debilidad, como son los pozos y sondeos, perdurando el fenómeno hasta que se reestablece el equilibrio de presiones.