Se generaliza la vendimia, este año más corta, de gran calidad, y con contratos de uva homologados

Julia Yébenes Ciudad Real
Una vendimiadora en plena labor de recogida de uva / Elena Rosa

Una vendimiadora en plena labor de recogida de uva / Elena Rosa

No obstante, en la provincia de Ciudad Real se reduce el desempleo en todos los sectores económicos / Elena Rosa

El sector espera que haya repuntes en los precios de la uva, debido a la menor producción y un mercado que se dinamiza

La campaña de la vendimia, con una producción marcadamente corta, se generalizará en Ciudad Real desde este lunes con el inicio de la recogida a mano de la uva airén, la variedad tradicional de la tierra que tiene una maduración más tardía.

Se trata de una recolección iniciada en la provincia a finales de agosto con la corta (la mayoría a máquina) de las blancas tempranillas chardonnay, moscatel o sauvignon blanc, mientras que desde finaels de agosto se recogen las tintas merlot y cencibel.

Tras las primeras semanas de cosecha, interrumpida en algunos pueblos por las fiestas patronales (Alcázar de San Juan, Villarrrubia de los Ojos o Valdepeñas), productores y elaboradores coinciden en hacer un balance en positivo: descenso de la producción entre un 35% y 50% -rozará los 20 millones de hectólitros de vino y mosto-, garantía de un fruto de calidad y rentabilidad al alza para los viticultores.

La mayor renta vendría reforzada por el contrato-tipo de compraventa de uva con destino a vinificación que por primera vez se está utilizando, tras ser homologado por el Ministerio de Agricultura y publicado en el BOE en abril. Está sirviendo, según las fuentes consultadas, como herramienta para afianzar la posición de los 85.000 viticultores de Castilla-La Mancha en la cadena alimentaria en el momento en que venden su materia prima.

El propio consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo, ha incidido recientemente en los parámetros que marcarán la cosecha “mucho más corta de lo que preveíamos”, con una uva sana de más grado, tanto en secano como en regadío, y un escenario “razonable” en los mercados internacionales, que beneficiará “a todos”.

Esta recolección es también una de las más importantes de la provincia y Castilla-La Mancha en términos laborales, por lo que registrará unos 20.000 temporeros, y generará más de medio millón de jornales a lo largo de los 20 días de recogida hasta finales de septiembre.

Subidas

El responsable de Vino de UPA CLM, Alejandro García-Gasco, celebra que para la uva se mantengan los precios del año pasado (en la DO Valdepeñas marcaron para la chardonnay DO 0,036061 euros/kilogrado y para la verdejo 0,028849 euros kilogrado), porque “es un buen comienzo” pero “no es totalmente satisfactorio”, dado que la calidad, la menor producción y la movilización de la demanda de vino y el mosto, han de impulsar “subidas” de las cotizaciones de la uva.

También reconoce que las abultadas existencias de vino para el enlace de campaña, de 12 millones de hectolitros a nivel nacional, podrían ser un freno a los repuntes, aunque “no deben asustar” porque la campaña actual “está por debajo de la media de las últimas cinco”.

“La naturaleza, según el portavoz de UPA, nos ofrece la oportunidad de regular las campañas cada cinco años, últimamente grandes en las de 2013/14 y 2018/2019, y menores en las otras temporadas”.

Gasco apunta, además, otro factor positivo para la rentabilidad de los viticultores castellano-manchegos como es “la mala campaña” que tendrán los países vecinos competidores como Alemania, Francia e Italia.

De otro lado, celebra que esté vigente por primera vez el contrato-tipo y espera que ayude a terminar con “la venta a pérdidas”. Así, en el caso de que “ hubiera excesivo margen entre el viticultor y el distribuidor, salte la alarma y se castigue al distribuidor por no compensar a los agentes de la cadena”.

Para terminar, reclama pagos por calidad diferenciada, para que se cumplan “las normas de trazabilidad”.

A la espera de repuntes

Desde Asaja también esperan que los precios de la uva repunten conforme avance la recolección, “muchísimo más corta”, con caídas en las varietales de hasta el 50%, y “calidad máxima”.

El secretario provincial de la entidad, Florencio Rodríguez, destaca los elementos de mercado favorables de ofrecer más rentabilidad a los productores, a la vez que recuerda la necesidad de dar a conocer los precios al viticultor.

En este sentido, Asaja de Socuéllamos ha elaborado una tablilla con las cotizaciones mínimas de la uva, en base a la estimación de cosecha, costes de producción, cosechas anteriores, existencias y enlaces de campañas.

Su presidente, Abel Alcolea, considera que la blanca Airén habría de pagarse como mínimo a 0,021- 0,023 euros/kilogrado (3,50-3,75 pesetas) , la tinta Tempranillo o Cencibel debería alcanzar los 0,030- 0,033 euros/kilogrado (5,00-5,50 pesetas) y el resto de varietales los 0,039 euros/kilogrado (6,50 pesetas).

Desde COAG Castilla-La Mancha, Ángel Gálvez, su presidente coincide en que, más allá de los problemas estructurales, la campaña de este año reúne elementos favorables a la subida de las cotizaciones: calidad y menor producción. Así, espera que se incrementen y “se trasladen al vino”.