Las minas de mercurio de Almadén, un tesoro en la provincia

José Golderos
Visita de unos escolar al interior de la mina / Clara Manzano

Visita de unos escolar al interior de la mina / Clara Manzano

Los inicios de la población de Almadén, se señala de origen musulmán. Los edificios levantados tuvieron la finalidad de defender las minas, llamados entonces “hisn al-ma´din”, es decir “fuerte de la mina”. Se han hallado monedas y otros objetos de cultura árabe en los antiguos trabajos mineros.

Los inicios de la población de Almadén, se señala de origen musulmán. Los edificios levantados tuvieron la finalidad de defender las minas, llamados entonces “hisn al-ma´din”, es decir “fuerte de la mina”. Se han hallado monedas y otros objetos de cultura árabe en los antiguos trabajos mineros. Prueba de sus orígenes es la abundancia de términos de origen árabe empleados en las minas, como alarife, azogue por mercurio y el propio nombre de la ciudad “Almadén”, que significa “la mina”. No obstante, lo creemos explotado mucha más anterior en el tiempo.

No sabemos cuándo comenzó la explotación de la mina de Almadén, aunque es posible que se remonte a la época de los fenicios y cartagineses. También durante la dominación romana la mina tuvo una gran importancia, pues se convirtió en el principal centro de producción de bermellón del Imperio.Plinio nos explicaba lo que sigue: “esta mina se cerraba con llave, que guardaba  el gobernador de la provincia y cada vez que se habría era necesario una orden del Emperador, y se volvía a cerrar sacando la cantidad suficiente  para enviar a Roma”.

La población permaneció bajo poder musulmán hasta 1151, en que Alfonso VII conquistó la comarca. En 1168 Alfonso VIII hizo cesión del territorio al conde don Nuño de Lara y al maestre de la Orden de Calatrava. En mayo de 1218, Fernando III confirmó la donación, que fue renovada por Alfonso X el Sabio (fundador de la capital de Ciudad Real en 1255). Al incorporarse los Maestrazgos a la Corona en en el siglo XVI, el Real Tesoro comienza por explotarlas usando mano de obra esclava y presidiaria. En 1523 finaliza el arriendo de los pozos de Almadén, quedando el 4 de mayo de dicho año incorporados perpetuamente a la Corona de Castilla. Hasta mediados del siglo XVII la explotación de las minas fue realizada por particulares por un derecho concedido por la Corona de Castilla, pero a partir de 1645 la mina vuelve a manos del Estado. A partir de esa fecha se inicia un periodo de explotación de nuevos filones.

El rey Carlos III mediante la Real Orden de 14 de julio de 1777, crea la Academia de Minería y Geografía Subterránea de Almadén. En 1792 Carlos IV concedió a la villa más privilegios, en efecto, durante el siglo XVIII la ciudad se expande: se construye el Hospital de Mineros, la plaza de toros, la Escuela de Capataces de Minas y la Real Cárcel de Forzados. Durante la Guerra de la Independencia cae en poder de los franceses, mandados por el mariscal Victor, permaneciendo las tropas francesas en el lugar hasta 1812.

Estas minas, las más importantes del mundo, fueron utilizadas para la técnica de la “amalgama”, es decir, para conseguir la plata y oro más puros procedente de la mina de Potosí (Bolivia) y para otros valiosos usos

En 1863 es elegido como diputado independiente por Almadén, Don Segismundo Moret; de cuya obra quedan vestigios en la comarca como es el Palacio Moret, en el término municipal de Chillón.

Para entender la importancia de las minas corresponden dos datos; ha estado en activo 2.000 años y un gran parte de todo el mercurio que ha utilizado la humanidad ha sido extraído de ella. Si bien la prohibición de usar mercurio desde 2011, fue dictada por la Unión Europea, por el riesgo de envenenamiento por mercurio, han llevado a su cierre aun poseyendo una gran reserva de cinabrio sin haber sido extraído.

 

Cuarcitas bajo el mar

El yacimiento de Almadén se formó hace unos 430 millones de años, cuando las cuarcitas que hoy forman su subsuelo se estaban depositando bajo el mar en una plataforma continental de poca profundidad. La producción conjunta de todos estos yacimientos se estima que asciende a unos 700.000 frascos de mercurio (con una capacidad de 2,5 litros cada uno, unos 34,5 kg​), algo menos de la décima parte que la mina de Almadén, lo que da idea su excepcionalidad.

En todos los yacimientos de Almadén el mineral principal es el cinabrio (sulfuro de mercurio) con su característico color rojo bermellón, presentándose casi siempre masivo y raramente cristalizado. Desde 2002 las minas se encuentran clausuradas debido a la caída del precio del mercurio en el mercado mundial y a la reducción de uso por su elevada toxicidad que provoca el envenenamiento por mercurio.

Para entender la existencia de la cárcel es necesario explicar la importancia que tuvo en su momento la extracción del cinabrio. El mercurio adquirió trascendencia en el mundo moderno gracias a su utilización a gran escala en los procesos de amalgamación.

La aparición de la condena a trabajo a las minas de Almadén (ligado a la pena de galeras), tenía un fin utilitario: la falta de gente demandada en la mina para su recuperación, primero, y después para el mantenimiento de los niveles de producción del azogue concertados en los sucesivos arriendos entre la Corona y los Fúcares, hizo que en 1559 se solicitara desde los establecimientos carcelarios, el envío de condenados a galeras.

Los culpados se enviaban desde la cárcel de Toledo, aquellos que esperaban su partida a “galeras” hacia los arsenales de la marina. En las sentencias se imponía expresamente la condena “a servir en las minas de Almadén”. A mediados del siglo XVI, se impuso a los Fúcares la obligación de costear una enfermería y una botica, así como la de contratar un médico y un barbero, ambos nombrados por el superintendente.

 

Conmutación de pena de galeras

Muchos fueron los reos acogidos a la conmutación de pena de galeras por la mitad del tiempo en las minas, de ellos bastantes gitanos. Pero llegado el momento, no se les daba la libertad, porque era condición que tuviesen domicilio y ejercicio seguro, cosa muy rara después de haber pasado un tiempo en la esclavitud. Así es que la mayoría permanecieron en Almadén hasta 1763-1764, en que se les dio libertad a condición de que se establecieran en sitio fijo.

Dentro del extenso patrimonio de la ciudad de Almadén, destaca el Real Hospital Minero de San Rafael, edificio construido entre 1755 y 1773, íntimamente ligado a la Plaza de Toros de Almadén. fue recientemente restaurado y puesto al servicio de la sociedad, con el fin de ofrecer un mejor conocimiento de la historia y de la significación minera de Almadén. Se fundó en 1752 por el superintendente Francisco Javier de Villegas. Es uno de los primeros hospitales en España que contó con una estructura asistencial profesionalizada, y puede considerarse como un logro de los ideales del movimiento sanitario ilustrado del siglo XVIII. Así, este fue el precursor en España de la Salud Laboral, investigando y desarrollándose curas y tratamientos para las enfermedades desarrolladas a consecuencia de la minería, como el envenenamiento por mercurio, destacando figuras como José Parés y Franqués y Guillermo Sánchez Martín, así como de los tratamientos para su curación con el “cajón sauna” y “la playa”.

La mina o minas son propiedad de la Empresa Minera Minas de Almadén y Arrayanes, S.A., después del cese de las actividades sanitarias fue utilizado sus edificaciones como archivo y oficinas de las actividades geológicas, así como archivo general.

José Golderos Vicario, es miembro de Número de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales