Procesión extraordinaria de la virgen del Perdón en el XXV aniversario fundacional de la hermandad

Eduardo Muñoz Martínez Ciudad Real
La Virgen del Perdón a su salida de La Merced/E.Muñoz

La Virgen del Perdón a su salida de La Merced/E.Muñoz

La imagen, portada a varal a un hombro sobre trono plateado y luciendo precioso exorno floral de claveles y astromelia en color blanco, como símbolo de su virginal pureza, iba primorosamente vestida en tonos hueso y púrpura, por ser éstos los colores del atuendo de los cofrades que hoy, excepcionalmnte, no vestían la túnica reglamentaria

Se cumple, en este año de 2018, el primer cuarto de siglo de la fundación de la Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo Ultrajado y Coronado de Espinas y de Santa María del Perdón, y dentro del amplio abanico de actividades para celebrar tal efemérides se encuadra la procesión extraordinaria de la Virgen del Perdón que ha recorrido una buena parte de la ciudad en la tarde de hoy, sábado.

A las seis y media partía el cortejo de la iglesia parroquial de Santa María del Prado, -La Merced-, que ha continuado en su discurrir por las calles de Toledo, Feria, Paseo del Prado, Azucena, Plaza del Carmen, Estación Vía Crucis; Toledo, Rosa, Caballeros, Pasaje de La Merced, con entrada al templo en que está establecida canónicamente la Hermandad.

Durante el desfile procesional, que se ha hecho coincidir con el Tiempo Pascual en que nos encontramos litúrgicamente hablando y con el mes de mayo, o “Mes de María”, se han meditado las catorce estaciones del Vía Lucis, -pasajes evangélicos que se sitúan entre el Domingo de Resurrección y la Fiesta de Pentecostés-, por parte de la Hermana Mayor actual, Ana Martín; antiguos hermanos mayores; capataces; vestidora; hermanos en general y del consiliario, don Adriano Delgado, que ha realizado la última.

La Virgen del Perdón inicia su salida procesional esta tarde/E. Muñoz

La Virgen del Perdón inicia su salida procesional esta tarde/E. Muñoz

 

Claveles y astromelia

La imagen, portada a varal a un hombro sobre trono plateado y luciendo precioso exorno floral de claveles y astromelia en color blanco, como símbolo de su virginal pureza, iba primorosamente vestida en tonos hueso y púrpura, por ser éstos los colores del atuendo de los cofrades que hoy, excepcionalmnte, no vestían la túnica reglamentaria.

Tras la Virgen del Perdón, realizada en 1997 por don Jesús Méndez Lastrucci, ocupaba la presidencia el referenciado sacerdote-consiliario, y como único acompañamiento musical pudimos disfrutar de las voces y los acordes del coro parroquial, que entonó preciosos cantos, principalmente marianos. Asistió al evento una representación de las distintas hermandades de Pasión.